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martes, 9 de septiembre de 2014

Siria y las estrategias sin estrategia


En una entrevista del programa "Anderson Cooper 360", de CNN, la familia del periodista decapitado Steven Sotloff cree que el ISIS pagó u$s 50.000 al Ejército Libre Sirio (ELS), que alertó al grupo que el periodista había entrado a Siria desde Turquía. Sotloff supuestamente fue entregado porque su nombre estaba en una lista de personas de un atentado hospital, Barak Barfi –amigo de la familia- dijo que el informante que lo entregó “era uno de los llamados rebeldes moderados que nuestra administración quiere apoyar."

Arabia Saudita es el anfitrión de las conversaciones entre los ministros de RREE regionales y el Secretario de Estado, John Kerry, quien busca construir una coalición contra los yihadistas del ISIS, según confirmaron los medios estatales. El encuentro reunirá a los ministros de Egipto, Jordania y Turquía, así como los seis Estados del Golfo; un alto funcionario egipcio dijo anteriormente que Irak también asistiría mientras que un oficial libanés dijo que Beirut también estaría representado. 

Con EE.UU. previamente dispuestos a tomar la iniciativa, Arabia Saudita, Turquía y Qatar han trabajado con propósitos cruzados en el apoyo a los grupos anti-Al-Assad. Pero el incumplimiento de los pedidos árabes a Obama y la falta de presión ante “la línea roja”, ponen sombras de dudas sobre ahora EE.UU. tomará la iniciativa. La confianza sobre EE.UU. es baja, sobre todo en la región del Golfo, por el tipo de liderazgo de Obama y la forma en que maneja la política exterior y aunque una alianza sin condicionamientos es poco probable, esto no quiere decir que los Estados sunitas no quieran unirse a EE.UU. en la campaña contra el ISIS. Obama señaló el domingo en Meet the Press -de la cadena NBC- que "vamos a necesitar de los Estados sunitas -no sólo Arabia Saudita- sino nuestros socios como Jordania, Emiratos Árabes Unidos y Turquía (…) Ellos tienen que participar. Este es su barrio. Los peligros que se plantean están más dirigidos a ellos en este momento de lo que están contra nosotros."

Jordania podría ser vulnerable al ISIS y EE.UU. está intensificando su cooperación de Inteligencia con uno de sus más incondicionales aliados en Medio Oriente. La CIA ha establecido un grupo especial de trabajo para ayudar a lidiar Jordania con la amenaza del ISIS, si bien la posibilidad que los yihadistas prevalezcan sobre el Ejército jordano es remota, el país es vulnerable tanto a los ataques terroristas como a las luchas internas. Los funcionarios estadounidenses temen por su economía y los 1,5 millones de refugiados sirios que están alojados en los diferentes campamentos.

En la afirmación de que Arabia Saudita creó al ISIS, bajo la creencia que ambas entidades practican el salafismo (erróneamente conocido en Occidente como el wahabismo) subyace un error conceptual. Salafismo se basa en la palabra salaf -los ancestros- en referencia a la forma en el Islam fue practicado por los primeros seguidores del profeta Mahoma en los primeros tres generaciones de la religión; diferentes interpretaciones de estos dictados en el tiempo, dieron lugar a cuatro escuelas de jurisprudencia sunita: Abu Hanifa, Malik, Al Shafi, e Ibn Hanbal. ISIS sigue una ideología que es la continuación de la secta jariyí –“los que se desviaron- y creían que todo el que no estaba de acuerdo con ellos debía ser asesinado como infieles (takfir), asesinatos en masa racionalizadas contra civiles, incluidos mujeres y niños (isti'rad), y practicaban una forma extrema de inquisición para poner a prueba la fe de su oponente (imtihan). 

Las brutalidades del ISIS y Al-Baghdadi no proceden de un vacío. Son las conclusiones lógicas de otros procesos violentos y barbáricos como las decapitaciones públicas oficiales en Arabia Saudita, las ejecuciones públicas oficiales en Irán, el arrasamiento de ciudades y comunidades enteras por los partidos partido Baa’th de Al-Assad y de Saddam, así como la dictadura de Gadafi contra los libios. Los factores fundamentales que forman y mantienen las raíces socio-económicas, culturales y políticas del radicalismo son 5: en primer lugar, la manipulación geopolítica y la facilitación de los grupos terroristas religiosos y autoritarismo seculares; en segundo lugar, los libros de historia dogmáticos y programas escolares que canonizar el califato histórico de 'infalible'; tercero, las décadas de violaciones a los DDHH e impunidad, intolerancia y declaraciones de odio contra "otros" nutridos por autócratas seculares y religiosos, organizaciones y personalidades influyentes; cuarto, la falta de justicia social y ciudadanía, el capitalismo de amigos y la corrupción omnipresente en los más altos niveles de autoridad que llevó al colapso de las instituciones estatales, exclusión y proporcionó una base social de reclutas para los grupos radicales. Finalmente, la instrumentalización del ISIS como resultado de procesos similares iniciados por algunas potencias regionales e internacionales desde los días de la yihad contra la ocupación soviética de Afganistán en la década de 1980 hasta la fecha.

Si bien la región tiene una larga historia de violencia radical, lo novedosos es que casi nunca tantos grupos armados operan en tantos escenarios a la vez. A medida que la comunidad internacional comienza a presionar tendrá que hacerlo en el contexto de una batalla regional más amplia contra el “bin Ladin-ismo”, como una ideología violenta que por ahora amenaza a Medio Oriente, pero que pueden proyectarse al resto del mundo a largo plazo.

Kissinger advierte que la sensación que los estadounidenses quieren retirarse del mundo, la actitud “que la mayor parte del mundo deben cuidar de sí misma", se ha repetido en la historia de EE.UU. pero está llena de peligros. Kissinger sostiene que "Es un hecho empírico que cuando nos retiramos de algún lugar, alguien más va a tratar de llenarlo. Se dice que la naturaleza aborrece el vacío, el sistema internacional aborrece el vacío." 

Barack Obama ha indicado que no tiene intención de asociarse con el presidente sirio, Bashar Al-Assad, subrayando en cambio la necesidad de aumentar el apoyo a los rebeldes moderados –mismos que negociaron a Sotloff con el ISIS- para que la mayoría sunita moderada pueda llevar paz y la estabilidad a la región. Al-Assad, sin embargo, siente que está en una posición más fuerte que nunca con el ascenso del ISIS demostrándole al mundo que tenía razón; pero ha ignorado dos puntos fundamentales: Obama no tiene interés en cooperar con Bashar luego de solicitar abiertamente la caída de “su régimen criminal”, y segundo, Al-Assad no está en su mejor momento militar.

Una serie de humillantes derrotas infligidas al Ejército sirio en Raqqa el mes pasado sugieren que Al-Assad, al igual que muchos en la región y más allá, subestimaron la fuerza de los yihadistas del ISIS. El gobierno sirio se abstuvo de enfrentarse al ISIS de manera directa y convenientemente sostuvo el discurso que en la lucha contra el extremismo, su gobierno era la única alternativa, algo que la mayoría de los sirios apoyaron. Pero las 3 bases pérdidas en los combates –aunque carentes de valor estratégico- infringieron una derrota moral ya que los soldados fueron ejecutados en el desierto y alrededor de 50 oficiales fueron decapitados uno tras otro en las calles de Raqqa para que los peatones pudiesen filmarlos con sus teléfonos celulares. Las quejas de los partidarios de Al-Assad ponen de manifiesto una creciente conciencia del dilema en que se encuentran los alawitas, a medida que la guerra se prolonga: habiendo respaldado firmemente a Al-Assad lo largo de la rebelión, ahora no tienen otra opción más que aferrarse a él o enfrentarse a una aniquilación. El destino de los yazidis iraquíes resuena cada vez más cerca.




miércoles, 12 de febrero de 2014

El ISIS y los intereses de Al-Assad


Cuando Michel Kilo, miembro de la delegación de la Coalición Nacional de Siria en las negociaciones de Ginebra, dijo que la oposición estaba preparando su propio caso que implica al gobierno de Siria en colaboración con los grupos terroristas -incluyendo el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS)- sonó extraño, más proveniente de un disidente que fue arrestado por primera vez en los ´80 durante la represión del gobierno contra la Hermandad Musulmana, siendo Kilo un miembro del Partido Comunista de Siria en ese momento. 

Kilo sostiene que "Hay fotos en las que se han encontrado varios emires de ISIS con el presidente sirio, Bashar Al-Assad (…) Las fotos fueron tomadas antes de convertirse en emires de ISIS, cuando eran todos funcionarios del Servicio Especial de Siria. Hay documentos enviados por el Servicio Especial al ISIS, diciéndoles a quienes capturar o secuestrar en Raqqa y Jarabalus, y serán publicados estos documentos. Y se verá cómo el régimen fabricó estos grupos extremistas que no existían en nuestro país a principios de la revolución”. Kilo sostuvo que desde la oposición le dijeron a Rusia y EE.UU. que una guerra prolongada en el tiempo beneficiaría a los islamistas y que los extremistas serían los dueños del país; para el disidente la negativa a suministrarle armamento al Ejército Libre de Siria (ELS) fue un error y ahora son los extremistas quienes más y mejores armas.

Miembros de la oposición siria están empezando a identificar un patrón: cada vez que el régimen está en problemas, los grupo pro Al-Qaeda comienzan una pelea, ya sea con el ELS o los kurdos, aliviando así la presión sobre las fuerzas de Al-Assad; recientemente los militantes del ISIS irrumpieron en Azaz -cerca de Aleppo- y expulsaron a ​​los combatientes del ELS que ocupaban el pueblo, hecho que se repitió en las zonas de Al-Raqqa, Idlib y Deir Al-Zur. Para explicar este patrón, desde la oposición siria dicen que esos grupos aliados de Al-Qaeda o bien han sido infiltradas por el régimen o han forjado estrechos lazos con sus servicios de Inteligencia. Con sus operaciones, estos grupos debilitan a los verdaderos adversarios del régimen, alienar a la población civil y a Occidente contra la revolución dándole al régimen de la oportunidad de afirmar que es una lucha contra los terroristas.

Una investigación llevada adelante por el periódico The Telegraph, que cita las agencias de Inteligencia occidentales, rebeldes y desertores Al-Qaeda, corrobora las afirmaciones sobre que Al-Assad creó una “profecía autocumplida” sobre la lucha contra el terrorismo para justificar sus acciones y garantizar su supervivencia. Según el informe, "El régimen está pagando al grupo afiliado con Al-Qaeda, Jabhat Al-Nusra, para que proteja los oleoductos y gasoductos bajo el control de Al-Nusra en el Norte y Este del país, y también está permitiendo el transporte de petróleo a las zonas en poder del régimen (…) También estamos empezando a ver la evidencia de las instalaciones de petróleo y gas bajo control del ISIS”.

Jabhat Al-Nusra y otros grupos extremistas islámicos, comenzaron a luchar por el control de la mayoría de los pozos de petróleo en la provincia de Deir Ezzor, desplazando a las tribus sunitas locales, a veces por la fuerza, y también tomaron el control de otras áreas en poder de los grupos kurdos más al Norte-Este, en Al-Hasakah. Este interés por los pozos coincide con la decisión de la UE -en abril de 2013- de levantar las sanciones sobre el petróleo sirio para ayudar a la oposición se ha acelerado una lucha por el control de los pozos y oleoductos en las áreas controladas por los rebeldes y ayudó a consolidar el dominio de los grupos yihadistas de los recursos clave del país. Varios ex presos yihadistas, detenidos al principio de la revolución y liberados recientemente, y que ahora lideran los grupos rebeldes son quienes están a cargo de los pozos y oleoductos sirios.

La relación entre Al-Assad y Al-Qaeda no es nueva. En los Registros de Sinjar (un registro de Al-Qaeda del personal capturado en Irak y desclasificado en 2007), surge que el régimen sirio facilitó el movimiento de combatientes extranjeros de Al-Qaeda a Irak, bajo la ocupación norteamericana; curiosamente, Al-Assad liberó a varios yihadistas presos como Abu Musab Al-Suri (Mustafa Setmarian Nasar), un ideólogo clave, detenido a principios de 2012. Pero, si bien la idea de una alianza ISIS-Al-Assad es plausible, no es prueba de que realmente exista una relación explícita: la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia, la falta de una prueba contundente que Al-Assad está colaborando directamente con ISIS se sostiene ya que el argumento de una connivencia tiene asidero por los obvios que los beneficios que el régimen sirio tiene por la presencia los yihadistas en Siria.

No hay duda de la existencia de militantes yihadista en Siria –por caso el ISIS, Jabhat Al-Nusra, batallones Muyahidines- y que son útiles para la retórica del gobierno sirio, de una rebelión respaldada desde el extranjero contra Siria. No solo se trata de grupos con vinculaciones regionales o internacionales, sino que también hay redes de grupos –por caso el Frente Islámico- que tienen una difusa conformación nacional-regional, donde la retórica sectaria anti alawita y chiita es muy fuerte y va en concordancia con las ideas de sus principales patrocinadores, como Qatar o Arabia Saudita.

La instalación de los grupos yihadistas en el terreno influyó en la oposición, que se ve forzada a aceptar la necesidad de la continuidad del presidente Al-Assad en el poder, como garantía de contención de los radicales islámicos, y obligada a trabajar para derrotar al ISIS y a todos los grupos afines. La conformación de una retórica sectaria, desde el principio de las revueltas, y las acciones posteriores de algunos grupos enrolados en el Frente Islámico fueron suficientes para dar credibilidad a la hipótesis de Al-Assad; además alejó la posibilidad de una intervención militar internacional para su derrocamiento, ya que en teoría eso ayudaría a los grupos pro Al-Qaeda enemigos de Occidente. Este contexto le da la oportunidad a Al-Assad de ganar tiempo mientras reafirma su control sobre todo el país, su objetivo desde el primer día. 

A nivel internacional hay culpas para repartir. Mientras que el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, es libre de afirmar que el ISIS y el régimen de Al-Assad están en connivencia, ignora el papel de Turquía en la facilitación de la entrada de combatientes extranjeros a Siria, la mayoría de los cuales ya se congregaban en las filas del ISIS. Se hizo la vista gorda durante tanto tiempo porque no había duda que los yihadistas serían útiles contra los kurdos del YPG, pero Turquía ahora debe enfrentar las consecuencias de las luchas internas de los rebeldes.

También existe una responsabilidad interna, dentro de la oposición, que cometió el error estratégico de tolerar y aceptar a los yihadistas en sus filas por la capacidad y financiamiento que éstos aportaban a su llegada. Las internas rebeldes terminaron en enfrentamientos que debilitaron a los rebeldes nacionalistas y aseguraron un status para los yihadistas que no tenían al principio de la revolución; tanto los rebeldes como el gobierno deberán enfrentarlos en algún momento, ya que son estos elementos la principal amenaza para la estabilidad interna y regional.

Las conversaciones de paz, Ginebra III, están en un punto muerto ya que las partes no se ponen de acuerdo sobre el orden del día: el gobierno quiere se aborde la cuestión de combatir el terrorismo –como denomina el gobierno a los rebeldes- mientras que la oposición se niega a que entre en la agenda el terrorismo y en cambio desea que se discuta sobre el gobierno de transición y sin Al-Assad dentro del mismo. Son innegables los avances de las fuerzas oficiales en el terreno, pero no son tan contundentes para determinar el fin de la revolución siria; mientras el final siga abierto, hay muchas oposiciones que jugar en Siria, dentro y fuera del campo de batalla. Lo inquietante es que, mientras las conversaciones no van a ningún lado, la cifra de víctimas sigue marcando cifras records mes a mes.




martes, 4 de febrero de 2014

EE.UU. y su (¿falta de?) politica hacia Siria



No es ningún secreto que la política de la administración Obama para Siria está fallando, en la medida en que exista una, pero que el propio Secretario de Estado, John Kerry, lo haya reconocido es hito. Según los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham, el Secretario ha reconocido durante una charla que el proceso de negociación de Ginebra 2 no ha dado frutos y que se necesitan nuevos enfoques; además Kerry reconoció que la eliminación de las armas químicas se está implementando lentamente, que los rusos siguen suministrando armas y “estamos en un punto en el que vamos a tener que cambiar nuestra estrategia."

Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado, señaló que "Nadie en esta Administración cree que estamos haciendo lo suficiente hasta que la crisis humanitaria se haya resuelto y la guerra civil haya terminado. Eso no es diferente al mensaje que el Secretario Kerry expresó durante la reunión privada. La reunión fue una oportunidad para escuchar y colaborar con los miembros del Congreso y es lamentable que sus comentarios estén siendo calificados erróneamente por algunos de los participantes.” 

Sobre la posibilidad de armar a ciertos grupos rebeldes, Psaki respondió que "No es ningún secreto que algunos miembros del Congreso apoyan este enfoque, pero en ningún momento durante la reunión, el Secretario Kerry pidió ayuda letal para la oposición. Él estaba describiendo una serie de opciones que la Administración siempre ha tenido a su disposición, incluyendo más trabajo dentro de la estructura de la comunidad internacional y participar con el Congreso en sus ideas es una parte importante de ese proceso”.

En la vereda de enfrente, Rusia dijo que su aliado Siria pronto enviará más armas químicas al extranjero para la destrucción después de ser acusado de entorpecer el proceso y también adelantó que el gobierno sirio se presentaría a una nueva ronda de conversaciones de paz la próxima semana, con la esperanza de calmar las preocupaciones occidentales sobre el compromiso de Al-Assad a las negociaciones que terminaron sin resultados. Moscú quiere persuadir a la delegación encabezada por la Coalición de Oposición de incluir a los grupos de oposición internos más moderados, pero que los rebeldes sostienen son títeres Al-Assad; el líder de la Coalición, Ahmed Al-Jarba, señaló que ningún grupo que se ha preparado "en los sótanos de un servicio de seguridad del régimen (…) No habrá nadie en la delegación de la oposición que esté atado al régimen de esta manera o de otra”.

Las zonas controladas por los rebeldes en Aleppo han sido sometidas a una cadena de bombardeos con bombas de barril en los últimos tres días, con al menos 36 personas muertas el domingo y 85 el sábado, según Observatorio para los DDHH en Siria. Las potencias occidentales propusieron una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU -en diciembre de 2013- para condenar el uso de bombas de barril ya que apuntan indiscriminadamente a los civiles; sin embargo Rusia, un aliado incondicional del presidente Al-Assad, ha bloqueado esa y otras iniciativas occidentales en el Consejo de Seguridad. 

La campaña feroz aérea ha provocado un éxodo de civiles de las zonas controladas por los rebeldes en el Este y Norte de Aleppo. Pero los combates entre los grupos rebeldes y los grupos yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) en toda la provincia de Aleppo ha dejado pocas vías de escape: algunos civiles han huido a Turquía, mientras que otros están tratando de entrar en la parte controlada por el gobierno de Aleppo, según Rami Abdel Rahman, director del. El asalto aéreo se produce junto con las fuerzas del régimen que tratan de capturar los distritos en el Este y Norte de la ciudad, en manos de los rebeldes.

La nueva baja que deja la guerra siria es Robert Ford, quien les ha dicho a sus amigos que es probable que deje el Departamento de Estado a finales de este año. Ford, que sigue siendo el embajador de EE.UU. en Siria, ha trabajado desde su salida de Damasco en coordinar las políticas de apoyo a la oposición siria de EE.UU.

Hay una serie de “verdades evidentes” dentro del gobierno norteamericano que han limitado su política para Siria: primero, el presidente Obama nunca creyó que los grupos rebeldes fuesen capaces de derrotar al régimen sirio; segundo, el senador McCain, partidario de armar a los rebeldes se opuso a la iniciativa de su par Graham de comenzar con los ataques aéreos en Siria ya que con el tiempo se debería hacerles frente en el terreno y tercero que Al-Assad no es más peligroso que Al-Qaeda, que está buscando objetivos en EE.UU. y que Jabhat Al-Nusra es un problema de seguridad nacional, con el cual Washington deberá luchar si convierte a las zonas sirias bajo su control en un paraíso para yihadistas.

Por otra parte, EE.UU. se estaría enfrentando en Siria a dos enemigos –Hezbollah y Al-Qaeda- que ya están luchando entre sí, desgastándose y consumiendo recursos de otros enemigos (como Irán). ¿Para qué inmiscuirse en una guerra civil ajena? 


jueves, 3 de octubre de 2013

Nobel de la Paz para Putin



El presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente de EE.UU. Barack Obama, podrían discutir la crisis de Siria en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que la próxima semana se celebrará en Bali. Funcionarios estadounidenses y rusos estaban discutiendo arreglos un posible encuentro durante la Cumbre para abordar la cuestión de Siria y la agenda de la cumbre paz -Ginebra 2- prevista para el mes de noviembre.

La posición de Rusia en Siria no se trata principalmente de Siria. Se trata del orden mundial: ¿Quién tiene el derecho de decidir sobre una intervención militar? Desde 1999 la guerra aérea de la OTAN contra Yugoslavia, el Kremlin ha tratado de defender su propia soberanía y la de sus aliados contra los ataques estadounidenses; desde 2004 con “la Revolución Naranja de Ucrania” ha temido al "cambio de régimen" diseñada desde el extranjero. La defensa de Moscú se basa en su poder de veto en el Consejo de Seguridad pero este poder no puede evitar la intervención liderada por EE.UU. –aunque sea ilegal en términos de Derecho Internacional- pero si puede debilitar seriamente el caso de la misma.

Por otra parte, la lectura de la Primavera Árabe de EE.UU. y la UE fue ingenua y esperaban un nuevo 1848 o 1989, mientras que Rusia fue escéptica sobre el impacto a corto plazo e intuyó un despertar en el mundo árabe de guerra civiles que empujarían a los radicales y extremistas a la palestra marginando a los moderados y laicos. Putin no apoya a Al-Assad porque sea su hombre, lo hace porque sus enemigos son más peligrosos y serán un problema mayor en el futuro.

Jabhat Al-Nusra ha amenazado con atacar a Estambul y Ankara, según una fuente militar de EE.UU., después que el grupo pro Al-Qaeda se hizo cargo de la ciudad fronteriza siria de Azaz Turquía cerró varios pasos fronterizos -incluidos Bab Al-Hawah y Bab Al-Salameh- principales rutas para las provisiones rebeldes. El Parlamento turco aprobó hoy la extensión por un año más del permiso para enviar tropas a la frontera, en caso de ser necesario, ya que los grupos islámicos representan una amenaza más importante que Al-Qaida en Afganistán o Pakistán.

Seis poderosos grupos rebeldes sirios le pidieron hoy a los rebeldes pro Al-Qaeda del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) e insurgentes rivales de la Brigada Tormenta del Norte para que finalicen los enfrentamientos, que se han intensificado por luchas internas en la zona estratégica de Azaz en la frontera Norte, luego que un intento anterior para negociar una tregua entre las dos partes fracasó. En una declaración, se pidió un alto el fuego entre las dos partes y que sometiesen su controversia al tribunal islámico de Aleppo; la declaración fue firmada por los jefes de las poderosas brigadas Ahrar Al-Sham, Liwa Al-Tawhid, Suqour Al-Sham y el Ejército del Islam, y una copia se envió a la página de Facebook de la Tormenta del Norte. No se mencionó que harían los firmantes si las dos partes no dejar de luchar o si no se retiraba el ISIS de Azaz.

Mientras los rebeldes sirios inicialmente acogieron con satisfacción a grupos como el ISIS en la guerra civil contra el régimen sirio, ahora se resienten de poner a la lucha yihadista internacional por delante de su objetivo de derrocar al gobierno sirio. Estos combatientes ahora ejercen actividades gubernamentales sobre los pueblos liberados e imponen estrictos códigos sociales que no son compartidos por la sociedad siria, ya que es tradicionalista pero no religiosa; grupos como el ISIS no ocultan sus operaciones transfronterizas o la brutalidad hacia los que consideran enemigos o infieles, por lo que no asegurarán más estabilidad en el escenario pos Al-Assad.

Las divisiones internas de los rebeldes han dañado su capacidad de lucha, sumados a los más de dos años y medios de enfrentamientos con las fuerzas mejor entrenadas del presidente Al-Assad; las tensiones intra rebeldes en parte son ideologías, pero cada vez más son disputas por los recursos, el territorio y el botín de guerra. Estas luchas internas han trabajado en beneficio de Al-Assad, quien pasó de enfrentarse a la posibilidad de un ataque militar de EE.UU. a ser un actor indispensable para evitar el dominio de los grupos islámicos.

Arabia Saudita también sufrió un fuerte revés, además de la inacción de EE.UU., cuando sus grupos satélites como Liwa Al- Islam -creados para contener el avance de Al-Qaeda en Siria- los se fusionaron con otros militantes islámicos y crearon el nuevo Ejército del Islam; el nuevo grupo reúne a unos 50 sub-grupos yihadistas salafistas independientes que han estado recibiendo financiamiento y armas sauditas, pero tienen una agenda diferente. Los saudíes tienen poco control sobre ellos, en el fondo son todos combatientes islamistas y comparten la meta de unir a todos los musulmanes bajo el dominio islámico no sólo en Siria, sino en la región del Levante, por lo que no sería irreal que Bashar Al-Assad reciba menos presión a cambio de eliminar a estos grupos que amenazan la estabilidad de la frontera europea y más allá.

Rusia ha fijado sus objetivos en la región a largo plazo. EE.UU. ha hecho lo propio pero a corto plazo, por eso solo se limita a debilitar a Al-Assad y a involucrarse militarmente; Moscú pudo “venderle” fácilmente la iniciativa de las armas químicas a Washington porque su visión es más inclusiva y no tiene una multiplicidad de actores regionales a quienes debe responderles. 

El dato del día: los miembros del grupo “Academia Internacional de la Unidad Espiritual y de Cooperación de los Pueblos del Mundo” dijeron en una conferencia de prensa que el presidente Putin es mucho más merecedor del Nobel de la paz que “Obama -quien lo recibió en 2009 pero ha continuado liderando las operaciones militares estadounidenses- incluyendo ataques aéreos que han matado a civiles y ciudadanos estadounidenses en el extranjero.” El ganador del Premio de la Paz 2013 será anunciado en Oslo el 11 de octubre y nominaciones para el premio de este año cerraron el 1º de febrero.




miércoles, 25 de septiembre de 2013

Alianza de grupos rebeldes en Siria



Abdelaziz Salame, el máximo dirigente político de la Brigada Tawhid de Aleppo, emitió un comunicado en línea titulado "Comunicado Número Uno" y lo que pretende hacer es desarticular la estrategia occidental en Siria y ponerle fin a la oposición en el exilio. En ese comunicado se especifica que se aplica a la Coalición Nacional (CNS) y al gobierno en el exilio de Ahmed Touma, haciendo hincapié en que estos grupos "no los representan y que no los reconocen.” Los siguientes grupos aparecen como firmantes de la declaración:

1. Jabhat Al-Nusra
2. Movimiento Islámico Ahrar Al-Sham 
3. Liwa Tawhid 
4. Liwa Al-Islam 
5. Brigadas Suqour Al-Sham
6. Movimiento Islámico Amanecer
7. Movimiento Islámico Al-Nour
8. Noureddin al- Zengi Batallones
9. Liwa Haqq - Homs
10. Liwa Furqan - Quneitra
11. Agrupación Fa-staqim Kama Ummirat - Aleppo
12. 19a División
13. Liwa Al-Ansar 

Los supuestos firmantes constituyen una parte importante de las fuerzas rebeldes del Norte, además de grandes zonas de Homs y Damasco; algunos de ellos se encuentran entre los mayores grupos armados en el país –entre los 5 primeros- y juntos, controlan al menos unas decenas de miles de combatientes (según sus propias estimaciones unos 50.000 combatientes). El problema es que esta alianza de grupos rebeldes representa una rebelión contra el Ejercito Libre de Siria (ELS) y su pretendido liderazgo político, además de suponer un acercamiento con las facciones islamistas más intransigentes.

Eso significa que todos estos grupos ahora formalmente no reconocen a los dirigentes de oposición moldeada y promovida por EE.UU., Turquía, Francia, Gran Bretaña, Qatar, y Arabia Saudita. Estos grupos aliados no son todos los frentes rebeldes, ni mucho menos, ya que decenas o cientos de pequeños grupos locales no se encuentran en esta alianza –han estado ausentes en alianzas previas- y entre ellos se encuentran grupos importantes como: los Batallones Farouq o Brigadas las Ahfad Al-Rasul, ambos están estrechamente alineados con el Consejo Militar Supremo (CMS) y la CNS. En particular, el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) el grupo más pro Al-Qaeda en Siria, está ausente de la lista. Teniendo en cuenta el reciente aumento de la tensión entre el ISIS y otras facciones, también parece una respuesta estratégica para contener su avance dentro del campo rebelde y establecer una especie de tercera vía entre el SMC -respaldado por Occidente- y el ISIS –apoyado por Al-Qaeda- con elementos sirios.

La declaración también insta a "todas las fuerzas militares y civiles a unirse bajo un marco islámico basado en la sharia -ley islámica- que debería ser la única fuente de legislación". Este documento deja dos puntos en claro: el primero es la creciente influencia de los rebeldes islamistas dentro del campo de batalla, por lo que "islamización" de algunos de los otros grupos, era una cuestión de tiempo; y segundo que, es un intento de cambiar el equilibrio político del poder en favor de los que luchan en el terreno y es un indicio que los grupos yihadistas -como Jabhat Al-Nusra tienen mucho protagonismo en el conflicto. Es interesante destacar que 3 grupos islamistas moderados -Liwa Al- Tawhid, Liwa Al-Islam y Suqur Al-Sham- representaban la principal presencia rebelde de la CNS en el terreno.

El viceministro de Relaciones Exteriores sirio, Fayssal Meqdad, dijo que su gobierno pretendía negociar un fin a la guerra civil hablando con una amplia gama de sirios, líderes religiosos y de grupos pacíficos de la oposición que tienen representación real sobre la sociedad, pero descartó a la oposición exilio argumentando que tiene poca influencia en Siria. Al reconocer las relaciones entre los elementos de la oposición armada y partes de la sociedad siria, la oferta representa un cambio sutil en el tono de la interpretación de la rebelión armada como una conspiración extranjera liderada contra el gobierno de Al-Assad. Sin embargo, Meqdad tiene plena confianza que el gobierno había tomado la ventaja contra los rebeldes y dijo que, así como se comprometió a renunciar a sus armas químicas para evitar un ataque aéreo de EE.UU., el gobierno había logrado victorias diplomáticas y militares. 

Un periodista sirio, que apoya al gobierno, dijo que los recientes enfrentamientos en Norte entre los grupos rebelde cambió los cálculos de los dirigentes sirios y occidentales con respecto a las negociaciones propuestas en Ginebra; el ISIS está tratando de apoderarse de zonas de otros grupos rebeldes y precisó que "No creo que Ginebra esté muy cerca de nosotros, pero lo que está cerca de nosotros es un gran problema (…) Si no luchamos en las próximas dos, tres o cuatro semanas esto significará que en el interior del Medio Oriente y cerca de la frontera de Europa habrá un Estado auto-financiado y controlado por los terroristas."

Los inspectores de armas químicas de ONU, liderados por Ake Sellstrom, volvieron hoy a Siria para seguir la investigación sobre los 13 a 14 presuntos ataques con armas químicas; el grupo, voló a Beirut y viajó por tierra en un convoy hasta el puesto fronterizo de Masnaa y de allí a Damasco. Las revelaciones del listado de Siria a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) habrían superado las expectativas del gobierno norteamericano, aunque son consistentes con las declaraciones del presidente Al-Assad sobre el cumplimiento de lo acordado. Funcionarios norteamericanos han descrito la lista siria de armas químicas de “sorprendentemente completa”; estas revelaciones por parte de Damasco sugieren que las armas químicas han permanecido bajo estricto control del régimen sirio.

Desde que comenzó la revolución siria, en marzo de 2011, las fuerzas de la oposición de Siria se han dividido en varias facciones y han mantenido fuertes rivalidades, además de las tensiones entre los grupos islamistas y los seculares. Desde que comenzó la revuelta, el presiente Al-Assad y Rusia han sostenido que con las demandas de la democracia resurgió el odios sectario entre la mayoría sunita y la gobernante secta alawita de; esto también preocupa a otras minorías en la sociedad siria, como los kurdos, cristianos y otros grupos étnicos. 

El apoyo de los Estados sunitas del Golfo para los rebeldes transformó el papel de la guerra civil en una confrontación regional amplia entre los sunitas y los chiitas de Irán, que apoyan a Al-Assad y los movimientos chiitas. Muchos de los grupos yihadistas crecieron bajo la protección saudita, ante el fracaso de la CNS, y estas fuerzas islamistas crecieron en poder de la mano de grupos vinculados a Al-Qaeda, haciendo aún más fuertes.

La decepción no es exclusividad de los apoyos externos. Cualquiera que sea su base ideológica, muchos grupos de oposición en Siria se muestran escépticos y resentidos con el CNS, al que acusan de no ser transparente con la financiación y los procesos políticos; además señalan que la falta de contacto con la población siria no les permite tener una correcta imagen de los sucesos. La estrategia del CNS, que actúa en el exterior e ignorando el interior, sumado a que Arabia Saudita comenzó agresivamente a apoyar a los grupos seculares fueron elementos decisivos para que los grupos rebeldes se alineasen en un nuevo frente.



jueves, 19 de septiembre de 2013

Rebeldes contra rebeldes


Los combatientes del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) al menos a cinco miembros de la Brigada Tormenta del Norte, un grupo rebelde que controla la frontera, poniendo de relieve las divisiones profundas oposición de Siria. El ISIS le exige a la Brigada Tormenta del Norte que entregue a los asesinos de 2 de sus miembros en Azaz, pero la lucha ya superó la ideología y está más acerca de una lucha por el territorio, los recursos y el botín de guerra; combatientes de ISIS se habían posicionado para defender la ciudad, mientras que una brigada rebelde -Liwa Al-Tawhid trató de negociar un alto el fuego.

El ELS es expulsado de Azaz, varios de sus hombres mueren y unos 100 son capturados, dentro de la ciudad hay detenciones de activistas de la oposición y periodistas. Suena como la descripción de una exitosa ofensiva por parte del régimen sirio, sin embargo, el ELS perdió el control de Azaz a manos del ISIS. Todo comenzó cuando un combatiente herido del ISIS -o del grupo aliado Al-Muhayirin- fue llevado a la clínica de campo en Azaz, donde médicos de una organización benéfica alemana han estado trabajando por meses; el combate fue filmado por uno médico alemán y cuando el combatiente herido demandó la película hubo un enfrentamiento con una unidad de la Brigada del Norte –custodios del hospital- y terminó con dos combatientes de Al-Muhayirin muertos (un tunecino y un libio). En respuesta, el ISIS ordenó un ataque y la Brigada Tormenta del Norte se puso en fuga.

El Cap. Ahmed Ghazali, comandante de la Brigada, instó a varios rebeldes -entre ellos a Abu Ibrahim Al-Checheni- para que dejasen de pelear, haciendo hincapié en la santidad de la islámica sangre, pero no prestaron atención a la llamada, en especial los extranjeros señalando que el comportamiento de los elementos del ISIS contaba con la aprobación de su líder, Abu Bakr Al-Baghdadi.

El enfrentamiento en Azaz fue uno de los más graves entre los grupos pro Al-Qaeda -compuestos mayoritariamente por combatientes extranjeros- y los sectores más moderados ideológicamente del Ejercito Libre de Siria (ELS) que tratan de derrocar al presidente Al-Assad. Los combatientes de línea dura del ISIS, hicieron un avance hacia la frontera con Turquía después que atacaron y empujaron a los rebeldes del ELS de la ciudad siria de Azaz. Abu Rashid, comandante de la Brigada Tormenta del Norte, una rama del ELS, dijo que "Estamos tratando de traer refuerzos para asegurarse de que el cruce de la frontera no caiga en manos del ISIS".

El ELS ha controlado Azaz y el lado sirio del paso Oncupinar-Bab el-Salemeh, después que le arrebataron el control de la ciudad al gobierno de Al-Assad. El avance de los combatientes yihadistas amenaza al principal punto de entrada para la ayuda internacional por la principal ruta que une la ciudad turca de Gaziantep y divide al norte sirio de Aleppo; en los últimos meses, la entrega de la asistencia humanitaria y no letal de EE.UU. a los rebeldes moderados se ha transportado en camión a través de de Bab el-Salemeh y también fue el paso fronterizo utilizado por el senador John McCain, cuando hizo una breve visita sorpresa a Siria para dialogar con el comandante del ELS.

En los últimos meses el ISIS ha convertido en un imán para los yihadistas extranjeros que ven a la guerra en Siria no principalmente como un medio para derrocar el régimen de Al-Assad sino más bien como un campo de batalla sunita histórico para una guerra santa más amplia. Los militantes de Al-Qaeda del comando central -como los talibanes y paquistaníes- han creado bases de operaciones en el norte de Siria y la proliferación de yihadistas y extremistas ha traído un nuevo tipo de terror en la vida de muchos sirios que han sufrido la guerra civil en el Norte: ejecuciones sumarias de alawitas y chiitas -que son vistos como apóstatas-ataques a santuarios chiitas, secuestros y asesinatos de los rebeldes pro-occidentales van en aumento.

Ankara ha negado las declaraciones de Saleh Muslim, jefe del Partido Unión Democrática (PYD), quien sostuvo que Turquía estaba entregando armas a Jabhat Al-Nusra así como los grupos yihadistas vinculados con Ahrar Al-Sham. Muslim precisó que "Turquía emplea las pandillas para hacer la guerra contra nosotros. Les dan morteros, les dan balas. Hemos documentado todo. Y esto se está haciendo a plena luz del día"; Muslim es líder del PYD, cuyo brazo armado son las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG) y que ha participado en la lucha constante contra los grupos rebeldes yihadistas del norte de Siria (llamados Rojava por los kurdos ). Fuentes diplomáticas turcas señalaron que "Nosotros no prestamos ningún apoyo directo a Al-Nusra o cualquier otro grupo. El único punto de contacto para Turquía es el Consejo Nacional Sirio."

La expansión de ISIS ilustra el fracaso de los moderados sirios apoyados por Occidente para establecer la autoridad en las partes controladas por la oposición de Siria, algunos de los cuales han estado bajo control rebeldes por más de un año. EE.UU. y otros Estados occidentales dijeron que estaban al tanto de la reacción y contraofensivas del ELS contra el ISIS. El Consejo Militar Supremo del ELS y otros rebeldes quieren que EE.UU. intervenga en su nombre y ven al ascenso de ISIS como una oportunidad para separarse firmemente de los militantes de Al-Qaeda, cuya presencia es resistida por EE.UU. 

El Pentágono ha puesto “sobre la mesa" una iniciativa para que las FFAA de EE.UU. entrenen y a las fuerzas rebeldes moderadas por primera vez. La propuesta contempla que tropas estadounidenses entrenen algunos rebeldes en armas pequeñas, mando y control y tácticas militares; sin embargo, no serían directamente armados por EE.UU. porque el Pentágono no tiene la autoridad legal para hacerlo. Si se aprueba, esta iniciativa aumentaría drásticamente el papel de los militares de EE.UU. en la guerra civil de Siria y por primera vez pondría a las tropas norteamericanas en contacto directo con las fuerzas rebeldes; la CIA ha entrenado pequeñas células rebeldes y según se informó, el mes pasado los primeros 50 combatientes se infiltraron en Siria.

El 17 de julio se dio a conocer un comunicado de la 11ª División del Ejército Libre de Siria (ELS) donde afirma que la compañía comprende el 80% de las fuerzas es listas para el combate en los alrededores de Al-Raqqa y en la segunda cláusula del texto dice que parte de misión es “Proteger a los ciudadanos y no permitir que las partes -cualquiera que sea- detengan a cualquier ciudadano sin el consentimiento del Comité de Sharia y la Oficina de Seguridad de la 11ª División.” La organización que reúne a las brigadas militares, predominantemente locales en su composición y funcionamiento bajo de la bandera del ELS, crea un contrapeso militar en la ciudad liberada para compensar la fuerte presencia de las brigadas yihadistas y salafistas como el Movimiento Ahrar Al-Sham (Hombres Libres de Siria), el Frente Islámico Sirio y Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS)

Al-Raqqa es el arquetipo de una ciudad liberada del control del régimen sirio y sirve para explicar la incompatibilidad entre los grupos rebeldes, cuya influencia sobre el futuro del conflicto podría resultar determinante. En la noche del 10 de agosto, en respuesta al acoso de civiles por parte de miembros del Movimiento Ahrar Al-Sham, los residentes se reunieron de forma espontánea y algunos miembros del Movimiento abrieron fuego para dispersar a los manifestantes; pocos días después, el 14 de agosto, cuando ISIS detonó un coche bomba cerca de la sede de la Brigada Ahfad Al-Rasu, los civiles intentaron retirar a los heridos y permitir el paso a las ambulancias pero una vez más fueron dispersados con disparos por combatientes del ISIS.

Si EE.UU. quiere actuar contra los yihadistas en Siria, nunca ha habido un mejor momento. Las tensiones entre los grupos rebeldes y las fuerzas moderadas extremistas están llegando a un punto crítico en todo el país. Jóvenes activistas en Azaz lanzaron una campaña en línea titulada "ISIS no me representa" junto a consignas como "Ley Sharia sólo se impondría para permitir la matanza de personas, y no queremos eso", "Espero Azaz convierta en el cementerio ISIS” o “No pudieron contra los estadounidenses en Afganistán, y contra los iraníes en Irak. Ahora ellos están aquí para intimidar a los sirios, que están luchando contra un régimen criminal". 

Los yihadistas saben que la mayor amenaza para su existencia no son los ataques con aviones no tripulados o una ofensiva militar régimen, sino de rechazo por la población local, y ahora se han vuelto paranoicos con la subida de los "Consejos del Despertar” o Sahwat, que comenzaron en la provincia de Anbar -en Irak- después que Al-Qaeda enajenó la población sunita de la zona. “Sahwat” es un término peyorativo entre los yihadistas, que creen que los sunitas se enfrentaron unos contra otros en Irak sólo para traicionarlos tres años más tarde al entregarle el poder a un gobierno chiita. Siria aún no ha visto el surgimiento de Sahwat - pero los temores de los yihadistas es probable que sea una profecía auto cumplida.

Los ataques contra los grupos rebeldes pueden ser diseñados para evitar la posibilidad misma de tal despertar: muchos de los grupos que los han dirigido son parte de una organización conocida como Jabhat Al-Asala wa Tanmia -un grupo salafista que cree es financiado por los donantes privados en Kuwait y Arabia Saudita- y que ha sido atacado con vehemencia por algunos ciudadanos del Golfo. La creciente hostilidad de los sirios hacia los yihadistas no es el resultado de un esfuerzo de los poderes en el exterior, se trata de verdaderas preocupaciones del público acerca de su presencia. Mientras que la gente en las zonas controladas por los rebeldes ya no tienen la necesidad de la crueldad de los yihadistas en la batalla, los grupos moderados tendrán una nueva oportunidad de ganar los corazones y las mentes de las poblaciones locales en las ciudades y pueblos liberados, así como en las líneas del frente. Si el mundo quiere un aliado en su lucha contra el extremismo, encontrarán una amplia gama de los sirios que están dispuestos a ayudarles a expulsar a los yihadistas.

 



viernes, 16 de agosto de 2013

La guerra no es por Líbano o Siria, es para derrotar a los “Takfiris”


El líder de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, culpó a los extremistas sunitas por la serie de ataques dirigidos contra los bastiones del grupo en los 2 últimos meses, incluyendo un atentado con coche bomba que ayer mató a 22 personas e hirió a más de 300. También se comprometió a duplicar el número de combatientes de Hezbollah en que han viajado allí para apoyar al régimen del presidente Bashar Al-Assad: "Si piensan que matando a nuestras mujeres y niños o destruyendo nuestros barrios, pueblos y ciudades nos retiraremos o alejaremos de nuestra posición, están equivocados. Si la batalla con estos terroristas Takfiris requiere que personalmente y todo Hezbollah vayamos a Siria, vamos a ir a Siria."

Nasrallah instó al pueblo, en particular los chiitas, a ejercer el autocontrol y abstenerse de ser arrastrados a la lucha sectaria, diciendo que "Esto requiere conocimiento, paciencia, sabiduría y tolerancia. Tememos el objetivo principal de estos asesinos: provocar reacciones e irresponsables que podrían conducir a la lucha y la destrucción del país. Cualquier acto irresponsable conducirá a resultados peligrosos y sangrientos. Dirigiéndose a los grupos Takfiris -decretan que alguna persona o grupo no es musulmana sino enemiga del Islam y por lo tanto es lícita cualquier violencia contra ella- los acusó de brutalidad indiscriminada contra el pueblo de Siria, y especialmente señaló "Yo digo que si usted trabaja para Israel, sabemos quién es usted y nuestras manos llegarán si el Estado deja de lado sus tareas. No somos una alternativa al Estado, pero cada vez que el Estado no asuma su responsabilidad, vamos a asumir esa responsabilidad".

Los políticos libaneses de todas las diversas comunidades -incluidos los sunitas, cristianos y drusos- se unieron para condenar el atentado ocurrido ayer en el barrio chiita del sur de Beirut, mientras que algunos visitaron la zona para ofrecer sus condolencias. Pero en una señal de cómo la crisis de Siria ha polarizado a Líbano, hubo disparos de celebración en la ciudad de mayoría sunita de Trípoli y circularon informes de personas que distribuían dulces en señal de festejo; en un esfuerzo por limitar las tensiones sectarias, Nasrallah pidió a los chiitas a mostrar moderación pero dijo que los grupos Takfiris eran una amenaza para los sunitas y chiitas por igual: "Estas personas matan a los sunitas como a los chiitas y envían terroristas suicidas a las mezquitas sunitas como a las chiitas", en referencia a los grupos vinculados con Al-Qaeda vinculados a en Siria, Irak, Pakistán y Somalia.

El ministro interino de Defensa Fayez Ghosn anunció hoy que un nacional sirio, Hussam Al-Dine Abu Halaq, que fue detenido por Inteligencia del Ejército hace un mes estaba vinculado al atentado; según Ghosn, Halaq tenía vínculos con otras personas sospechosas de haber participado en el atentado del 9 de julio contra el mismo bastión de Hezbollah. En el comunicado difundido por Defensa, un hombre identificado como Hasan Hussein Rayed -quien fue arrestado el mes pasado- confesó que él y nueve cómplices estaban detrás de un ataque contra un puesto de control del ejército libanés en Wadi Hmayyed, al Este de Líbano, que llevó a la muerte de tres soldados. Rayed involucró a: Omar Ahmad Atrash, Sami Ahmad Atrash, Ubaida Mustafa Al-Hujeiri, Sameh Breidi y a cuatro sirios como sus cómplices. Según la confesión de Rayed, Omar Atrash fue el cerebro del grupo que planificó las dos bombas en las carreteras cerca de un puesto de control del ejército en Hermel, los atentados en Beirut y futuros atentados en Líbano.

Que Líbano está profundamente polarizado sobre el apoyo al régimen sirio no es una novedad, como tampoco lo es la profunda grieta sectaria entre chiita y sunitas; algunos políticos sunitas libaneses han trabajando en apoyo de sus correligionarios que luchan contra el presidente sirio, Bashar Al-Assad. Lo nuevo es que el norte sunita libanés es considerado como un refugio para los rebeldes sirios; y aunque Hezbollah no está cómodo con estos bolsones de disidencia sunita siria dentro de su espacio de poder, está tratando de mantener la calma y se ha focalizad en controlar las acciones en las zonas chiitas, para garantizarse seguridad ya que los sirios que huyen de la violencia viven entre ellos.

Hasta hace poco, las agencias de seguridad libanesas –y una amplia franja de políticos- insistían en negar la existencia de la presencia de Al-Qaeda en el país, los recientes incidentes ha cambiado la precepción y como resultado de ello, los organismos de seguridad en Líbano se encuentran en estado de alerta y se aprestan a reprimir lo que parece ser una gran ola terrorista en el corto o mediano plazo.

Se conocen tres tipos de grupos takfiris-salafista que operan en Líbano: el primero son las facciones cuya existencia es conocida por las agencias de seguridad libanesas pero están fuera de los límites del Estado libanés -los campos de refugiados palestinos como Ain al-Hilweh o el barrio Taamir; segundo los grupos que son extensiones de facciones salafistas militares que operan en Siria - en Trípoli, Akkar, Wadi Khaled y Arsal- y finalmente las células dormidas. Sus identidades no se conocen con precisión, pero sus actividades han comenzado tal como lo demuestra: el atentado 9 de julio en Bir el-Abed, los lanzamientos de cohetes en mayo y en la primera semana de agosto, una casa en la ciudad Daraya, fue allanada y se encontraron explosivos y elementos para preparar cargas explosivas para atentar en Líbano contra varios objetivos.

La participación de Hezbollah en la guerra civil siria es la excusa necesaria pero no es la causa de fondo, ya que subyace en lo profundo un conflicto regional entre sunitas y chiitas, y las conexiones son fuertes. Primero, en una grabación de audio transmitida por varios sitios web yihadistas, el 31 de julio, se podía escuchar al líder de Al-Qaeda, Ayman Al-Zawahri atacando violentamente a Hezbollah. Al-Zawahri arremetió contra Hassan Nasrallah, porque los miembros de esta organización chiita libanesa participaron en batallas en territorio sirio. Y segundo ambos atentados en Beirut llevan la marca de los yihadistas suicidadas iraquíes, conectados con Al-Qaeda. La guerra no es por Líbano o Siria, es para derrotar a los “Takfiris.”





jueves, 25 de julio de 2013

ONU: 100.000 muertos en Siria


Un coche bomba mató al menos a 10 personas e hirió a cerca de 62 personas hoy, cuando explotó en las afueras de la capital siria, Damasco, según lo informó agencia estatal SANA. Después de las ganancias de rebeldes en todo el país, en las últimas semanas el ejército ha hecho retroceder a los rebeldes y ha reforzado la capital, mientras que los rebeldes mantienen las zonas periféricas. Los insurgentes utilizan morteros y coches bomba para golpear áreas todavía en poder del gobierno.

La explosión sacudió la plaza Al-Soyouf, en el barrio sureste de Jaramana, según informó la televisión estatal, que se transmitía imágenes en vivo de la escena de explosión marcada por la destrucción; Jaramana es una zona oficialista y está ampliamente dominada por los cristianos y minorías drusa, ha sido objeto de muchas explosiones y ataques de mortero efectuados por parte de los rebeldes. La explosión Jaramana es la última de una serie de explosiones que sacudieron hoy a Damasco, más temprano 2 artefactos explosivos fueron detonados cerca de una base aérea en el distrito de Al-Mazzeh y en a zona Dummar, dejando a muchas personas heridas.

El Secretario General de ONU, Ban Ki-moon, elevó la cifra de muertos en la guerra civil siria a más de 100.000, frente a los casi 93.000 hace poco más de un mes; Ban le pidió al gobierno sirio y a la oposición que pongan fin a la violencia que ya lleva más de dos años y señaló que es "imprescindible contar con una conferencia de paz en Ginebra tan pronto como sea posible." Ban Ki-moon habló con el Secretario de Estado, John Kerry, y al finalizar la reunión el funcionario norteamericano dijo a los periodistas que "No hay una solución militar para Siria. "Sólo hay una solución política, y que requerirá de liderazgo, con el fin de acercar a las personas a la mesa."

El comandante local del grupo rebelde sirio Estado Islámico de Irak y Al-Sham -afiliado a Al-Qaeda- Abu Musab fue liberado el domingo después de haber sido detenido por las fuerzas kurdas en medio de una lucha de poder entre las organizaciones rivales que combaten contra el presidente Bashar Al-Assad; los combates esporádicos en los últimos cinco días en las ciudades cerca de la frontera turca entre islamistas y kurdos ponen de relieve cómo la insurgencia está llegando dentro de las propias filas del gobierno de la familia Assad. El conflicto está girando fuera de la lucha entre gobierno y oposición hacia una red de enfrentamientos locales, aumentando el riesgo de crear conflictos regionalizados que también podrían desestabilizar a los países vecinos.

En abril de 2013, el jefe Al-Qaeda en Irak, Abu Du'a, confirmó las sospechas de Occidente sobre los vínculos del grupo de yihadistas sunitas que luchando en el conflicto sirio, cuando anunció la unión de su grupo con el sirio Jabhat Al-Nusra. Mientras tanto, la situación de seguridad en Irak continuó erosionándose, con un rebrote de la violencia sectaria producto de la fusión de grupos radicales sunitas asociados con Al-Qaeda.

La clave para darle sentido a la situación en Siria debe centrarse menos en los eventos individuales, como las ciudades que cambiaron de manos, y más en las tendencias generales. Con al menos 1.200 facciones rebeldes, una gran variedad de actores extranjeros que respaldan el régimen y terceros en ambos lados impulsados por motivos divergentes, comprender el sentido de la guerra en Siria se ha convertido en algo abrumante; el congelamiento de las líneas de batalla hace que sea especialmente difícil de entender exactamente quién es el ganador o incluso quien mantiene el impulso: mientras que el control de varias ciudades pasa de las fuerzas rebeldes al régimen sirio, ningún bando es tan poderoso como para obtener una ventaja decisoria o para cambiar sustancialmente los frentes.

Está claro desde el interior de Siria que ni la caída del presidente Bashar Al-Assad, ni la derrota de los rebeldes es inminente, ya que la insurgencia ha ganado el control de grandes áreas del norte de Siria y logró establecer en el sur un frente activo, el gobierno sirio parece estar centrado en mantener y consolidar su control en Damasco, Homs y las rutas de suministros. Por ahora ambas partes están luchando, ya sea para ponerse en una posición de poder en caso de que se sienten a la mesa de negociaciones o para ser el eventual vencedor en una prolongada guerra de desgaste. Incluso si Al-Assad cae en un futuro próximo, es probable que la lucha continúe entre los diferentes grupos de la oposición política y las diferentes facciones rebeldes que controlan significativas porciones del territorio.




viernes, 19 de julio de 2013

Siria y Líbano comparten el mismo problema


El Ejército libanés acusó a 6 presuntos miembros del grupo Jabhat Al-Nusra de formar una banda armada con el fin de llevar a cabo actos terroristas en el Líbano. Una fuente judicial dijo que los hombres eran palestinos, sirios y libaneses, y la investigación indica que los seis hombres están afiliados a Jabhat Al-Nusra -un grupo radical islamista que lucha contra el régimen sirio- y todos fueron remitidos al Juez Militar de Investigación. A principios de esta semana, dos palestinos del campo de refugiados de Ain al-Hilweh fueron investigados en relación con un incidente de contrabando de armas en la ciudad fronteriza de Arsal, en el Valle de la Bekaa.

La agencia de noticias oficial de Líbano informó que los sospechosos habían sido detenidos mientras trataban de infiltrarse en Siria en una furgoneta que transportaba armas, detonadores, explosivos, municiones ligeras y granadas y fueron arrestados en un retén de seguridad en Arsal.

Hace tres semanas, el jeque Youssef Qaradawi, un influyente clérigo sunita, llamó a la yihad contra el partido chiita al que calificó de "Partido de Satanás" y desde abril cuando el Sayyed Nasrallah reconoció abiertamente la participación de su partido en la guerra civil siria, Líbano se convirtió en un blanco de los grupos radicales sunitas y salafistas. El gobierno libanés, que opera actualmente en calidad de interino, sigue una política de neutralidad frente al conflicto siria, pero carece del peso necesario para obligar a Hezbollah a que retire a sus elementos del frente sirio.

El aparato de seguridad libanés está en alerta máxima sobre posibles enfrentamientos entre los rebeldes islamistas y Hezbollah, luego que varios atentados tuvieron lugar en territorio libanés; los coches bombas, atentados y emboscadas han centrado en las áreas chiitas bajo control de Hezbollah en las últimas semanas y han marcado un punto de inflexión ya que dichas zonas se consideraban bastiones inexpugnables de la resistencia chiita.

Hasta el mes pasado el líder de Ahrar Al-Sham (Hombres Libres de Siria) un grupo rebelde salafista, solo era conocido por su nombre de guerra; pero en una entrevista con Al-Jazeera el 08 de junio, Hassan Aboud, reveló su verdadero nombre y señaló que su grupo cuenta con 10.000 a 20.000 combatientes y lidera el Frente Islámico de Siria, una coalición de grupos rebeldes afines, el más poderoso grupo que lucha contra el presidente Bashar Al-Assad. Desde finales de 2011, cuando el grupo apareció por primera vez en Idlib, una provincia del noroeste, se ha hecho un gran impacto en el campo de batalla. Fue uno de los primeros grupos en utilizar dispositivos explosivos improvisados y en atacar orientar las bases militares del régimen, con el fin de capturar armas.

Hasta ahora, el más prominente de los grupos islamistas ha sido Jabhat Al-Nusra –dispone de unos 7.000 combatientes- pero se ha enfrascado en una lucha de poder con el grupo “Al-Qaeda en Irak”, liderado por Abu Bakr Al-Baghdadi. Después de los líderes de Jabhat Al-Nusra -liderados por Abu Muhammad Al-Golani- se negaron a someterse a sus órdenes, el grupo se dividió: una rama más extrema se fusionó con sus pares iraquíes, que formaron el “Estado Islámico de Irak y Al-Sham”.

El punto es que los grupos salafistas como Estado Islámico de Irak y Al-Sham y Jabhat Al-Nusra se han comenzado a enfrentar entre ellos y contra los rebeldes seculares como el Ejército Libre de Siria. Esta lucha no se limita a las fronteras sirias, sino que se desbordó a Turquía –donde los grupos kurdos han controlado la situación- y a Líbano, donde Hezbollah y el Ejército han comenzado a manejar el asunto de manera decidida.

Un inquietante ejemplo de ello fue la toma del complejo del Sheik Al-Asir en Sidón. Un oficial de Inteligencia del Ejército libanés confirmó la presencia de combatientes extranjeros en el interior del recinto y que esa fue la causa de la gran cantidad de bajas sufridas por el Ejército en las primeras horas de combate. En el interior del complejo se encontraban elementos de Al-Nusra y Al-Qaeda y luego que los combatientes de Hezbollah se unieron a las tropas del ejército libanés pudieron ser doblegados; combatientes de Hezbollah señalaron que habían encontrado cuerpos de combatientes extranjeros e inclusive un francotirador abatido tenía un documento de identidad de la ciudad siria de Aleppo.


miércoles, 17 de julio de 2013

Siria es una mezcla de Ruanda y Afganistán


El número de personas que huyen del conflicto en Siria ha aumentado a un promedio de 6.000 al día durante el año 2013, un ritmo que no se veía desde el genocidio en Ruanda hace casi dos décadas atrás. El informe presentado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Antonio Guterres, señala que dos tercios de los refugiados -de los casi 1,8 millones registrados por ONU- en Líbano, Turquía, Jordania, Irak, Egipto habían dejado Siria desde el comienzo del año a un promedio de 6000 por día. El Secretario General Adjunto de DDHH de ONU, Ivan Simonovic, dijo al Consejo de Seguridad que entre marzo de 2011 y finales de abril de 2013 por lo menos 92.901 personas murieron en Siria, de los cuales más de 6.500 eran niños.

La Secretaria General Adjunto de Asuntos Humanitarios de ONU, Valerie Amos dijo ante el Consejo de Seguridad que el mundo estaba "no sólo observando la destrucción de un país, sino también de su gente. La seguridad, las consecuencias económicas, políticas, sociales, de desarrollo y humanitarias de esta crisis son extremadamente graves y por su impacto humano, inconmensurable en términos de trauma a largo plazo, y el impacto emocional de ésta y futuras generaciones de sirios." Amos dijo que 6,8 millones de sirios necesitan ayuda humanitaria urgente -incluyendo más de 4,2 millones de desplazados internos- y que casi la mitad de aquellos que necesitan ayuda eran niños. La última evaluación del Programa Mundial de Alimentos arrojó que 4 millones de personas no pueden satisfacer sus necesidades alimentarias básicas y se estima que se necesitarán u$s 3100 millones adicionales para ayudar a los sirios y a los países vecinos para el resto del año.

Tanto Amos como Simonovic señalaron su preocupación sobre la retórica utilizada por los líderes de la región exacerbando las tensiones sectarias, haciendo hincapié en que esto aumenta el riesgo de matanzas sectarias, e instaron a los Estados a que adopten medidas para impedir la incitación a la violencia por cualquier motivo. Simonovic subrayó que la continua afluencia de combatientes extranjeros a Siria, para apoyar ambas partes, ponen en peligro a toda la región y pidió que se detenga el suministro de armas a ambas partes.

Al respecto, según un nuevo informe del Comités de los Comunes sobre Control de Exportaciones de Armas (CAEC), Gran Bretaña ha vendido materiales industriales a Siria que podría haber sido utilizado para fabricar armas químicas; el CAEC dijo que los suministros de fluoruro de sodio -que podría ser utilizado para fabricar armas químicas- fueron enviados a Siria en los últimos dos años y este era sólo un ejemplo de las numerosas ofertas cuestionables entre los contratistas del Reino Unido y los países que el Commonwealth Foreign Office tiene en su lista con malos antecedentes en DDHH.

Si bien el volumen de las 3 exportaciones a Siria tienen un valor de un poco menos de 150.000 libras -mientras que los contratos actuales de Irán superan los 800 millones de libras- el presidente de los comités, Sir John Stanley precisó que "El número total de este tipo de licencias es sorprendentemente grande"; Stanley dijo que su equipo estaría inspeccionando algunos de los negocios realizados para comprobar si las ofertas se ajustaban a la promesa del Ministro de Asuntos Exteriores, William Hague, que el gobierno del Reino Unido no expedirá licencias para las mercancías que podrían ser utilizados para facilitar la represión interna.

Samantha Power, ex asesora de política exterior de Obama y que estuvo entre quienes convenció al presidente para apoyar la intervención de la OTAN en 2011, fue nominada por el presidente Obama para ser la próxima embajadora de EE.UU. ante ONU; pero en su testimonio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Powers criticó el organismo internacional por no actuar con más determinación para detener el conflicto. Power además advirtió que EE.UU. tiene que ser “claro" sobre la posibilidad de convencer a China y Rusia para que cambien su postura y apoyen la acción del Consejo de Seguridad contra el régimen de Bashar Al-Assad, de quien destacó que ha escrito "un nuevo libro sobre la brutalidad."

Varios senadores republicanos claves, incluyendo a Bob Corker -el miembro de mayor rango del Comité- y a John McCain, ofrecieron su apoyo. En una de las preguntas más apremiantes sobre el rol de ONU, Powers ofreció un veredicto crítico, diciendo: "Creemos que el Consejo de Seguridad de ONU tendrá que responder a la masacre en Siria, es una vergüenza que la historia juzgará con dureza", pero ofreció pocos detalles de cómo podría presionar la administración Obama para obtener una respuesta más vigorosa del organismo internacional.

Mohammad Amin, un alto operativo talibán y "coordinador de la base de Siria", dijo que una célula de seguimiento "la yihad" en Siria fue creada hace seis meses y que la célula tiene la aprobación de las facciones militantes, tanto dentro como fuera del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), la organización que agrupa a los grupos islamistas paquistaníes pastunes tribales. Según Amin, el trabajo de la célula es "evaluar las necesidades de la Yihad en Siria, y ejecutar operaciones conjuntas con nuestros amigos sirios, que previamente han estado combatiendo en Afganistán. Hay decenas de aspirantes paquistaníes en línea para unirse en la lucha contra el ejército sirio, pero el consejo que estamos recibiendo en este momento es que ya hay suficiente mano de obra en Siria."

EE.UU estará abandonando Afganistán en un futuro próximo y el Talibán está desesperado por encontrar nuevos mecanismos de financiación. Hay informes que indican que Washington -directa o indirectamente- ayudó a financiar a los talibanes y los funcionarios estadounidenses militares en Kabul estiman que un mínimo del 10% de la logística del Pentágono en contratos de cientos de millones de dólares, consiste en los pagos a los insurgentes. EE.UU. sigue siendo el mayor contribuyente de ayuda humanitaria para el pueblo sirio, y su nuevo aporte de u$s 300 millones se suma a los casi u$s 815 millones acumulados. El establecimiento de una franquicia talibán en Siria tiene sentido ya que descentralizan y desestabilizan para sacarle provecho a la situación.

Kamal Hamami –alias Abu Basir- era miembro del Supremo Consejo Militar del Ejercito Libre Sirio (ELS) y fue asesinado hace unos días en las montañas de Turkmenistán, cerca de la Latakia; lo preocupante es que Hamami fue asesinado por combatientes del “Estado Islámico de Irak y el Levante”, un grupo salafista rebelde vinculado con Al-Qaeda. La mayoría de los comandantes de campo están identificados con Jabhat Al-Nusra o el Estado Islámico –las dos alas de Al-Qaeda en Siria- y quieren dejar las cosas así, aunque algunos pueden ver esto como el momento perfecto para saltar sobre los yihadistas divididos y sacarlos del terreno pero nadie tiene el poder suficiente para hacerlo.

Este hecho puntual es un ejemplo de las crecientes divisiones entre los grupos de oposición sirios y deja al descubierto que, excepto los rebeldes laicos o nacionalistas del ELS, el resto de los grupos rebeldes islámicos no luchan contra el régimen sirio sino que buscan su caída aunque implique la destrucción de la sociedad siria en su conjunto. Por ello, si EE.UU. o parte de la UE suministra armas, el ELS y sus ramas las utilizarán para luchar contra los rebeldes islámicos pro Al-Qaeda –devenidos en nuevos enemigos- generando así una mayor cantidad de muertes y devastación nacional.