lunes 30 de enero de 2012

Día clave mañana para Siria en el Consejo de Seguridad


La Liga Árabe dijo el sábado que había suspendido su misión de observación en Siria debido al "deterioro crítico de la situación", al tiempo que las fuerzas de seguridad luchaban contra los rebeldes en tres suburbios a las afueras de Damasco. El Secretario General de la Liga Árabe, Nabil Elaraby, dijo en un comunicado que "Dado el deterioro crítico de la situación en Siria y el uso continuo de la violencia, se ha decidido a detener inmediatamente el trabajo de la misión de la Liga Árabe de Siria en espera de la presentación del tema al Consejo de la Liga.

Los combatientes rebeldes del Ejercito Libre Sirio (ELS) continuaban enfrentándose a las fuerzas del gobierno ahora en los barrios a las puertas de Damasco, a pesar de los despliegues de las fuerzas sirias -en los suburbios del este de Damasco durante el domingo- con tropas, tanques y vehículos armados que fueron enviados para aplastar a los bastiones de la rebelión. Un video amateur publicado en Internet sustenta a otros informes previos que hablaban de nuevos combates en Homs -el mayor foco insurgente- que ha sido el lugar de batallas repetidas entre rebeldes y las fuerzas leales al presidente Al-Assad; la agencia de noticias oficial de Siria, SANA, no dijo informó de los combates en Homs, pero si dijo que un gasoducto en la zona fue volado por un grupo terrorista no identificado.

Mientras la situación en Siria se vuelve cada vez más inestable y todo parece indicar que se encamina a una guerra civil, la actividad diplomática ha retomado su actividad en el seno de Naciones Unidas. Nabil Elaraby llegó a Nueva York el domingo con la esperanza de ganar el apoyo del Consejo de Seguridad para su plan orientado para acabar con la violencia en Siria y que se basa en el alejamiento del presidente Bashar Al-Assad de su cargo; Elaraby informará al Consejo de Seguridad el martes, pero ya se sabe que la iniciativa árabe -respaldada por los países occidentales- se enfrenta a la resistencia de Rusia y China, dos de los cinco miembros permanentes del Consejo con poder de veto.

Los ministros de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña y Francia encabezarán un nuevo impulso mañana ante el Consejo de Seguridad,para tomar medidas contra la represión en Siria. El canciller francés, Alain Juppé y de su par británico, William Hague, fueron a presionar al Consejo a adoptar una resolución sobre Siria; la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que el Consejo "debe actuar" en Siria para acabar con el presidente Bashar Al-Assad y los ataques violentos y brutales contra los manifestantes.

Todavía no se conoce la postura de los nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad -Marruecos, Togo, Guatemala Pakistán y Azerbaiyán- que asumieron a principios de este mes, pero el retiro de Brasil -uno de los países que resistió la intervención en Siria- y el creciente convencimiento que de la necesidad de una resolución para detener las matanzas en Siria hacen que el resultado sea imprevisible.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso señaló que Siria se ha comprometido a participar en conversaciones mediadas por Moscú, que se ha ofrecido como anfitrión de las conversaciones en un esfuerzo para poner fin a la violencia en el país árabe. La oferta de Rusia, de mediar en las negociaciones, puede ser un intento de reforzar sus argumentos en contra del proyecto de resolución apoyado por países occidentales en el Consejo de Seguridad que pide al presidente Al-Assad que ceda el poder a un interino.

Abdel Baset Seda, un alto miembro del Consejo Nacional Sirio (CNS), señalo que no había recibido ninguna invitación formal para asistir a las conversaciones con las autoridades de Siria en Rusia. Seda también manifestó la negativa de su partido sobre dialogar con el régimen sirio y ratificó la postura de gran parte de la oposición que rechaza cualquier instancia que no sea precedida de la renuncia del presidente como paso inicial.

Aunque pocos esperan que Rusia apoye la resolución, funcionarios occidentales tienen la esperanza que Moscú se abstenga –y no utilice el veto- lo que permitiría la aprobación de la resolución; la cuestión radica sobre cuántos cambios más deberán ser introducidos en el proyecto de resolución para asegurar este resultado. Se espera que Rusia insistiese, al menos, en la redacción del proyecto que de forma explícita llama a Al-Assad a transferir el poder a su vice, así como la venta de armas a Siria.

La presión al régimen sirio no solamente proviene del Consejo de Seguridad sino que se encuentra al borde mismo de Damasco. Los combates disminuyeron durante la noche en las áreas cercanas a los suburbios de Damasco y las tropas del ejército extendieron su control a la zona de onterizas Ghouta. El hecho significativo no es la victoria del ejercito sirio sino la capacidad del ELS para enfrentarse con las fuerzas de seguridad y mantenerlos en jaque durante varios días; el ELS es la primera organización que enfrenta al régimen en 11 años y su expansión ha sido vertiginosa a lo largo de pocos meses.

Pero estas no son las únicas malas noticias para el presidente Al-Assad. Existe evidencia que algunas unidades del ELS han logrado obtener sistemas relativamente avanzados rusos de misiles anti-tanque para ser operados por las unidades rebeldes de primera línea. En las últimas semanas, varias unidades del ELS han organizado un creciente número de operaciones ofensivas –con ataques y tácticas de guerrilla- en un intento por agotar a las fuerzas regulares y fomentar nuevas deserciones que debilitarían al régimen. El foco de los ataques ahora son los depósitos de armas, los buses que llevan refuerzos de tropas y los milicianos Shabiha –fuerza paramilitar de la secta alawita- minoría que constituye la columna vertebral del régimen de Assad; el ELS aun no ha recibido dinero, armas, mando y control de los medios y asesoramiento operacional y táctico desde la comunidad internacional.

Se estima que hay alrededor de 37 batallones del ELS, de los cuales 17 a 23 sostienen actividades militares, mientras que las filas serían compuestas por unos 40.000 combatientes, aunque otras fuentes sitúan la cifra entre 4.000 a 7.000.

viernes 27 de enero de 2012

Consejo de Seguridad se reunirá para discutir la situación de Siria


La violencia en Siria ha aumentado considerablemente en los últimos dos días, con acciones armadas por parte de las fuerzas de seguridad y los rebeldes, que han deteriorado el escenario dramáticamente; esta situación ha extendido la confrontación a gran parte del país –con Homs, Idlib y Hama como zonas particularmente violentas- e inclusive han comenzado a sentirse a los insurgentes en la periferia de Damasco. El rechazo del régimen sirio a la propuesta de la Liga Árabe exasperó los ánimos la violencia que se desató cuando las protestas anti-Al-Assad estallaron nuevamente después de las oraciones musulmanas semanales.

Las calles desiertas de Saqba -un pequeño barrio de Damasco- y las banderas de los rebeldes flameando libremente son una señal que las fuerzas de seguridad ya no controlan desde hace días un territorio que se encuentra en los suburbios de la capital. Se estima que el Ejército Libre Sirio (ELS) dispone de fuerzas que controlan Harasta, Hamoureya, Kfarbatna y Tarma Ain; los combatientes dominan las calles con equipos portátiles y se han transformado en un claro desafío para al régimen a unos pocos kilómetros del centro de la capital siria.

En Hama, el fuego de los tanques y morteros mataron a 15 personas en el cuarto día de un asalto del ejército contra los distritos rebeldes de la ciudad; el Observatorio de la Sirio para los Derechos Humanos reportó 22 personas muertas en Nowa, Aleppo, y Homs. Los índices de mayor violencia se registraron en Homs especialmente en los distritos de Qusour y Karm Al-Zaitoun, donde los residentes denunciaron que los milicianos alawitas asesinaron a los 14 miembros de una familia sunita.

En Homs, los insurgentes señalaron que detuviern a siete iraníes y que no los pondrán en libertad hasta que el gobierno libere al Teniente Coronel Hussein Harmoush, un oficial del ELS y el primer alto oficial que defecto a la oposición; los activistas dicen que fue secuestrado en Turquía y fue llevado a Siria donde apareció en la televisión estatal en una retracción de sus comentarios anti-Al-Assad. Según la agencia de noticias iraní Mehr, los siete hombres son ingenieros que trabajan en una planta de energía en Homs, secuestados en diciembre.

Pero en un fragmento de seis minutos 20 segundos del video publicado por los rebeldes, se puede ver que uno de los cinco hombres tiene una tarjeta de identificación -con foto laminada- de la Guardia Revolucionaria iraní y pide a "todos los Guardias Revolucionarios de Irán que se retiren de inmediato del territorio sirio.” En el video, la persona se identifica como Sajjad Aminan y afirma ser el líder de un equipo especial de cinco miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Irán que entró en Siria el 16 de octubre de 2011. Los otros hombres fueron identificados como: Ahmad Aziz Askari, Hasan Hasani, Majid Qanbari y Kyumars Qobadi.

Las acusaciones sobre que iraníes y libaneses de Hezbollah están ayudando a las tropas del presidente Al-Assad en sus operaciones contra los disidentes han estado presentes desde que comenzaron las manifestaciones; sin embargo, hasta el momento la evidencia no ha demostrado mucho y no han surgido mayores pruebas para apoyar las denuncias de intervenciones desde el exterior.

Naciones Unidas había estimado que al menos 5.400 personas han muerto desde el inicio de los levantamientos en marzo pasado, pero incluso esa cifra puede no reflejar la magnitud de la actual ola de violencia, debido al aumento de la deserción de soldados sirios y civiles que se han unido al ELS y atacan a las fuerzas del gobierno de manera clandestina. Navi Pillay, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los DDHH, dijo en Ginebra que la fragmentación étnica y sectaria en Siria está haciendo más difícil de documentar el número de muertos.

El Consejo de Seguridad se reunirá hoy para abordar la cuestión de Siria, antes de una posible votación la próxima semana, de un nuevo proyecto de resolución árabe-occidental destinado a detener la violencia en el terreno. Rusia, que se unió con China para vetar el anterior proyecto occidental de resolución en octubre, desde entonces Moscú ha promovido su propio proyecto. Marruecos espera que el nuevo proyecto de resolución, respaldando la propuesta de la Liga Árabe para el presidente Al-Assad entregue el poder a un interino, sea aprobado por el Consejo de Seguridad ya que no sugiere una intervención militar.

El actual proyecto de resolución también ha sido modificado en su redacción: donde decía que se “insta a Al-Assad a abandonar el poder para allanar el camino para elecciones justas" fue sustituido por “una llamado para que el presidente entregue plenas facultades a su segundo y forme de un gobierno de unidad nacional". El cambio de sintaxis tiene como objetivo rebatir el argumento ruso que sostiene que las potencias occidentales están buscando un cambio de régimen en Siria.

En el probable caso Rusia se oponga al proyecto, aun con las modificaciones de redacción y los objetivos apoyados por la Liga Árabe, está circulando la posibilidad que ONU haga un llamado a los Estados miembros solicitándoles se abstengan de venderle armas a Siria. Rusia es el principal proveedor del régimen de Al-Assad, frente a los embargos de la UE y EE.UU., recientemente un barco ruso llegó a Tartus con municiones y Moscú anunció la semana pasada un contrato para dotar de aviones de combate a Siria.

Rusia uno de los pocos aliados de peso que le quedan a Siria, junto con Irán, y el rechazo permanente a las sanciones o acciones militares contra Al-Assad tiene un alto costo político que se agrava debido a la falta de reformas cívico-políticas concretas y a la persistencia del régimen en utilizar la fuerza de manera indiscriminada. Moscú no podrá sostener a Damasco de manera indefinida, con el agravante que Al-Assad está perdiendo terreno si bien las fuerzas de seguridad estatales recuperaron el control de Douma, Harasta y Irbin después que los rebeldes se retiraron; los rebeldes no cuentan con vehículos blindados ni artillería, como el ejército sirio, pero aun sin estos medios desafían a las fuerzas estatales en combates urbanos en los suburbios de Damasco y comienzan a revertir la asimetría de poder que era favorable al régimen.

jueves 26 de enero de 2012

Asesinan al Secretario General de la Media Luna Roja de Siria


ONG locales sirias junto con homólogos internacionales condenaron el asesinato del Dr. Abdel Razaq Jbeiro, Secretario General de la Media Luna Roja Árabe de Siria, y el sacerdote, de la Iglesia ortodoxa griega, el reverendo Basilious Nasser; Jbeiro fue muerto a tiros mientras viajaba fuera de Damasco -en un vehículo claramente identificado- después de asistir a las reuniones en la sede de la Media Luna Roja de Idlib, donde había trabajado como director del hospital local.

El presidente de la Media Luna Roja Árabe Siria, Dr. Abdulrahman Al-Attar, dijo que se había solicitado oficialmente a las autoridades sirias el inicio de una investigación sobre la muerte del Dr. Jbeiro; Beatrice Megevand-Roggo, jefa de operaciones del CICR para Oriente Próximo y Medio, expresó la condena del CICR, independientemente de las circunstancias en las que se produjeron los hechos.

Los medios de comunicación oficiales informaron que La Media Luna Roja Árabe Siria (SARC), el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) denunciaron el asesinato en Idleb del jefe de la rama Media Luna Roja, Dr. Abdel Razaq Jbeiro,  fue abatido a tiros por un grupo terrorista armado en el distrito de Khan Shekhoun". La televisión estatal siria culpó a "terroristas" por el asesinato y que la noticia de la muerte del Dr. Jbeiro fue un gran shock.

Megevand-Roggo dijo que los puestos de control y el acoso de las autoridades impiden que las ambulancias y personal médico evacuen y traten a los heridos, algunos de los cuales han muerto como resultado, además el personal médico hace su trabajo bajo presión y el acceso a determinadas se mantiene al azar, por lo que no se puede establecer una regularidad o frecuencia para la asistencia médica. El CICR comenzó a visitar a los presos en Siria por primera vez en septiembre pasado - incluyendo la prisión central de Damasco- pero no ha podido llevar a cabo nuevas visitas a centros de detención debido a un desacuerdo con las autoridades sirias sobre los términos del CICR.

La Media Luna Roja Árabe Siria anunció a fines de diciembre que iba a suspender todas sus operaciones en Homs, por la escalada de violencia y debido a un incremento en el arriesgo para su personal; muchos de los vehículos del CICR y miembros del personal estuvieron bajo fuego mientras se prestaban los servicios en Homs, de hecho varios funcionarios resultaron heridos cuando una ambulancia fue baleada en septiembre.

La presión internacional sobre Siria comenzará a profundizarse aun más a partir de la semana que viene, cuando el Consejo de Seguridad trate el proyecto de resolución árabe-occidental basado en el plan formulado por la Liga Árabe para el presidente sirio, Bashar Al-Assad transfiera sus poderes a su vice o a un funcionario interino.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores francés, Bernard Valero, señaló que el Consejo de Seguridad debe apoyar las decisiones de la Liga Árabe que están tratando de ponerle fin a la represión, a la violencia y encontrar una solución a la crisis política por lo que el objetivo es conseguir la aprobación del proyecto de resolución. El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo en su discurso del Estado de la Unión que Al-Assad pronto descubrirá que las fuerzas del cambio no pueden ser revertidas.

Sergei Lavrov, Ministro de Relaciones Exteriores ruso, dijo que su país sigue oponiéndose a las sanciones a Siria y reiteró su oposición a la intervención militar; sin embargo no está del todo claro si Rusia estaría dispuesta a ejercer su derecho de veto para bloquear este nuevo proyecto de resolución del Consejo sobre Siria ya que no estipula una intervención militar hecho que dejaría a Moscú sin argumento para oponerse.

miércoles 25 de enero de 2012

EL gobierno de Siria golpea a los rebeldes en Hama


Las fuerzas del gobierno se enfrentaron hoy con desertores del ejército y atacaron los distritos rebeldes en Hama, en el centro de Siria, disparando morteros y desplegando francotiradores con un saldo de siete personas muertas; de acuerdo al grupo opositor Comités de Coordinación Local (CCL), el asalto militar cerca de Hama comenzó la noche del martes y las fuerzas atacaron varios distritos alrededor de Bab Qebli.

Mientras las operaciones por parte del régimen están golpeando a los rebeldes en Hama, los observadores de los Estados del Golfo dejaron el país después que sus gobiernos dijeron que estaban en contra que el derramamiento de sangre y matanza de inocentes continuasen y señalaron que el presidente Al-Assad no estaba interesado en aplicar la iniciativa de la Liga Árabe. Pero Damasco se comprometió a permitir la continuidad de misión de monitoreo -ahora extendida hasta 23 de febrero- para verificar el cumplimiento del plan de paz y los monitores en el terreno coinciden en señalar que la salida de los países del Golfo no tendrán un impacto en el trabajo de la misión –de 170 ahora quedan 120- ya que pronto serán sustituidos por otros, debido a la necesidad de sumar más personal en el terreno.

Pero los Estados del Golfo no han abandonado el asunto sino que están re direccionado el enfoque y ahora la presión se trasladó al Consejo de Seguridad para que tome el plan de la Liga Árabe. La decisión de Siria de extender el término de la misión de observadores, tras la retirada de los Estados Golfo, parece estar diseñada para evitar que la situación sea tratada en el Consejo de Seguridad; de hecho el Ministro del Exterior sirio, Walid Al-Moallem, confía que Rusia mantendrá su posición de meses en el Consejo de Seguridad y no permitirá la injerencia extranjera en los asuntos internos del país.

Embajadores árabes han mantenido consultas con sus homólogos en la ONU, mientras que el Consejo de Seguridad sería informado por el Secretario General de la Liga Árabe, Nabil Elaraby, y el Primer Ministro de Qatar, a cargo del Comité para Siria de la Liga, según lo indicó el embajador británico; un diplomático occidental dijo que el Consejo de Seguridad estaba trabajando en una nueva resolución con los miembros árabes, que podían suscitar el apoyo pleno del Consejo a la decisión de la Liga Árabe.

Qatar, Marruecos, EE.UU. y el Reino Unido se encuentran entre las naciones que están tratando de superar la resistencia rusa a imponer sanciones a Siria mediante la promoción de un proyecto de resolución del Consejo que contaría con el respaldo árabe. La medida propuesta "condena la continua y graves violaciones de los DDHH y las libertades fundamentales" de las autoridades sirias y pide que el régimen de AlAssad aplique las resoluciones de la Liga Árabe para una transición política; ayer el Primer Ministro de Qatar, Hamad Bin Al Thani, dijo que se iban a presentar todas las resoluciones árabes al Consejo de Seguridad para que la máxima autoridad en el mundo pueda adoptar una resolución.

Rusia adelantó que seguirá oponiéndose a las sanciones contra Siria e indicó que efectuará ningún cambio en su postura sobre la represión del gobierno del presidente Bashar Al-Assad contra los manifestantes. Sergei Lavrov, Ministro de Relaciones Exteriores ruso, reiteró la oposición de Moscú y pidió que las negociaciones en Naciones Unidas no sea una aprobación "post facto" de las decisiones "unilaterales" de las potencias occidentales, tras reunirse con el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía en Moscú.

EE.UU., el Reino Unido, Japón, Italia, Chile, Kuwait y Qatar están entre los 26 países que apoyan una iniciativa para expulsar a Siria del Comité de DDHH y de la UNESCO, una decisión que marcaría la primera vez que dicha Agencia de Naciones Unidas remueve a un miembro. La iniciativa es promovida después que Siria fue elegida en noviembre para integrar un panel de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura; una carta firmada por 14 embajadores de la UNESCO insta a "responder a los llamamientos para una acción concertada para hacer frente a la atroz situación de los DDHH en Siria”, UNESCO agregará este punto en la agenda de su reunión del próximo mes.

El plan de la Liga Árabe, que le pide al presidente Bashar Al-Assad su dimisión y delegación de poderes a un interino mientras que un gobierno de unidad se forma como un preludio a la celebración de elecciones libres presidenciales y parlamentarias para elaborar la nueva constitución tiene un punto débil: el acuerdo del presidente Al-Assad para dimitir. Aunque la Liga Árabe ha renovado el mandato de su misión de observación en Siria durante un mes, la misma es probable que no llegue a ningún lado ya que el gobierno sirio no ha demostrado mayor interés en ejecutar acciones que pongan en riesgo su propia supervivencia.

Esta serie de frustraciones por parte de la Liga Árabe ha empujado a algunos de sus miembros a considerar la intervención militar como una opción viable, pero ciertamente esta podría transformarse en una nueva fuente de frustración sino se tiene un plan para el escenario pos Al-Assad. El problema hoy en Siria no es la intervención militar –altamente inviable desde la OTAN y la Liga Árabe- sino la falta de una figura de la oposición que pueda contener las luchas sectarias que podrían emerger luego de la caída del régimen, que pueda representar a las clases medias y sea respetada por los militares.

martes 24 de enero de 2012

La rusodependencia del gobierno de Siria


Georges Sabra, líder cristiano del opositor Partido Democrático Popular de Liberación, salió de Siria hacia Francia, con el objetivo de que su partido colabore con el Consejo Nacional Sirio (CNS) -el grupo más importante de la oposición- y así trabajar en equipo. Sabra señaló que Burhan Ghalioun, líder del CNS y profesor de sociología en la universidad de París, es perfecto pero él es un académico no un político y no está acostumbrado a trabajar con los demás por lo que se debe renovar la manera en que se toman las decisiones y resolver los problemas.


El partido de Sabra se sumó a la Declaración de 2005 de Damasco por el Cambio Democrático Nacional, un movimiento de oposición que pedía reformas; luego de pasar años en prisión bajo el presidente Hafez Al-Assad, Sabra fue detenido en julio y liberado en setiembre cuando pasó a la clandestinidad. Su salida de Siria fue por Jordania y estuvo ayudado por la embajada de Francia, ya que el régimen sirio no le ha dado documentos desde 1979.

La situación interna en el país no ha mejorado desde que la Liga Árabe anunció el plan de transición y llamó a un gobierno de unidad, la oposición se encuentra dividida entre los sectores que consideran viable la opción y aquellos que solo ven una alternativa más para que el régimen sirio siga ganando tiempo en su intento de disolver las manifestaciones y retomar el control del país. Por ello, los grupos de activistas dentro de Siria rechazaron el plan árabe argumentado que lo propuesto no está ni siquiera cerca de lo que los activistas están demandando en Siria–según un comunicado de la Unión de Coordinadores de la Revolución Siria- y que se iba a continuar hasta lograr la caída del régimen, con la ayuda del Ejército Libre Sirio (ELS).

El plan de la Liga Árabe, para que el presidente Al-Assad deje el poder, fue rechazado por los grupos de la oposición por que ahora tienen una posición de poder diferente y el régimen está siendo acosado en varios flancos a la vez; las fuerzas de seguridad ya no pueden controlar el territorio con la misma efectividad que lo hacían al comienzo de las manifestaciones en marzo y ello se ve reflejado en las dificultades para doblegar ciertos bastiones rebeldes.

Homs, una ciudad de mayoría sunita con más de un millón de habitantes, donde también reside una gran minoría de la comunidad alawita a la que pertenece el presidente Al-Assad, ha registrado algunas de las mayores matanzas de las revueltas incluidas matanzas sectarias. En Homs, los soldados están atrincherados detrás de barreras de arena en las esquinas, la mayoría de las tiendas están cerradas y los residentes están nerviosos; pero ahora son los rebeldes los que controlan la ciudad, un ejemplo de la creciente violencia son los datos suministrados por el director del hospital local, Brig. Gral. Alí Assi, quien señaló que 859 miembros de los servicios de seguridad habían muerto en Homs desde el inicio del levantamiento en marzo y el promedio era de cuatro a cinco asesinados por día, pero en las últimas tres semanas el promedio diario ha subido de 10 a 12.

Desde el poder central, el régimen no ha modificado su posición respecto de recuperar el control de la situación, mediante el uso de la fuerza. Walid Al-Moallem -Ministro de Relaciones Exteriores de Siria- respondiendo a una pregunta de acerca de cuál es la solución para la crisis de Siria y si el régimen sirio iba a luchar hasta el fin o qué, Al-Moallem declaró que "la solución no es en absoluto la iniciativa de la Liga, que ya habían rechazado, sino que es el sirio y se basa en las necesidades de los sirios. En primer lugar, de acuerdo con el presidente Bashar Al-Assad, los planes de reforma y en segundo lugar, un diálogo nacional que también había sido anunciado por el presidente Al-Assad, y que debería aplicarse en breve. En tercer lugar, para hacer frente a grupos terroristas armados”.

Ninguna de las opciones mencionadas por Al-Moallem contemplan un gobierno de unidad, el cese las operaciones ni mucho menos la salida del poder del presidente Al-Assad. La piedra angular del régimen sirio es Rusia y por ello el ministro Al-Moallem confía que Moscú no va a apoyar la injerencia extranjera en los asuntos internos de Siria y esa es la línea roja que no debería cruzarse.

Pero la presión internacional contra Damasco va en aumento. Los 6 Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han decidido sumarse a la decisión del Arabia Saudita de retirar a sus monitores de la misión de la Liga Árabe de Siria, frente a la negativa del presidente sirio a dimitir y ponerle fin a la ofensiva contra los manifestantes; esta posición supone un duro golpe para la credibilidad de la misión pero principalmente para la Liga Árabe que pierde la representación de seis de sus principales miembros en las misiones de observación y abre el camino para que otros Estados árabes se sumen a la iniciativa.

Rusia es el escudo que protege al régimen sirio de los intentos exteriores de derrocarlos y modera la presión de los grupos opositores sobre las reformas políticas; durante la crisis libia el error de los líderes rusos no fue tomar partido por Gadafi, sino no haberlo apoyado lo suficiente y esperar que éste sobreviviera por sus propios medios.

A principios de este mes, el portaaviones ruso Alte. Kuznetsov atracó en el puerto sirio de Tartus, la única base naval fuera de Rusia, en una señal del compromiso ruso para con Damasco; tan pronto como zarpó la flota de la marina rusa arribó un buque de carga ruso proveniente de Chipre con un cargamento de municiones, burlando las sanciones de la UE sobre Siria. Esta semana, mientras que la Liga Árabe le solicitaba a Al-Assad que entregase el poder a un gobierno de unidad nacional, Moscú anunciaba la venta de 36 aviones de combate -por u$s 550 millones- para la aviación militar siria. Rusia parece que no quiere repetir con Al-Assad lo sucedido con Gadafi, cuando se abstuvo de votar la resolución del Consejo de Seguridad que impuso una zona de exclusión aérea y así facilitó la caída de Gadafi.

El resultado de la experiencia libia fue un fiasco comercial y diplomático ruso, con el nuevo gobierno libio prometiendo castigar a las empresas de Rusia y China por el apoyo de su gobierno al depuesto régimen y viendo como Occidente ampliaba su esfera de influencia en el Mediterráneo. Ahora Rusia difícilmente desee una proliferación de revoluciones árabes con resultados inciertos que afecten sus intereses o debiliten sus aéreas de influencia; Hafez Al-Assad era aliado de los soviéticos y Bashar Al-Assad es aliado de los rusos, pero los nuevos gobiernos en el Medio Oriente ya no dependerán de Moscú, por lo que será imperioso para Rusia sostener a los históricos.

lunes 23 de enero de 2012

Siria, entre Yemen y Libia


Los ministros de Relaciones Exteriores de la Liga Árabe, luego de la reunión de ayer, propusieron al presidente Al-Assad que entregue el poder a un funcionario interino y establezca un nuevo gobierno de unidad, algo similar a la iniciativa propuesta por los países del Golfo para Yemen lo que determinó que el presidente Ali Abdullah Saleh llegase a un acuerdo para entregar el poder a cambio de su inmunidad; además la propuesta de la Liga Árabe prevé la creación de un gobierno de unidad como un preludio de las primeras elecciones parlamentarias y presidenciales sirias.

La nueva propuesta se produjo después que los monitores de la Liga Árabe, que operaban en Siria desde finales de diciembre, encontraron que Al-Assad no había cumplido plenamente con el anterior plan para ponerle fin a la violencia, retirar las tropas de las zonas urbanas, liberar a los detenidos por causas políticas y permitir las manifestaciones. Pese a las críticas por el fracaso de los monitores para ponerle fin a las muertes, los ministros de RREE acordaron ampliar la misión, ampliarlo y aumentar su apoyo técnico y logístico con la colaboración de ONU para capacitar a los monitores.

Sin embargo la decisión fue objetada por Arabia Saudita, que amenazó con retirar sus propios monitores y exhortó a la comunidad internacional para que ejerza "toda la presión posible" sobre Damasco. El príncipe Saud Al-Faisal señaló que el gobierno sirio no había ejecutado ninguno de los puntos del plan de resolución árabe y le solicitó a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad, y eso incluye a los Estados islámicos, Rusia, China, Europa y EE.UU.

La reunión de la Liga Árabe dejó a la luz las profundas divisiones entre los 22 estados miembros sobre una decisión para Siria, esta situación ha complicado los esfuerzos de la Liga para arribar a una posición firme y adoptar una propuesta concreta y por ello en un primer momento se especulaba con una ampliación de las misión de observación y luego se optó por el plan de delegar el poder a un gobierno interino.

Las divisiones de la Liga Árabe responden también a las internas dentro del mundo árabe. Qatar y Arabia Saudita -rivales regionales de Siria y de su aliado Irán- desean una medida decisiva contra el régimen de Al-Assad; primero la posición del Primer Ministro qatarí, Sheikh Hamad, sobre la necesidad de enviar tropas árabes para frenar "la máquina de matar” y luego la amenaza saudita de retirar sus observadores son una señal que la línea sunita quiere ver el fin de los alawitas en Damasco.

Por ello no llama la atención que Líbano -cuyo gobierno se encuentra dominado por el pro iraní Hezbollah- y Argelia –donde el régimen observa con preocupación el devenir político del Medio Oriente- se opusieran a la propuesta de la Liga Árabe.

Las sugerencias de enviar expertos de las Naciones Unidas para apoyar a los observadores árabes en el terreno tampoco avanzó y Siria señaló que aceptaría una extensión de la misión de observadores, pero no una ampliación de su alcance. Además el Consejo de Seguridad -al igual que la Liga Árabe- también está dividido acerca de cómo enfrentar la situación siria; por un lado los países occidentales proponen endurecer las sanciones y quieren un embargo de armas; mientras que Rusia -aliado de Siria- prefiere que sean los sirios quienes negocien una solución internamente, y China no quiere que la cuestión sea decidida por el Consejo de Seguridad.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), el grupo de oposición más importante, si bien presionó en El Cairo para una intervención de la ONU pero dio la bienvenida a la declaración de la Liga sobre una transición y su intención de buscar el apoyo de la ONU; sin embargo Burhan Ghaliun, líder del CNS, insistió que cualquier transición en Siria debe ser precedido por el anuncio de la salida de Al-Assad.

Otro grupo de la oposición, el Comité de Coordinación Local (CCL), sin embargo dijo que el plan era "inalcanzable" debido a la falta de un mecanismo para implementar esas medidas y que sólo le daría tiempo al régimen para llevar a cabo una mayor represión. El CCL considera la ampliación de la misión será como "otro plazo para la máquina de matar del régimen y una forma de apoyo a la represión de la Revolución, mientras la sociedad siria está siendo borrada."

La Hermandad Musulmana fue menos displicente y destacó que esta iniciativa refleja la gravedad de la situación y merece un estudio cuidadoso en el contexto del logro de las demandas del pueblo por la justicia, la libertad y la dignidad; la Hermandad forma parte del CNS y tal vez por ello destaque la importancia de la propuesta que Al-Assad entregue el poder a una instancia interina.

Como era de esperar, el gobierno sirio rechazó la propuesta de la Liga a la que calificó de una "conspiración" que apunta a la dimisión del presidente Bashar Al-Assad y la consideró una violación de su soberanía nacional y una flagrante interferencia en sus asuntos internos. Si bien Damasco no ha rechazado la decisión de mantener a los observadores árabes en Siria un mes más, si ha criticado duramente el "desequilibrio" al momento de abordar y evaluar la cuestión de la violencia, sin tener en cuenta los actos perpetrados por los opositores al régimen sirio.

Lo cierto es que la Liga Árabe el domingo tenía tres opciones posibles: ponerle fin a la misión de observación y retirarse del escenario sirio mientras éste se deteriora más; extender el mandato e intentar una profundización con asistencia de Naciones Unidas que iba a ser vetado por Damasco o remitir las acciones y el informe al Consejo de Seguridad –algo solicitado por algunos grupos de la oposición y países occidentales- y enfrentar el veto ruso o chino. Por ello, la decisión de la Liga, sobre extender el mandato combinado con la iniciativa de una transición, es fruto de los desacuerdos entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y de la Liga Árabe.

Pero la iniciativa, en el fondo, no es una mala opción si se considera que estipula la creación de nuevo gobierno de unidad dentro de dos meses y elecciones -tres meses después- para formar un órgano constituyente que redactará la nueva constitución y ésta será sometida a referéndum. Ahora la presión la tiene el régimen sirio, ya que en el fondo la propuesta es lo que ha venido anunciando de manera oficial –elecciones, nueva constitución, etc.- pero principalmente guarda grandes similitudes con la iniciativa de Rusia, presentada al Consejo de Seguridad la semana pasada; de allí que si el régimen sirio no cumple con la iniciativa de la Liga tampoco lo haría con la rusa, con lo cual limitaría severamente su capacidad política de maniobra.

El régimen sirio se enfrenta a una decisión fundamental: la adopción de una salida similar al acuerdo alcanzado en Yemen, donde el presidente Abdullah Saleh entregó el poder a un gobierno interino a cambio de inmunidad judicial –si bien la propuesta para Siria de la Liga Árabe no menciona la inmunidad- y garantiza una transición sin mayores sobresaltos; o se elige el modelo libio, de combatir hasta las últimas instancias, cuyo final ya es conocido.

sábado 21 de enero de 2012

¿La Liga Árabe va a ampliar su misión de observación en Siria?


La violencia continua en Siria mientras la Liga árabe analiza en El Cairo la situación del país, a la luz del informe de la misión de observación de 30 días, y evaluará mañana los pasos a seguir para estabilizar el escenario sirio y frenar la creciente ola de violencia de ambos bandos.

La agencia estatal de noticias de Siria (SANA), informó que un grupo terrorista realizó dos explosiones en la carretera que une las ciudades de Idlib y Ariha, matando a 14 prisioneros e hiriendo a 26, además 6 guardias de la policía resultaron heridos de un convoy que se trasladaba a bordo de vehículos blindados. En otros lugares de la provincia de Idlib, soldados se enfrentaban con desertores del ejército que se han unido a la insurgencia y en Jebel al-Zawiya los cuerpos de tres soldados fueron encontrados cerca de la aldea de Babolin.

Según fuentes diplomáticas, todo parece indicar que la Liga va a ampliar su misión de observación en Siria, debido a la falta de un consenso árabe y a una decisión internacional sobre la manera de detener la violencia en el terreno. Aunque el general sudanés Mohammed Al-Dabi -jefe del equipo de observación- presentará hoy su informe al comité de la Liga para Siria y mañana se consideran las medidas a seguir, hasta hoy todo parece indicar que se renovarían las misiones, sin embargo no se precisó si con el mismo formato o habrá modificaciones.

El gobierno de Siria está interesado en evitar una acción más dura por la Liga Árabe o Naciones Unidas, por lo que ha tratado de demostrar que está cumpliendo con el plan que exige un alto a la violencia y por ello ordenó la retirada de los militares de las calles, la liberación de los detenidos, ha permitido el acceso de los monitores, los medios de comunicación y ha abierto un diálogo político con los grupos de oposición. Pero la oposición considera que estas medidas no fueron cumplidas honestamente y muchas fueron solo realizadas en apariencia para que los observadores las vean y luego todo volvió a ser como era antes; Burhan Ghalioun, jefe del opositor siria Consejo Nacional Sirio (CNS), también en la capital egipcia se reunirá con miembros de la oposición y los funcionarios de la Liga Árabe para exigir que el caso de Siria sea referido al Consejo de Seguridad de la ONU, con la meta que éste sancione una resolución para establecer una zona de seguridad e imponer una zona de exclusión aérea en Siria.

Occidente sigue manteniendo una postura muy crítica sobre el régimen sirio, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, denunció el viernes la feroz represión que Al-Assad hace contra de su pueblo; pero no han podido superar la oposición de China y Rusia a cualquier resolución del Consejo de Seguridad que condene a Siria o la imposición de sanciones como las propuestas por el CNS.

EE.UU. y la UE han endurecido sus sanciones económicas esta semana, pero no han demostrado ningún deseo de organizar una intervención militar al estilo de Libia para ayudar a los opositores de Al-Assad, tanto a los insurgentes como los manifestantes pacíficos. El jefe del Comité Militar de la OTAN, General Knud Bartels, señaló al finalizar el foro “Diálogo Mediterráneo de la OTAN” -que reúne a Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Mauritania, Marruecos y Túnez- que existe una preocupación por la agitación en la región, pero no hubo una discusión sobre una intervención militar directa de Siria y que de hecho no hay planificación al respecto.

Pero la opción propuesta por el Primer Ministro de Qatar, Sheikh Hamad bin Khalifa al Thani, quien encabeza el comité sobre Siria de la Liga Árabe de enviar tropas árabes a Siria -debido al fracaso de la misión de observadores- todavía no ha sido discutida en la reunión. Sheikh Hamad es el primer líder árabe en sugerir públicamente la intervención militar en Siria.

EEUU. advirtió en un comunicado del Departamento de Estado que podría cerrar su embajada en la capital de Siria, debido a la deteriorada situación de seguridad, la decisión todavía no se ha tomado; pero se envió una solicitud al gobierno sirio donde se pide que tome medidas concretas en los próximos días para proporcionar medidas de seguridad adicionales a la sede diplomática. La Casa Blanca volvió a pedirle al presidente Bashar Al-Assad que detenga la ofensiva contra los manifestantes y renuncie, diciendo que su fin es inevitable; el portavoz Jay Carney dijo a periodistas en Washington que el presidente sirio mantiene el poder pero se le está escapando.

Los críticos apuntan que los monitores árabes sólo han servido para darle cobertura diplomática al presidente Al-Assad para que llever a cabo un incremento de la represión contra sus oponentes y trate de estabilizar al país desalentando a los manifestantes a lo largo del país; ciertamente desde que llegaron los observadores a Siria la tasa de muertes no bajó, sino que se incrementaron notablemente y de allí la renuencia de la oposición para que se establezca una segunda ronda de observadores.

Si bien las autoridades sirias han liberado a cientos de detenidos, se anunció una amnistía y se llegó a un transitorio acuerdo de alto el fuego con los rebeldes armados al norte del país, muchas de estas medidas son cosméticas y no apuntan al fondo de la situación, por ejemplo se liberaron 32.000 detenidos por las manifestaciones, pero quedan aproximadamente unos 65.000 y todos los días se producen nuevas detenciones.

El régimen sirio y la oposición se encuentran en un punto muerto y dependerá de la decisión de la Liga Árabe o algún otro organismo internacional la solución de la situación, pero sin lugar a dudas, lo más preocupante es el tiempo que se demora la resolución y el consiguiente incremento en la cantidad de víctimas.