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martes, 27 de mayo de 2014

La necesidad de un nuevo enfoque para Siria


El presidente de EE.UU., Barack Obama, está a punto de autorizar una misión encabezada por los militares norteamericanos para entrenar a los rebeldes sirios moderados que luchan contra el gobierno del presidente sirio, Bashar Al-Assad, y grupos yihadistas vinculados con Al-Qaeda. El nuevo programa de entrenamiento militar, de aplicarse, podría complementar a un pequeño programa de capacitación en curso dirigido por la CIA que Obama autorizó el año pasado.

En un discurso de graduación en la Academia Militar de West Point, mañana Obama señalará el respaldo a la nueva iniciativa de formación al decir que él tiene la intención de aumentar el apoyo a la oposición siria armada -en particular proporcionándoles una formación- pero no se espera que Obama proporcione detalles sobre cómo, ni dónde se llevaría a cabo dicha capacitación. Los líderes de la oposición siria dicen que el programa sería un paso en la dirección correcta, pero han expresado su escepticismo sobre que el entrenamiento por sí solo pudiese cambiar el rumbo del conflicto. 

58 países emitieron una declaración y carta el pasado 19 de mayo de 2014, pidiendo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que aprobase un proyecto de Francia que propone remitir la situación de Siria a la Corte Penal Internacional (CPI). Además dichos países también instaron a otros miembros de la ONU a aprobar oficialmente la resolución. 

El 12 de mayo, Francia circuló un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad que le daría a la Corte Penal Internacional un mandato sobre los crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos en Siria. El 15 de mayo, se abrió el análisis de una resolución con el co-patrocinio de varios miembros de ONU junto a más de 100 ONG´s de todo el mundo que emitieron una declaración conjunta instando al Consejo de Seguridad a aprobar el proyecto de resolución francés.

El proyecto de resolución toma nota de los informes por una comisión independiente nombrada por el Consejo de DDHH de la ONU para investigar las violaciones de los derechos humanos en Siria. En su último informe, de septiembre pasado, la Comisión dijo que al menos 8 masacres habían sido perpetradas por el gobierno y los partidarios de Al-Assad mientras que se registró una por los rebeldes hace 1 año y medio atrás. Seger, representante de Suiza, dijo "En situaciones como la de Siria, donde ahora tenemos víctimas en cientos de miles y millones de desplazados (…) Si esto no es un caso para la justicia internacional, denme otro ejemplo. " Una lista confidencial de presuntos delincuentes está siendo producida por la Comisión y se mantiene en secreto por el Alto Comisionado de la ONU para los DDHH, Navi Pillay. 

Rusia vetó el citado proyecto de resolución de ONU. Rusia ya había expresado su oposición a una referencia del caso sirio a la CPI, pero las declaraciones del viceministro de Relaciones Exteriores Gennady Gatilov fueron más una advertencia que una declaración cuando señaló que “El proyecto que se ha presentado al Consejo de Seguridad de la ONU es inaceptable para nosotros (…) Y vamos a vetar cualquier iniciativa de este tipo”.

Gatilov sostuvo que su país se opone ya que considera que es contraproducente en la situación actual y que creía que el objetivo real detrás del proyecto de resolución era obtener el permiso para el uso de la fuerza en Siria, bajo el Capítulo VII de la Carta de la ONU.

Para Al-Assad, sin enfrentarse a ningún rival importante, las elecciones del 03 de junio serán un trámite administrativo y la situación ha provocado que sus enemigos occidentales y árabes hayan desestimado el proceso y lo calificaron como una parodia de la democracia. Las elecciones del próximo mes, aunque sean consideradas como una farsa, dejan al descubierto los errores de apreciación de árabes, occidentales -y países como Turquía- que estimaron que Al-Assad caería en meses. Ahora es momento de asumir el error de cálculo y reformular las políticas hacia Siria.

Por caso, la política occidental presente y futura -en relación con el conflicto sirio y sus diversas cuestiones regionales- deberá basarse en dos objetivos básicos: primero, las políticas deben que llevarse a la práctica deberán tener como objetivo reforzar la capacidad de la oposición política y lograr una cohesión que sea creíble en el largo plazo; tal estructura deberá ser capaz de desafiar el gobierno de manera más eficaz en una mesa de negociación o en futuras elecciones. Y en segundo lugar, las políticas de la comunidad internacional deberán garantizar las capacidades de los Estados vecinos de Siria para afrontar los problemas derivados del conflicto (violencia, refugiados y exportación de grupos yihadistas) que hoy afectan a la región.

Cualquier equipo mediador de ONU deberá trabajar para ejercer una influencia en EE.UU. y las potencias occidentales, que han establecido posiciones irreales sobre el resultado final del conflicto sirio. Occidente, y algunos Estados árabes, deben aceptar 2 hechos: uno, Irán debe estar en cualquier mesa de negociaciones sobre Siria; y segundo, cualquier solución negociada deberá incluir a Bashar Al-Assad. Los intereses de Irán en Siria son profundos, y si no se incluye a Irán simplemente no se podrán encontrar otras maneras de asegurar un escenario sirio estable, ya que Hezbollah y las milicias chiitas son un componente importante. 




martes, 15 de abril de 2014

El caso de los crímenes de guerra en Siria



La jefa de ACNUDH, Navi Pillay, condenó el uso desenfrenado y la rutina de la tortura por las autoridades sirias en un artículo difundido por su oficina, que también registra la tortura por parte de algunos grupos armados de oposición y graves denuncias de tortura y maltrato de los niños. "Al llegar a un centro de detención, los detenidos son golpeados y humillados por varias horas por los guardias en lo que ha llegado a ser conocido como la "fiesta de recepción“, dice el informe basado en 38 entrevistas realizadas por los investigadores de ONU, sobre el últimos ocho meses con los individuos liberados de centros de detención en Siria.

"Hombres, mujeres y niños han sido secuestrados de forma rutinaria de la calle, sus hogares y lugares de trabajo o detenidas en puestos de control del gobierno (…) Muchos son activistas -a menudo los estudiantes-, así como abogados, personal médico y trabajadores humanitarios, y algunos sólo pasaron por el lugar equivocado en el momento equivocado (…) En los conflictos armados, la tortura constituye un crimen de guerra. Cuando se utiliza de manera sistemática o generalizada, que es casi seguro el caso de Siria, también constituye un crimen contra la humanidad (…) Insto al gobierno y los grupos armados de oposición en Siria a detener inmediatamente el uso de la tortura y los malos tratos, y que liberen a todos los que han sido detenidos arbitrariamente en condiciones que violan claramente las normas internacionales de DDHH. Los detenidos deben ser tratados con humanidad", dijo Pillay. 

Hoy el Consejo de Seguridad se reunió en privado, a pedido de Francia, para ver las diapositivas proyectadas de los muertos que ofrecen un testimonio de la barbarie de una guerra civil siria. Unas 10 fotos fueron puestas al público en enero "Informe de César", que son parte de una colección de 55.000 imágenes digitales de sirios que fueron torturados y asesinados; Francia dice que la mayoría de ellos fueron recogidos por un sirio fotógrafo de la policía militar "César", que las contrabandeó cuando desertó.

"César" era un fotógrafo del ejército sirio y cuando comenzó la guerra civil, él y sus colegas fueron reasignados para fotografiar los cuerpos torturados de los rebeldes y disidentes, que acreditasen que habían sido liquidados en prisión. A las víctimas se les asignó un número código, a los familiares se les decía que las víctimas habían muerto a causa de "un ataque al corazón o problemas respiratorios" y ese número era reasignado a un hospital mientras que los cuerpos eran enterrados antes que los parientes pudiesen verlos. Los autores del informe encontraron "César" era creíble cuando lo interrogaron en enero, y escribieron que su equipo tuvo que fotografiar hasta 50 cuerpos por día; la colección de 55.000 imágenes supone que cada cuerpo fue fotografiado 4 a 5 veces por lo que los autores estiman que alrededor de 11.000 víctimas son representados.

El equipo forense examinó cerca de 5.500 de las imágenes y encontró que casi todos eran hombres de 20 a 40 años de edad -sólo una mujer fue fotografiada y estaba vestida- y no había niños. El equipo forense encontró que en una muestra representativa de las imágenes estudiadas: el 62 % mostró inanición, el 19% mostró lesiones en el cuello y el 16 % mostró evidencia de marcas de ligaduras en el cuello. Basado en el patrón sistemático de las lesiones, según el informe "hay pruebas claras, capaces de ser creíbles en un tribunal, de tortura sistemática y asesinato de las personas detenidas por los agentes del gobierno sirio que constituyen crímenes contra la humanidad". Dos de los autores del "Informe de César" que informarán al Consejo de Seguridad son David M. Crane -primer Fiscal Jefe del Tribunal Especial para Sierra Leona- y el Dr. Stuart J. Hamilton -patólogo forense de Gran Bretaña- y el tercer autor es Sir Geoffrey Nice -Fiscal Principal Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia-. 

El presidente sirio, Bashar Al-Assad, señaló en un discurso en la Universidad de Damasco que se ha llegado a un "punto de inflexión" en los tres años de guerra civil. Agregó que su ejército estaba ganando lo que llamó "la guerra contra el terror", mientras se espera que el presidente Al-Assad anuncie que se presentará a un tercer mandato en las elecciones de este año. Pero no todo parece tan fácil en futuro. 

El primer indicio que deja el informe es su calidad y meticulosidad y que el mismo está orientado para convertirlo en un caso ante la Corte Penal Internacional en el futuro. Aunque es poco probable que esto suceda en el corto plazo, ya que Siria no reconoció su competencia ante la Corte Penal Internacional, y la única instancia posible es que el caso sea remitido por el Consejo de Seguridad; parte del proceso para la remisión es la documentación de la evidencia de los crímenes de guerra en Siria ha comenzado desde ONU, por lo que será difícil para los aliados del Presidente Al-Assad bloquear una Resolución en el Consejo si el caso está debidamente fundamentado y probado.

Hasta el momento, 9 de los actuales miembros del Consejo de Seguridad han expresado públicamente su apoyo para referir a Siria a la Corte Penal Internacional: Francia, Reino Unido, Luxemburgo, Argentina, Australia, Corea del Sur, Chile, Lituania y Nigeria; EE.UU. y China han mantenido silencio sobre la participación de la Corte y el 15 de enero de 2013, Rusia describió el esfuerzo de buscar una remisión a la Corte como "inoportuno y contraproducente". Los últimos 3 Estados tienen, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, tiene el poder de vetar resoluciones.

El dato del día: documentos internos obtenidos por el periódico canadiense, Ottawa Citizen, muestran que el Ministerio de Defensa canadiense presentó por lo menos 5 escenarios en los que podría involucrarse en la guerra civil siria, así como de las Fuerzas Canadienses posibles misiones para cada situación. Los escenarios incluyen varios supuestos tales como el gobierno sirio continúe "desafiante", así como los resultados "más probables" y "el peor caso" como grupos extremistas apoderándose de armas avanzadas o químicas o que el conflicto se derrame más allá de las fronteras de Siria. Al menos, una posible intervención militar canadiense "supone que un grupo armado de oposición legítima ha sido reconocido" por Canadá, aunque los detalles sobre el resto de este escenario no se conocen.




miércoles, 19 de marzo de 2014

Siria, una tierra de entrenamiento




Ayer, EE.UU. suspendió las operaciones de la Embajada de Siria en Washington y sus consulados y dijo a los diplomáticos y el personal que no son ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes que deben salir del país. El Enviado especial de EE.UU. para Siria, Daniel Rubinstein, dijo que "Hemos determinado que es inaceptable que las personas designadas por ese régimen para llevar a cabo las operaciones diplomáticas o consulares en EE.UU. (…) En consecuencia, EE.UU. notificó al gobierno sirio hoy que debe suspender de inmediato las operaciones de su embajada en Washington, DC, y sus consulados honorarios en Troy, Michigan, y Houston, Texas". Rubinstein, cuyo nombramiento fue anunciado por el Departamento de Estado el lunes, dio a conocer la información mediante un comunicado.

La Embajada de EE.UU. en Damasco fue cerrada en febrero de 2012, cuando la seguridad interna se deterioró. La Embajada de Siria en Washington se ha mantenido abierta, aunque no ha habido ningún embajador desde diciembre de 2011 y el Departamento de Estado dijo que menos de una docena de diplomáticos trabajaban en la Embajada siria y sus Consulados; cuando la Embajada de Siria anunció la semana pasada que dejaría de proporcionar servicios consulares, el Departamento de Estado decidió que no tenía sentido permitir que la embajada siguiese operando. Rubinstein sostuvo que "Pese a las diferencias entre nuestros gobiernos, EE.UU sigue manteniendo relaciones diplomáticas con el Estado de Siria como una expresión de nuestros vínculos de larga data con el pueblo sirio, un interés que va a perdurar mucho después de Bashar Al-Assad deje el poder".

El Secretario de Estado, John Kerry, dijo que EE.UU. cerró la embajada siria en Washington y echó a los diplomáticos sirios debido a que el régimen de Al-Assad no tiene legitimidad y "Todos hemos vemos las imágenes de los cadáveres demacrados. No puedes creer que estés en el 2014 (…) Y así nos sentimos como la idea de que esta embajada está asentada aquí con la representación que podíamos tomar en serio, es un insulto y la cerramos. Es así de simple (…) El pueblo de ese país que ha expulsados hijos, padres, hermanos, hermanas, abuelos nunca van a mirar a él [Al-Assad] en busca de liderazgo." La vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, informó que la orden afecta a menos de una docena de miembros del personal de Siria. 

Nicholas Teausant, un joven de 20 años de California habló de querer bombardear el sistema de metro de Los Ángeles y fue detenido cerca de la frontera con Canadá -en el estado de Washington- y es acusado de intentar viajar a Siria para luchar junto a los extremistas islámicos. Una denuncia penal presentada en una Corte Federal en Sacramento, lo describió como estudiante de San Joaquin Delta Community College, en Stockton, y un miembro de la Guardia Nacional que está siendo dado de alta por no cumplir con los requisitos académicos básicos; la primavera pasada, Teausant comenzó a expresar en su cuenta personal online su deseo de ver la caída de EE.UU., diciendo que "Me encantaría unirse al ejército de Alá, pero yo ni siquiera sé cómo empezar". La denuncia dijo que había estado planeando desde octubre apoyar los esfuerzos del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) en Siria.

Los combatientes extranjeros en las filas de los insurgentes sirios se han convertido cada vez más en algo común en los tres años desde que comenzó la guerra. Siria se convirtió en una atracción para los yihadistas extranjeros, después de que otros campos de batalla ya no eran accesibles; la lucha en Afganistán se limita ahora a los talibanes, mientras que Al-Qaeda en Irak ha perdido una cantidad considerable de popularidad después de sus actos violentos contra la población civil provocó una reacción violenta de las tribus y otra grupos. Un gran número de los combatientes extranjeros que llegaron a Siria se unieron al Jabhat Al-Nusra al principio, antes de cambiar al ISIS; la situación ha estado en constante cambio después del comienzo del año con las batallas del ISIS contra otros grupos rebeldes -entre ellos Al-Nusra- y algunos combatientes extranjeros trataron de reincorporarse a Al-Nusra, luego que Ayman Al-Zawahiri, líder de Al-Qaeda, le dio su apoyo.

Cientos de combatientes extranjeros han abandonado las filas de los rebeldes en el Norte de Siria, debido a la frustración por las luchas internas - tendencia que sugiere una disminución del entusiasmo entre los militantes sunitas de línea dura- y que genera preocupación entre los funcionarios de seguridad occidentales ya que estos combatientes pueden dirigirse a otros países. La salida de los militantes extranjeros es aún reducida, según los rebeldes y activistas, pero ilustra el desencanto muchos parecen sentir, ya que pasan más tiempo peleando entre sí que contra el régimen del presidente Bashar Al-Assad; un coordinador de Jabhat Al-Nusra precisó que "Desde la segunda semana de enero, hasta ahora cientos, si no más de dos mil , se fue de nuevo a sus países de origen" y fuentes de Inteligencia occidentales e israelíes creen que los militantes radicales podrían mudar la yihad a otros países donde los grupos islamistas radicales ya están trabajando como Irak, Yemen y la península del Sinaí en Egipto donde el aumento de la actividad militante ha sido cautelosamente vigilados por el vecino Israel.

Inversamente, la presencia de combatientes extranjeros chiitas que operan en apoyo de las fuerzas sirias ha ido en aumento y se estima que llegan al menos a 7.000-8.000. El número global incluye varios miles de agentes iraquíes chiitas organizados en unidades militares, la más prominente es la Brigada Abu Al-Fadhel Al-Abbas. Además del núcleo duro de Hezbollah y los combatientes chiitas iraquíes, hay varios cientos de combatientes extranjeros de las comunidades chiitas de países árabes y musulmanes como Bahrein, Yemen (rebeldes Houthi), Kuwait, Arabia Saudita, Pakistán y Afganistán. Irán no sólo los apoya al proporcionarles una justificación religiosa, sino que brinda dinero y equipos, el manejo de Hezbollah y los otros combatientes extranjeros chiíes en Siria sigue la estrategia de Irán de apoyar al régimen sirio a través de intermediarios, lo que limita su intervención militar directa en los combates.

La Comisión Internacional Independiente de la ONU dio a conocer una actualización del informe de la investigación se lleva a cabo justo antes de un debate en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. En el informe se acusó al grupo yihadista ISIS de llevar a cabo masacres en masa en lugares como un hospital de niños en Aleppo, donde las personas fueron detenidas antes de ser ejecutadas; el informe también acusó al gobierno sirio de usar cada vez más métodos de matanza que tienen como objetivo atacar deliberadamente a la población civil, tales como las bombas de barril.

Paulo Sergio Pinheiro, Presidente de la Comisión de Investigación, dijo que "La violencia es desgarradora y no muestra signos de desplome después de tres años de guerra civil. Las vidas de al menos 100.000 personas se han apagado". En cuanto a las líneas de batalla, Pinheiro dijo que hay cientos de diferentes grupos no estatales que libran la guerra dentro de Siria, y "Salvo por los valientes esfuerzos de los organismos humanitarios y los países que ofrecen asilo a los dos millones y medio de refugiados, la comunidad internacional no ha hecho más que dar testimonio de la difícil situación de las personas atrapadas en la vorágine.”

Carla del Ponte, ex Fiscal del Tribunal Penal de ONU, dijo que los investigadores habían reunido "pruebas objetivas que incluyen fotografías y documentos que podrían utilizadas por un fiscal para cualquier caso futuro de la CPI”. Además, 4 listas confidenciales conteniendo los nombres de los jefes de las ramas de Inteligencia y los centros de detención donde se tortura a los detenidos, los nombres de los comandantes militares que se dirigen contra la población civil, los aeropuertos desde los que se planearon y ejecutaron los ataques con bombas de barril, los grupos armados involucrados en el ataque y el desplazamiento de la población civil.

Las acciones y operaciones de los grupos rebeldes radicales han perdido de vista el interés de derrocar al gobierno de Al-Assad e instaurar un mandatario democrático, solo persigue la instauración de un “califato” o la extensión de la yihad a otras áreas más allá de Iraq y Afganistán. La presión de los salafistas ha movilizado a los elementos chiitas de las diferentes países de la región ahondando la pre-existente rivalidad sunita-chiita, la pregunta es ¿Qué harán los combatientes cuando regresen a su países de origen con el entrenamiento adquirido en Siria?




lunes, 18 de febrero de 2013

¿Quién quiere dialogar en Siria?

Ali Haidar, Ministro de Reconciliación, dijo que Siria está dispuesta a hablar con los grupos armados de la oposición, en lo que sería el primer intento del gobierno por sostener negociaciones directas con las fuerzas rebeldes, consideradas por el régimen como terroristas; pero no está del todo claro si los comentarios de Haidar –que no forma parte del círculo íntimo de Al-Assad- son un verdadero cambio de enfoque o si en realidad son un intento por ganar tiempo frente al avance de los rebeldes y las presiones internacionales.

Bashar Al-Assad había dicho en enero que no habría diálogo con gente a la que calificó de “traidores o marionetas de Occidente" y a los rebeldes que luchan para derrocar a su régimen los describió como "terroristas y criminales que albergan ideología extremista de Al-Qaeda”.

Investigadores de ONU dijeron hoy que los líderes sirios habían identificado como presuntos criminales de guerra y deben enfrentarse a la Corte Penal Internacional (CPI) e instaron al Consejo de Seguridad a "actuar con urgencia para garantizar la rendición de cuentas por violaciones, incluyendo el asesinato y la tortura, cometidos por ambos bandos” que ha dejado unos 70.000 muertos, desde marzo de 2011. Debido a que Siria no es parte en el Estatuto de Roma -que estableció la Corte Penal Internacional- la única manera que el Tribunal pueda investigar la situación es si recibe una remisión del Consejo de Seguridad., pero Rusia es aliado de Al-Assad y tiene derecho a veto como miembro permanente del Consejo.

De acuerdo a los investigadores en su último informe -que abarca los seis meses desde mediados de enero- basados en 445 entrevistas realizadas con las víctimas y los testigos, ya que el gobierno sirio no permitió la entrada al país de la comisión de ONU; en ese periodo el informe señala que se identificaron siete masacres durante el período -cinco del gobierno y dos de los rebeldes- donde tanto las fuerzas gubernamentales como las milicias han cometido ejecuciones extrajudiciales, en violación de los DDHH. Las fuerzas gubernamentales han llevado a cabo bombardeos y ataques aéreos a través de Siria, incluyendo Aleppo, Damasco, Deraa, Homs e Idlib, que fueron corroboradas por imágenes de satélite mientras que los crímenes rebeldes van del asesinato, la tortura, toma de rehenes a la utilización de niños menores de 15 años en hostilidades.

La violencia sexual contra mujeres y en algunos casos, contra niños pequeños, está siendo documentada y agregada en los informes de Human Rights Watch, el Comité Internacional de Rescate y el Initiative Media Cente; aunque las organizaciones humanitarias que siguen el aumento de las violaciones en Siria en gran parte acusan al ejército sirio y a la milicia pro-régimen Shabbiha de perpetrar estos actos junto a ciertos elementos los rebeldes, predominantemente aquellos islámicos. Las ONG humanitarias son reacias a dar cifras, sin embargo, los mapas y diagramas elaborados a partir de cuentas de Twitter, Facebook y YouTube muestran un aumento en la frecuencia de las violaciones denunciadas en lugares específicos de Siria.

Los peores combates en la frontera con el Líbano, desde que estalló la guerra civil en Siria, produjeron una creciente participación de Hezbollah en los enfrentamientos y en los últimos dos días 12 rebeldes sirios murieron y 30 resultaron heridos, mientras que 3 miembros de Hezbollah murieron y otros 14 resultaron heridos en los combates. Los enfrentamientos entre Hezbollah y los rebeldes sirios en la región de Qusayr, se ha intensificado desde el viernes, donde se estima que hay unos 30.000 chiitas libaneses que viven en un grupo de 20 aldeas cerca de la frontera; durante el fin de semana, los combatientes de Hezbollah lograron imponer su control sobre un territorio y las casas abandonadas por los residentes de las aldeas chiitas.

Una fuente cercana a Hezbollah confirmó los enfrentamientos con los rebeldes sirios en las aldeas chiitas y según el líder de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, los residentes chiitas libaneses se defendían de los ataques de los rebeldes sirios; la misma fuente dijo que los pueblos, cuyos miembros de Hezbollah están defendiendo, no se encuentran en el centro de Siria sino que están cerca de la frontera y son residentes libaneses bajo fuego rebelde sirio.

Los rebeldes sirios capturaron un puesto de control del gobierno sobre la carretera principal que une Aleppo con Damasco, la principal estación de combustible de la base Nairab mientras que ambas partes luchan por el control del Aeropuerto Internacional de Aleppo; esta instalación es una de los más importantes del país y el régimen no ha podido enviar suministros al aeropuerto de Aleppo debido a los combates. La importancia de controlar esa instalación radica en la ventaja estratégica que proporcionaría para la provisión de materiales y refuerzos de manera rápida; de hecho durante las últimas dos semanas grandes refuerzos del ejército fueron capaces de llegar a la ciudad de Safira -cerca de la ciudad de Aleppo- después de asegurar un camino por el desierto que une Hama con el norte del país, pero se encuentran bloqueados entre la ciudad de Tal Aran y Safira -sede de las instalaciones para la producción militar- debido a los intensos combates con los rebeldes.

La UE adoptó medidas destinadas a para proporcionarle ayuda directa a los rebeldes, incluyendo consejos sobre seguridad, pero no llegó a levantar el embargo de armas en el país. La decisión, tomada en la reunión de cancilleres de la UE, fue parte de un compromiso después de semanas de enfrentamientos entre Gran Bretaña, que presionó para aliviar el embargo y ayudar a los rebeldes, contra los países de la UE que consideran que el envío de armas a Siria podría alimentar más la violencia; muchos gobiernos de la UE están preocupados además, porque cualquier tipo flexibilización del embargo de armas haría difícil controlar que el equipo llegue a las manos adecuadas.

El régimen sirio ha estado luchando contra los insurgentes por dos años y hasta ahora ninguna de las partes parece lo suficientemente fuerte como para derrotar a la otra, por lo que la presente iniciativa del gobierno y la oposición para negociar podría significar que ambas partes comienzan a comprender que se encuentran en un callejón sin salida. Los riesgos de una desintegración en feudos basados en las líneas étnicas y religiosas, provocan el temor en el gobierno y en la oposición de una desintegración de Siria, donde los sunitas tomen el control del país.

Pero una salida a través de la negociación no compartida por los sectores yihadistas y salafistas sunitas, que ven además de la posibilidad de controlar un país clave del Medio Oriente, la posibilidad de luchar contra los chiitas libaneses de Hezbollah para extender su influencia en toda la región.