viernes, 24 de mayo de 2013

El resultado de Ginebra está decidido


Crece la disputa sobre si se debe incluir a Irán en las negociaciones propuestas para ponerle fin a los combates en Siria, esta controversia dificulta los esfuerzos de EE.UU. y sus aliados para presentar un frente unido contra el régimen del presidente Bashar Al-Assad. La cuestión se complica aún más, por una serie de conflictos que plantean obstáculos adicionales a la mera convocatoria de las conversaciones de paz, incluyendo la enemistad entre los sunitas sirios y los vecinos de mayoría chiita, la rivalidad entre EE.UU. y Rusia, las divisiones étnicas y sectarias dentro de Siria y la hostilidad entre EE.UU. e Irán.

Irán está ayudando a que Al-Assad se mantenga en el poder, proporcionándole armas y combatientes para reforzar las fuerzas de su régimen; algunas fuerzas iraníes se han unido a la lucha, así como los milicianos libaneses de Hezbollah -respaldados por Irán- que dependen de Siria para el paso de armas hacia Líbano. La caída del régimen de Al-Assad podría frenar el poder regional de Irán, en particular, su creciente influencia en Irak, Siria y Líbano; los Estados sunitas que respaldan a los rebeldes sirios -como Arabia Saudita y Qatar- se sienten amenazados por el Irán chiita y son hostiles al régimen sirio. En este contexto los aliados árabes no cederían a favor de Al-Assad ni los iraníes apoyarán una salida que debilite sus intereses regionales.

Bajo una intensa presión internacional para que resuelvan sus divisiones internas por su papel significativo en las negociaciones, la Coalición Nacional se reunió en Estambul para elegir a nuevos líderes; figuras de la oposición de alto rango dijeron que era probable que la Coalición asista a la conferencia, pero dudaban que se produzca cualquier acuerdo para Al-Assad deje el poder -demanda central de la oposición- y Khaled Al-Saleh, portavoz de la Coalición, dijo que querían evitar participar en un proceso de paz indefinido sin Al-Assad ceda ningún poder. Gran parte de la frustración de los aliados se debe a que la Coalición ha tenido problemas para ponerse de acuerdo en elegir un líder desde que dimitió en marzo Moaz Al-Khatib.

Aleksandr Lukashevich, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, dijo que en principio el gobierno sirio ha aceptado participar en la conferencia de paz internacional coordinada por Rusia y EE.UU., pero citó "factores de complicación" que estaban minando los esfuerzos para negociar el fin a la violencia; concretamente el funcionario ruso se refería a la resolución aprobada por mayoría en la Asamblea General de ONU, pidiendo una transición política para terminar con la guerra civil, poniendo la carga sobre el gobierno sirio para detener la matanza.

Lukashevich añadió que el gobierno sirio ha mostrado una actitud constructiva, sin embargo, Moscú dudaba que los representantes de la oposición siria se uniesen a las conversaciones ya que "Ellos están usando un nuevo requisito, el de la renuncia del presidente Bashar Al-Assad y proponen la formación de algunos gobiernos, bajo los auspicios de la ONU. En términos generales, están haciendo todo lo posible para diluir la idea de la conferencia y cancelar los principios del acuerdo de Ginebra." Louay Safi, miembro de la Coalición, le contestó al funcionario ruso que "Hay una falta de claridad. ¿Qué significa "en principio"? El mismo Al-Assad tiene que decir que quiere participar en las negociaciones y que él está dispuesto a hacer lo necesario para una transición a la democracia y la transferencia de poderes”.

La oposición ha sostenido que sólo se puede entrar en las conversaciones si se garantiza la salida del presidente Al-Assad, antes o como resultado de las conversaciones; desde la oposición se tratará de establecer un gobierno rebelde encabezado por el Primer Ministro interino, Ghassan Hitto, pero este punto está fuera de la realidad. Al-Saleh informó que aún no tienen la lista de los asistentes, no se sabe que países van a asistir, ni cuál será el orden del día o de lo que se propone y mucho menos cuáles son los objetivos finales de la Cumbre; en este contexto las probabilidades de arribar a una solución se diluyen y el pesimismo es inevitable.

Las hipótesis subyacentes son que Rusia puede "presionar" Al-Assad o a sus representantes, para que asistan a esta confabulación, y que EE.UU. puede hacer lo mismo con los brazos políticos y militares de la oposición siria – la Coalición Nacional Siria y el Supremo Comando Militar del Ejército Libre Sirio , del Gral. Idriss- aunque ninguno de los dos últimos organismos existían cuando el acuerdo de Ginebra fue firmado por primera vez. Pero la gran diferencia radica en que Idris se ve obligado a pedir más armamento, ya no para superar el poderío del régimen sirio, sino al menos para equilibrar los combates.

Una regla de oro en los conflictos del Medio Oriente es que, cada vez que se anuncian conversaciones de paz, cada lado intensifica la lucha para tomar tanto territorio como sea posible antes que la línea de alto el fuego sea establecida; esta lucha por la posición es lo que sucede ahora en Siria, en el período previo a las negociaciones previstas en Ginebra para junio. Pero la lucha en el suelo es tan intensa y la demanda de armas adicionales es tan grande, que un escéptico puede preguntarse si las conversaciones de Ginebra tendrán lugar, lo cierto es que ambas partes pueden que tengan que luchar un poco más antes de que estén listos para hablar. Es evidente que ninguna de las partes quiere negociar desde la debilidad: el régimen sirio recibió más armas rusas y el apoyo de Hezbollah para tomar el control de Qusayr. Al-Assad es duro sobre la transición, ya que quiere quedarse en el poder hasta el pueblo sirio vote en las elecciones.



jueves, 23 de mayo de 2013

40 años esperando estos días


La reunión del grupo de aliados se produjo después de varias semanas de ganancias militares del régimen de Al-Assad, incluyendo la reapertura de una carretera del sur -clave para llegar a Jordania- y un virtual empate en la estratégica ciudad de Qusayr, en poder de los rebeldes, que une a Damasco con la costa mediterránea. Tales éxitos probablemente endurecerán la posición de Al-Assad en las conversaciones de paz; por otra parte, el líder sirio ha dicho que no va a dimitir como consecuencia de las negociaciones, además descartó de plano un gobierno de transición y aseguró que el futuro político de Siria debe ser determinado en las elecciones.

La batalla por el control de Qusayr ha sido clave ya que elevó el perfil de Hezbollah en la guerra civil siria, demostrando que las últimas ofensivas apoyadas además por combatientes iraníes, le dieron una mayor estabilidad al régimen sirio. Este punto de inflexión también forzó que Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU. aprobase 15-3 la fase militar de armar a los rebeldes sirios; con un grado de temor, el proyecto de ley contempla asistencia letal y entrenamiento militar a grupos rebeldes vetados e impone sanciones a cualquiera -como Irán o Rusia- que le venda o transfiera armas al régimen de Al-Assad.

La amenaza de Washington, de aumentar el apoyo a los rebeldes sirios, supuestamente se hizo en el caso que el presidente Bashar Al-Assad se negase a discutir una salida política a la guerra civil, pero también coincide con varios acontecimientos que dejarán mal parado a EE.UU. Se espera que el próximo mes la UE debata el levantamiento del embargo de armas -medida impulsada por Francia y Gran Bretaña- por lo que ambos Estados eventualmente armarían a los grupos rebeldes en menos de 30 días como ya los hacen Qatar y Arabia Saudita; por otra parte, Hezbollah junto a Irán han reforzado las filas del ejército sirio, aumentando la capacidad militar del régimen sirio y finalmente Rusia suministró sistemas de misiles para la defensa del territorio sirio.

Al menos un líder de la oposición está dispuesto a darle una oportunidad. El ex presidente de la Coalición Nacional Siria, Moaz Al-Khatib, presentó una iniciativa de 16 puntos que allanaría el camino para una transición política en Siria: hace un llamamiento a Al-Assad a entregarle el poder a cualquiera - su vice presidente o primer ministro- y salir del país con 500 personas de su elección; el gobierno sirio permanecería por 100 días para reestructurar los servicios de seguridad para después ser reemplazado por una autoridad de transición lo reemplazaría; finalmente los combatientes que participaron en "la acción militar legal" durante el conflicto se les concedería un perdón pero al presidente Bashar Al-Assad y sus 500 seguidores no se les proporcionaría ninguna protección legal.

Este plan sería un gran negocio para la oposición. Pero dadas las circunstancias, simplemente no va a conseguirlo: las fuerzas de Al-Assad están a la ofensiva en varias áreas clave, en particular en la zona de Qusayr y los gobiernos occidentales finalmente se enfrentan con el hecho que el régimen sirio es más estable de lo que se creía, de hecho la agencia de Inteligencia de Alemania cree que el ejército sirio puede retomar grandes zonas del país a finales de este año. La iniciativa de Al-Khatib se lee como términos de la rendición, ya que Al-Assad no va a firmar en un momento que está ganando luego de mucho tiempo.

EE.UU. y varios de sus aliados clave analizaron nuevamente una estrategia para ponerle fin a la guerra civil en Siria, pero sus esfuerzos conjuntos no pueden frenar los logros militares del régimen de Al-Assad y Washington todavía no está dispuesto a unirse al grupo de Estados que le proporcionan armas a los rebeldes sirios; la administración Obama parece comprender que los rebeldes podrían no ser capaces de derrotar al régimen sirio sin una asistencia, mayor y más directa, de los aliados en el exterior.

Kerry sostuvo que no están para dictarle, ni al régimen ni a los rebeldes, un resultado sobre el conflicto; por otra parte manifestó que si el proceso se afianza, no será rápidamente y dejó en claro que mientras más se demoren las alternativas de un acuerdo de paz, continuaran los asesinatos, el empoderamiento de los extremistas y la posible desintegración de Siria.

Washington y Moscú están luchando para revivir la diplomacia, en parte se ven obligados a intensificar los esfuerzos de paz por los nuevos informes de atrocidades en ambos lados, las sospechas utilización de armas químicas y el surgimiento de combatientes vinculados con Al-Qaeda; fuera de esa agenda común, el grupo de contacto "Amigos de Siria", dejó en claro que le daría más apoyo a la oposición ya para fortalecer su posición en la mesa de negociación, por lo que las presiones han comenzado mucho antes que las negociaciones. Difícilmente Al-Assad acepte presiones, menos ahora que está recuperando sus posiciones.

El año pasado, los líderes internacionales habían hablado de la desaparición del gobierno sirio. En diciembre, el Secretario General de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo que se estaba "acercando colapso", mientras que el vicecanciller ruso, Mikhail Bogdanov, dijo que Al-Assad cada vez más perdía el control y el territorio y Abdel Basset Sayda, líder del Consejo Nacional Sirio, sentenció que el régimen estaba "agonizando" en junio de 2012. El régimen sirio se ha estado esperando y planeando este día desde hace 40 años, han estado esperando que los sunitas se levanten contra ellos; a pesar de ello, el nivel de violencia utilizada para aplastar la sublevación es tal que es difícil imaginar un reagrupamiento y el restablecimiento de un control total del país.


martes, 21 de mayo de 2013

La oposición siria, principal obstáculo en las negociaciones


La oposición y el gobierno de Siria se preparan para participar en una conferencia de paz internacional patrocinada, de acuerdo con Lakhdar Brahimi, el mediador de la Liga de las Naciones-Estados Árabes. Moaz Al-Khatib, ex presidente de la Coalición Nacional de Siria, dijo que la oposición está abierta a negociar con el gobierno del presidente Assad; en una reunión de los grupos de oposición sirios -en España- Al-Khatib precisó que las fuerzas de la oposición no se oponen a una solución política al conflicto, pero señaló que "Los rebeldes no tienen nada que perder. Están decididos a quedarse hasta el final. Pero nos enfrentamos sufrimiento sin precedentes”.

Los grupos de oposición siria, acordaron en la reunión en España, que se oponían a toda negociación con el gobierno de Al-Assad, a menos que éstas apunten a su retiro del poder; alrededor de 80 representantes de la oposición de dentro y fuera de Siria llegaron a la conclusión que Al-Assad no formará parte de ningún gobierno de transición ni que tendrá algún papel en el futuro de Siria. La oposición siria se encuentra bajo presión internacional para entablar un diálogo con el gobierno, pero también tiene la presión de los avances militares de Al-Assad que recupera el terreno perdido.

Lakhdar Brahimi, mediador de ONU y la Liga Árabe, dijo que "El pueblo sirio está construyendo grandes esperanzas en la conferencia, ya que la oposición se prepara para participar y así mismo el régimen sirio se prepara para participar en esta conferencia. Naciones Unidas están trabajando para organizar la conferencia de la mejor manera posible." Las conversaciones tendrán lugar en la ciudad suiza de Ginebra, en junio y el Secretario de Estado, John Kerry, discutirá la planificación de la conferencia mañana, en una reunión en Jordania, con el grupo de "Amigos de Siria."

Egipto, uno de los principales miembros de la Liga Árabe y el país más poblado de Medio Oriente, publicó el viernes pasado un comunicado, con una clara definición de la posición de su cancillería sobre la crisis de Siria, haciendo hincapié en que el presidente sirio, Bashar Al-Assad y su círculo no tienen cabida en el futuro de Siria. La declaración del ministerio dijo que Egipto ha expresado en repetidas ocasiones su apoyo a los esfuerzos de la Liga Árabe para proseguir las negociaciones entre la oposición y los "representantes del régimen que no han manchado sus manos con la sangre del pueblo sirio".

Siria dijo que sus tropas destruyeron un vehículo israelí que cruzó a su territorio desde el territorio ocupado por Israel Altos del Golán y advirtió que cualquier intento de violar su soberanía recibiría "represalias inmediatas y firmes"; por su parte, Israel dijo que el incidente tuvo lugar en su lado de la línea de alto el fuego del Golán, que el vehículo fue dañado pero no destruido, pero que ninguno de sus soldados resultaron heridos y se devolvió el fuego. Si bien hay frecuentes informes de disparos transfronterizos desde Siria -durante los enfrentamientos entre las fuerzas del ejército y los rebeldes- el incidente del martes fue la primera vez, desde el inicio de la crisis, que las FFAA sirias dijeron que habían atacado a militares de Israel.

El gobierno sirio ha acusado a Israel de ayudar a las fuerzas rebeldes que se oponen a él. Ayer, los medios de comunicación sirios informaron que el ejército sirio había capturado a un jeep israelí utilizado por las fuerzas rebeldes, hecho que calificó de prueba de la colaboración de Israel con los enemigos de Al-Assad; portavoces militares israelíes dijeron que, sobre la base de los números de identificación del vehículo visto en video, el jeep había sido dado de baja hace más de una década y la última vez fue visto en poder del ahora extinto Ejército del Sur del Líbano -una milicia apoyada por Israel para luchar contra la OLP y Hezbollah-.

En declaraciones en el Centro de Estudios de Seguridad Nacional de la Universidad de Haifa, el Jefe de Estado Mayor Tte. Gral. Benny Gantz, dijo a la audiencia que "En Siria, vemos que las cosas están ocurriendo, a partir de la transferencia de armas, inclusive las amenazas de Al-Assad, que está alentando y dirigiendo un aumento en la acción contra Israel en diversos grados en los Altos del Golán”. Al abordar la cuestión de la "explosividad sensible" Gantz dijo que el ejército se enfrenta a una "amplia gama de amenazas militares... y desafíos operacionales en todos los ámbitos. Estamos bajo una clara influencia de múltiples arena.... hay una conexión entre Gaza y el Sinaí, Gaza y Cisjordania, y entre Siria y el Líbano, y viceversa. Estos desafíos incluyen objetivos que aparecen y desaparecen rápidamente, requieren alta potencia de fuego de precisión y la transmisión rápida de información entre la fuente de FDI que identifica un objetivo y la entidad que lo ataca”.

Austria podrá retirar sus tropas de la Fuerza de Paz de ONU en las Alturas del Golán, si Gran Bretaña y otros aliados logran su propósito de levantar un embargo de armas de la UE y comienzan a armar a los rebeldes sirios; el Ministro de Defensa austriaco, Gerald Klug, dijo que si el embargo se levanta esto privaría a las tropas austríacas de su neutralidad en el conflicto sirio, que ya ha visto a las fuerzas de paz extranjeras bajo fuego y algunos siguen aún rehenes de los rebeldes. Las filas de los cascos azules de ONU ya fueron mermadas por la partida de las tropas japonesas y croatas al comienzo del conflicto sirio en 2011; Filipinas, el otro principal contribuyente de tropas junto con Austria, ha dicho que también podría retirarse después de varios incidentes en los que los rebeldes sirios han mantenido prisioneros a sus efectivos.

Un año ha pasado desde que Rusia y EE.UU. aprobaron pautas para una transición más democrática y pluralista en Siria y es una tragedia que tantas vidas se hayan perdido, sin ningún esfuerzo por aplicar las directrices. Se ha requerido varias vueltas en U para lograr una nueva conferencia para discutir el tema: EE.UU. ha abandonado su condición previa que Bashar Al-Assad renuncie antes de las conversaciones y, por su parte, Al-Assad ha reducido su demanda que los rebeldes entreguen sus armas antes de reunirse con ellos.

La oposición siria es el obstáculo, o al menos, uno de ellos. Los nacionalistas laicos del Cuerpo Nacional de Coordinación para el Cambio Democrático promovieron la idea de Ginebra y asistirán, pero la Coalición Nacional de Siria -respaldada Occidente así como Turquía, Qatar y Arabia Saudita- sigue renuente a un compromiso sin que la salida de Al-Assad esté asegurada. Entre los objetivos de la reunión de España estuvo el de facilitar el diálogo entre los diferentes movimientos de la oposición siria, ayudando así su cohesión y su capacidad futura para garantizar la unidad, la estabilidad y la democracia en Siria, pero la realidad indica un escenario completamente diferente.


lunes, 20 de mayo de 2013

Evitar perder para ganar: el plan de Al-Assad


Consultado el presidente Al-Assad sobre si ha habido fuerza excesiva o desproporcionada, por parte de sus tropas en la represión, señaló que “¿Cómo se podría determinar si ha habido fuerza excesiva o no? ¿Cuál es la fórmula? Es poco objetivo hablar de eso. Uno responde según el tipo de terrorismo que afronta. Al inicio era terrorismo local y luego vino del exterior lo cual condujo a la sofisticación de las armas que traían. El debate aquí no es el volumen de la fuerza empleada o el tipo de armamento sino el volumen del terrorismo que sufrimos con el consiguiente deber de replicar”.

Con relación a la posibilidad de reformas o un dialogo político, el líder sirio precisó que “al inicio las demandas eran reformistas, aunque ese planteo era aparente, se trataba de una fachada, un camouflage para hacerlo pasar como una cuestión de reformas. Hemos hecho reformas... cambiamos la Constitución... cambiamos las leyes... anulamos el estado de emergencia y anunciamos un diálogo con las fuerzas opositoras, pero ante cada paso que dábamos se incrementaba el terrorismo. La pregunta lógica acá es: ¿cuál es la relación entre el terrorismo y el reformismo? El terrorismo no puede ser el camino hacia las reformas. ¿Qué relación tiene un terrorista checheno con las reformas en Siria? ¿Qué relación tiene un terrorista venido de Irak, Líbano o Afganistán con las reformas en Siria? Ultimamente se han registrado unas 29 nacionalidades que combaten en Siria... ¿qué relación hay entre todos ellos y el reformismo interno? Esto es ilógico.

Sobre la próxima conferencia ruso-norteamericana, Al-Assad dijo “Hemos acogido bien el acercamiento ruso-estadounidense, y esperamos que configure un encuentro internacional para ayudar a los sirios. Pero no creemos que muchos países occidentales quieran efectivamente una solución en Siria. No creemos que muchas de las fuerzas que apoyan a los terroristas quieran una solución. Nosotros respaldamos esta gestión y la aplaudimos, pero debemos ser realistas. No puede haber una solución unilateral en Siria, se necesitan dos partes al menos”.

En otro pasaje de la entrevista, se abordó la cuestión de las milicias extranjeras en Siria, pero también combatientes de los combatientes de Hezbollah y de Irán. El presidente sirio respondió que “Siria, con sus 23 millones de habitantes, no necesita apoyo humano del país que sea. Tenemos ejército y fuerzas de seguridad. No necesitamos de Irán o de Hezbollah para eso. No tenemos combatientes de fuera de Siria. Hay sí personas aquí de Hezbollah e Irán pero desde antes de la crisis ellos han venido a Siria”. Sobre el papel de Israel, Al-Assad no dudó en afirmar que “Israel apoya directamente y por dos vías a los grupos terroristas, les da apoyo logístico y los instruye sobre cómo y cuáles sitios atacar. Por ejemplo ellos atacaron una estación de radar del sistema de defensa antiaérea que detecta cualquier avión que viene de afuera, especialmente Israel”.

La confianza del presidente Al-Assad se debe a que sus fuerzas parecen estar concentrándose en la recuperación o mantenimiento del control de las rutas y ciudades cercanas a rutas estratégicas, en lugar de recuperar todo el territorio perdido y en la consolidación de su control sobre los pueblos o ciudades que todavía controlan. Los comandantes rebeldes, por su parte, están tratando de aprender las lecciones de por qué su ambiciosa ofensiva de tomar una provincia completa fracasó; las razones son simples y se han replicado en muchos un campo de batalla a través en esta guerra muy asimétrica: la dificultad de unir filas rebeldes, la inconsistencia de los suministros de armas y municiones junto a la creatividad de las tácticas del ejército sirio.

Por segundo día, la ciudad siria de Qusayr recibió una ofensiva de las fuerzas gubernamentales -apoyadas por ataques aéreos y combatientes chiitas libaneses de Hezbollah- en lo que parece ser un punto de inflexión dentro de la guerra civil siria; las bajas de Hezbollah se estiman en 28 muertos –la mayor cantidad en una batalla siria- y sumerge más profundamente en el conflicto al grupo libanés. Un video publicado en línea, que no pudo ser verificado independientemente, muestra a un activista apunta a siete vehículos dañados -al parecer pertenecientes a Hezbollah- y muestra el brazo de un hombre muerto señalando un tatuaje del imán Alí, primo y yerno, cuñado del profeta Mahoma, una figura religiosa venerada por los chiitas.

A pesar de las victorias puntuales, los rebeldes tambalean y en lugar de cerrar filas y recalibrar sus fuerzas comenzaron a culparse unos a otros, generando más falta de unidad entre las filas rebeldes; este fenómeno se extiende más allá de una batalla puntual y comienza a transformarse en un reto fundamental para las fuerzas de oposición. Dos datos importantes: el primero, las deserciones alrededor de Wadi Deif han disminuido desde una ofensiva fallida; y segundo, un consejo de sabios religiosos -encabezados por un clérigo del grupo Jabhat Al-Nusra- se reunió con docenas de comandantes rebeldes y aunque les extrajo una promesa de lealtad, la palabra de los eruditos religiosos tiene peso en relación con la Sunna, pero no son capaces de controlar los batallones y los grandes grupos."

Gran parte de los combates de Al-Assad ahora se está haciendo con los milicianos de la Fuerza de Defensa Nacional, este grupo de soldados a tiempo parcial son entrenados y armados en 40 días. Su motivación es simple y fuerte: la defensa de sus distritos y expulsar a los rebeldes que ven como extremistas islamistas; se cree que hay alrededor de 50.000 milicianos que conocen el terreno y están demostrando ser más expertos en combate urbano que un ejército profesional entrenado en la guerra convencional y batallas de tanques. Dentro de esta Fuerza, existen unidades de mujeres que se llaman a si mismas "fedayat"-aquellos que se sacrifican por una causa- y la principal motivación es anular la posibilidad de un Estado islámico radical en Siria.



viernes, 17 de mayo de 2013

¿Y si Al-Assad gana las elecciones en 2014?


Rusia ha enviado misiles de crucero anti buque Yakhonts a Siria, un movimiento que ilustra la profundidad de su apoyo al gobierno del presidente Bashar Al-Assad; si bien Moscú había ha proporcionado anteriormente esos misiles, los entregados recientemente están equipados con un radar avanzado que los hace más eficaces y a diferencia de Scud -y otros misiles tierra-tierra de largo alcance utilizados contra los rebeldes- el sistema de misiles Yakhont le proporciona al régimen sirio un un arma formidable para contrarrestar cualquier intento exterior de ayudar a los rebeldes mediante la imposición de un embargo naval, una zona de exclusión aérea o ataques aéreos limitados.

Siria ordenó la versión de defensa costera del sistema Yakhont en 2007 y recibió las primeras baterías a principios de 2011, el pedido inicial era de 72 misiles, 36 vehículos lanzadores, equipo de apoyo y dichos sistemas fueron vistos en el país; las baterías son móviles, por lo que son más difíciles de atacar y cada una consiste en un lanzador de misiles, tres misiles, un vehículo de mando y control. Los misiles tienen 7 mts. de largo, llevan una cabeza de alto explosivo o perforante, con un alcance de 300 km. el misil puede ser dirigido al blanco por los radares de largo alcance, pero cada misil tiene su propio radar para ayudar a evadir las defensas del objetivo.

Adicionalmente, Rusia despachó una docena de buques de guerra para patrullar las aguas cercanas a su base naval en Siria, una acumulación de barcos que las autoridades estadounidenses y europeas ven como una postura agresiva destinada -en parte- para advertirle a Occidente e Israel que no intervengan en la guerra civil siria. La mayor presencia de Rusia en el Mediterráneo oriental, que comenzó hace tres meses, representa uno de los mayores despliegues navales desde la Guerra Fría; aunque los funcionarios occidentales no temen un conflicto inminente con la envejecida flota rusa, la presencia añade una nueva fuente de peligro potencial frente a un posible error de cálculo, en una región cada vez más volátil.

Los soviéticos tenían barcos en el Mediterráneo durante la Guerra Fría, cuya misión era contrarrestar sexta Flota de EE.UU., los rusos terminaron esa misión en 1992. Pero en los últimos meses, la Armada rusa ha hablado sobre la reactivación de una misión similar, señal de la influencia rusa en la región; Rusia cuenta actualmente con 11 buques en el Mediterráneo oriental, organizados en tres grupos de trabajo que incluyen destructores, fragatas, buques de apoyo, barcos de Inteligencia y un grupo de tres buques anfibios se dirigen a la zona.

Desde el lado de la oposición la situación tampoco mejora. Qatar, que ha tomado la iniciativa de armar a la oposición siria, ahora está coordinando con la CIA el control del flujo de armas para mantenerlas fuera de las manos de los rebeldes islámicos; por otra parte, Gran Bretaña y Francia siguen discutiendo para que se levante la prohibición de la UE sobre armar a los rebeldes, pero todos están preocupados por asegurarse que las armas no terminen en manos de grupos como Jabhat Al-Nusra. En Qatar, hay una sala de operaciones en el Diwan Emir (complejo de oficinas), con representantes de todos los ministerios que deciden cuánto dinero va a Siria con asesoramiento de la CIA para la compra y movimientos de las armas a Siria.

Estos envíos de armas desde Qatar -actuando directamente bajo los auspicios de la CIA- comenzaron a principios de 2012, aunque se conocían de pequeños envíos y contrabando de armas a Siria desde mucho antes. Las declaraciones de los testigos en Libia confirman que los envíos de armas, desde el puerto de Misrata, comenzaron rápidamente después de la caída de Gadafi; en noviembre de 2011, Sibel Edmonds informó que la CIA -junto con sus homólogos de Turquía y la OTAN- habían estado trabajando desde el "centro neurálgico" de la base aérea conjunta en Incerlik, Turquía, con la oposición y los rebeldes sirios para sentar las líneas logísticas, que luego serían utilizadas por la CIA y sus socios regionales para el contrabando de armas, combatientes y pertrechos a Siria como la insurgencia se espera.

John Brennan, director de la CIA, llegó a Israel ayer en una visita sorpresa para reunirse directamente con el ministro de Defensa, Moshe Yaalon, y discutir la situación en Siria. Esta imprevista visita de Brennan es un indicio de lo inestable y complejo que es el nuevo escenario regional.

Yaalon subrayó que su país no permitirá la transferencia de armas de Siria a Hezbollah, su declaración se produjo durante las conversaciones que mantuvo con Brennan. Yaalon coincide con el pedido del PM israelí, Benjamín Netanyahu, al presidente ruso, Vladimir Putin, para que su país desista de la entrega de los misiles S-300 misiles a Siria; en los comentarios públicos posteriores a la reunión, Netanyahu no indicó si tuvo éxito en convencer a Putin para detener el suministro de armas a Siria, o si los dos líderes llegaron a ningún acuerdo en firme.

Por otra parte, la CIA cree que el presidente Bashar Al-Assad obtendrá el 75% de los votos si se presenta a la presidencia en el año de 2014; la CIA se basó en informes desde el interior de Siria, además de las encuestas de opinión. El porcentaje del 75% de los votos se debe a que no hay otro candidato que pueda disputarle las elecciones presidenciales.

Los avances en el campo de batalla le dan superioridad al gobierno sirio que ha reforzando su popularidad –según el informe de la CIA- y se considera que la presente situación va a durar hasta el próximo año, cuando la elección presidencial se llevará a cabo.

En este contexto, el Secretario de Estado, John Kerry, ha dicho en repetidas ocasiones que EE.UU. tiene la esperanza que cambien los "cálculos" de Al-Assad sobre su capacidad para mantenerse en el poder y permitir así las negociaciones para una solución política al conflicto. Pero mientras tanto, la CIA junto con a sus socios de Qatar están armando y reforzando a los rebeldes, y optaron por perseguir esta política, simplemente porque era el más eficaz camino para el debilitamiento del ejército sirio y la división de la multi-étnica sociedad siria; además, es Jabhat al Nusra quien lidera la lucha en Siria, y son los rebeldes islámicos quienes han tomado las bases de defensa antiaérea sirias en más de una ocasión.

No es lógico que Kerry le haya planteado a Putin la cuestión de las entregas de armas rusas a Siria, durante su reciente visita a Moscú, ya que en el fondo Rusia defiende sus intereses de la misma manera que lo hacen Israel, los Estados árabes, la UE y el propio EE.UU. En los últimos meses, cada vez más se refuerza la hipótesis que Al-Assad lograría sobrevivir -con la ayuda de Rusia y los refuerzos de Irán-Hezbollah- por lo que el cálculo que seis meses atrás era de una victoria para aplastar a la oposición, ahora es un posible triunfo aplastante en las elecciones presidenciales previstas para el 2014.


jueves, 16 de mayo de 2013

Para qué sirven las intervenciones de Israel


Israel está decidido a continuar con la prevención de transferencias de armas avanzadas a Hezbollah, ya que según Tel Aviv dichas transferencias desestabilizarán y pondrán en peligro a toda la región. Los motivos exactos de la advertencia de Israel son claros: Israel podría tener la intención de frenar el comportamiento de Siria para evitarse la adopción de nuevas medidas militares, o alertar a otros países sobre un otro ataque militar unilateral. Ambas situaciones aumentarían la tensión en Siria, alta de por sí, ya que si el presidente sirio, Bashar Al-Assad reacciona atacando a Israel, o trata de atacar a Israel a través de grupos terroristas satélites, Tel Aviv atacará al régimen debilitándolo hasta su colapso.

Después del último ataque contra las instalaciones militares en un suburbio de Damasco, el pasado 5 de mayo, Siria advirtió que podría tomar represalias con ataques en la sección ocupada por Israel de los Altos del Golán. Posteriormente, 2 morteros lanzados desde territorio sirio aterrizaron ayer en el Golán, sin heridos ni daños reportados. Un grupo militante palestino desconocido, la Brigada Halal Abd Al-Qader Al-Husseini, se atribuyó la responsabilidad de los ataques en la zona, luego que Hezbollah manifestó su intención de abrir un nuevo frente en el Golán.

El diario kuwaití Araa informó hoy, citando a un funcionario árabe de alto rango, que el Líder Supremo iraní, Ali Jamenei, le ordenó el líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, que prevenga la caída del régimen sirio "a toda costa". La fuente periodística dijo que la directiva llevó al grupo libanés chiita a enviar hacia Siria un gran número de combatientes entrenados que lograron sitiar la ciudad de Qusayr -cerca de Homs- y cortaron las rutas de abastecimiento de los rebeldes; el informe coincide con afirmaciones hechas por funcionarios de Hezbollah, sobre el papel de sus combatientes en la defensa de los chiitas sirios.

El presidente Al-Assad y Nasrallah, en los últimos días han dicho que la frontera entre Israel y Siria -que estado relativamente tranquila en los más de 2 años de guerra civil- podría convertirse en un "frente de resistencia", en respuesta a los ataques israelíes. Ayer, proyectiles de mortero disparados desde territorio sirio aterrizaron en los Altos del Golán ocupados por Israel. Los proyectiles cayeron en el Monte Hermon, un popular sitio turístico, y fueron los últimos de una serie de lo que Israel ha considerado “fuego errante” de la lucha interna de Siria; Tel Aviv no ha devuelto el fuego -como lo había hecho anteriormente- pero cerró el Monte Hermon al público durante varias horas, en medio de una fiesta judía en la que se va de excursión a la zona.

Poco después que los aviones israelíes atacaron los depósitos sirios con misiles iraníes para Hezbollah, el ministro de Defensa iraní, Gral. Ahmad Vahidi, dijo que "el ataque llevado a cabo por el régimen sionista acortará la vida falsa de este régimen." Con el levantamiento sirio en pleno avance, el gobierno iraní -a través de su Fuerza Quds, la Guardia Revolucionaria y Hezbollah- reforzó al ejército sirio, reunió información de Inteligencia sobre los rebeldes y planificó operaciones para tomar represalias contra EE.UU. e Israel, pensando que estaban detrás de los esfuerzos para derrocar a Al-Assad. En esa búsqueda, el ayatolá Jamenei, le envió una carta a la administración Obama en junio de 2011, con amenazas a funcionarios estadounidenses; la carta, que se dice que ha sido entregado por el presidente iraquí, Jalal Talabani, acusó a Washington de inmiscuirse en los asuntos de Siria y le ordena que cese y desista de presionar a los dirigentes régimen sirio advirtiéndole que Irán tomará represalias contra EE.UU.

A pesar de las amenazas abiertas contra Israel, los funcionarios iraníes no tienen ninguna intención de involucrar a Israel directamente a menos que EE.UU. lance un ataque directo contra Siria o contra Irán; de hecho, las autoridades iraníes están preocupadas por un posible golpe israelí a sus instalaciones nucleares, el temor se basa en las operaciones encubiertas que dan cuenta de explosiones en una base militar de Teherán o de asesinatos de científicos nucleares iraníes. Sin embargo, los iraníes han ideado varios planes para involucrar a Israel a través de sus fuerzas en Siria y sus representantes -como Hezbollah- para anexarle al Estado judío un conflicto adicional en caso que éste continúe con sus ataques.

Los recientes ataques de Israel contra objetivos militares en Siria han dejado en claro las dimensiones regionales de la guerra civil siria y también han alimentado el debate sobre si EE.UU. debería intervenir; el punto es que los grupos intervencionistas –por ejemplo el senador John McCain (R)- están sacando las lecciones equivocadas de las acciones israelíes.

El primer error es asumir que los ataques israelíes mostraron que Israel se destaca por sus líneas rojas, reforzando su credibilidad –en contraste con la ambigüedad del presidente Obama- aunque dicha acción israelí contra Hezbollah en Siria es una escalada, no es nueva. Israel atacó esos misiles a principios de año y ha atacado los arsenales de Hezbollah en el Líbano por años; por lo tanto, no estaba actuando en Siria para mantener la credibilidad de sus líneas rojas, sino en respuesta a supuestas amenazas específicas a su seguridad nacional.

El segundo error es asumir que Israel ha intervenido de manera decisiva en el lado de las fuerzas rebeldes y que la intervención de EE.UU., para derrocar al régimen de Al-Assad, podría ayudar a Israel. La intervención israelí fue dirigida contra los misiles de Hezbollah y no beneficio de los rebeldes sirios, más teniendo en cuenta que muchos son extremistas islámicos que pueden suponer una amenaza tan grave para Israel como el régimen de Al-Assad. La seguridad nacional de Israel es profundamente ambivalente sobre el conflicto sirio: derrotando a Al-Assad rompería el "eje de la resistencia" de Irán, Hezbollah y Siria y plantearía graves obstáculos para el rearme iraní de Hezbollah: pero por otra parte, la guerra civil fomenta la expansión de extremistas que creen en la destrucción de Israel, y que con el caos de la guerra podrían hacerse con el arsenal químico, planteando nuevas amenazas no convencionales a Israel.

Las intervenciones aéreas israelíes solo sirvieron para erosionar el poder y la influencia de EE.UU., ya que Israel vincula estrechamente su poder disuasivo a la proyección del poder estadounidense y capacidades, en momentos que Washington tiene una posición dubitativa sobre qué curso seguirá en frente a los acontecimientos en Siria.


miércoles, 15 de mayo de 2013

Los rebeldes y la oposición siria no ayudan


Hablando en Estocolmo, el Secretario de EE.UU. John Kerry, dijo a periodistas que la iniciativa de diálogo en ciernes podría incluir al asediado presidente sirio, Bashar Al-Assad, pero que si él decide no participar en la conferencia “sería otro de los errores de cálculo de Al-Assad. No creo que sea el caso en este momento, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ya ha dado los nombres de personas que van a negociar". Kerry advirtió que el fracaso de Al-Assad -en la participación en las conversaciones- “no sólo mostrará al mundo lo vacía que es su retórica, sino que se traduciría en ayuda adicional para los rebeldes que luchan para derrocarlo”.

El Ministro de Información sirio, Omran Al-Zoabi, citado por la agencia estatal de noticias SANA precisó que Siria acogió con agrado la propuesta, pero adelantó que no Siria no va a ser partidaria de una reunión que dañe -directa o indirectamente- la soberanía nacional; además, Al-Zoabi dijo que Siria quería una solución política, pero que los esfuerzos internacionales también debe hacer frente a los "terroristas", un término que el gobierno sirio utiliza para referirse a los rebeldes. Los comentarios del funcionario sirio están en consonancia con la línea política del presidente Al-Assad de enfriar las propuestas aun antes de las reuniones.

El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reunió ayer con el presidente ruso, Vladimir Putin, para advertirle a Moscú sobre el envío de armas a Siria, en la antesala de la conferencia de paz ruso-norteamericana. Israel quiere que Rusia detenga el suministro de misiles S-300, que complicarán seriamente los ataques aéreos contra el régimen sirio; Netanyahu hizo hincapié en que la tarea de Israel era defender a sus ciudadanos, indirectamente, el mensaje que Israel está haciéndole saber a Rusia es que destruiría los S-300 en cuando lleguen a su destino".

Un video que muestra a un rebelde sirio cortando y abriendo el pecho de un combatiente a favor del gobierno, para luego masticarle el corazón e hígado, provocó indignación y reavivó las preocupaciones sobre la composición de las fuerzas de oposición, incluso mientras EE.UU. advirtió que está listo para reforzar su apoyo a los rebeldes. En el video, Khalid Al-Hamad -un comandante rebelde- abrió el pecho del muerto con un cuchillo y frente a la cámara con un órgano en cada mano gritó "Lo juro por Dios, vamos a comer sus corazones y sus hígados, ustedes soldados de Bashar, el perro. ¡Dios es grande!".

Human Rights Watch (HRW), quien validó el video, publicó un informe el 13 de mayo e identificó a Al-Hamad como el comandante responsable del reciente bombardeo de un pueblo chiita libanés que dejó un saldo de 2 muertos. No se sabe si la Brigada Independiente Omar Al-Farouq opera dentro de la estructura de mando del Ejército Libre de Siria (ELS); pero tanto la Coalición Nacional como el ELS deberán tomar todas las medidas posibles para que los responsables de crímenes de guerra rindan cuentas y prevengan tales abusos cometidos por cualquier persona bajo su mando, adicionalmente HRW reiteró su recomendación para que se evite que las armas lleguen a esta Brigada

Al-Hamad arremetió contra HRW y la ONU por centrarse en los abusos de la oposición mientras que el régimen es responsable de atrocidades similares. Durante una entrevista, Al-Hamad mostró varios enlaces a vídeos de YouTube que supuestamente muestran los abusos del régimen, "¿Por qué la ONU no hace un llamamiento para la Shabiha deje de hacer eso? La Shabiha registró un millón de vídeos de mujeres puñaladas y violadas”.

Después de que el video fue publicado por Internet, el My-Gral. Salim Idriss, Jefe de Gabinete del Consejo Supremo Militar de la oposición siria, dijo que "este tipo de violencia es inaceptable, y ningún soldado bajo el mando del Consejo se le permitiría salir con este tipo de acciones." La Alto Comisionado de ONU para los DDHH, Navi Pillay, denunció al vídeo e instó a la oposición siria armada para que detenga este tipo de delitos graves; Pillay señaló que pidió una investigación del incidente, junto con otras presuntas violaciones graves perpetradas por combatientes de la oposición -incluidos los actos de tortura y una sucesión de aparentes ejecuciones sumarias y asesinatos extrajudiciales- para que el caso de Siria para sea referido por el Consejo de Seguridad a la Corte Penal Internacional, a fin de que los procedimientos judiciales pueden comenzar en contra de personas que se creen son responsable de graves crímenes internacionales, incluidos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, independientemente de si están en el lado del Gobierno o en la oposición.

La Asamblea General de ONU aprobó una resolución que pide un gobierno de transición en Siria y rechazó de la petición de Rusia de que la medida podría socavar la futura conferencia de paz; la medida fue aprobada con votos a favor, 12 en contra y 59 abstenciones. Rusia, China e Irán, tres principales patrocinadores extranjeros de Siria, votaron en contra de la medida, junto con varios países de América Latina. La resolución, redactada por Qatar, pasó después de cinco revisiones y bajó el tono apoyo abierto de armar y reconocer a los rebeldes como gobierno legítimo de Siria y agrega una referencia de pasada a los crímenes que los rebeldes puedan haber cometido; también evita hablar de la suerte del presidente Al-Assad y se refiere a “una transición política siria liderada por un sistema político democrático inclusivo, pluralista a través del inicio de un diálogo político serio entre creíble, con el poder y los partidos mutuamente aceptables que representan a las autoridades sirias y la oposición siria”.

En este contexto resultan válidas las dudas sobre el futuro de las negociaciones y la posibilidad de una salida política a la guerra civil siria. Los principales aliados del régimen sirio –Irán y Rusia- han rearmado los arsenales de Al-Assad y prometen más y mejores sistemas de defensa en el futuro, complicando así cualquier opción sobre una posible intervención internacional. Del lado de los detractores, el pobre liderazgo de la oposición tiene que intensificar y frenar los abusos -por parte de algunos grupos- ya que la excusa echarle la culpa a la violencia al gobierno es poco serio.