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jueves, 11 de septiembre de 2014

Cuando más es menos: la estrategia de Obama para el ISIS


Los 45 soldados de Fiji que servían en la Fuerza de Observación de la Separación de ONU (FNUOS), que supervisa el alto el fuego de 1974 entre Israel y Siria en los Altos del Golán, fueron liberados por el grupo Jabhat Al-Nusra luego de haber sido retenidos el 28 de agosto pasado. Los cascos azules fueron liberados en Israel. Tal vez, la única noticia alentadora del conflicto.

En 2005, Ayman Al-Zawahiri, jefe adjunto de Al-Qaeda, tenía una idea: la franquicia de Al-Qaeda en Irak (AQI) debía declarar un estado islámico. En una carta a Abu Musab Al-Zarqaui, el jefe de AQI, Zawahiri explicaba cómo iba a funcionar: el Estado Islámico, podría llenar los vacíos de seguridad en todo Irak cuando las fuerzas estadounidenses se fuesen. Una vez que el Estado Islámico se defendiese con éxito de los ataques de los países vecinos, que probablemente se produciría, podría anunciar el restablecimiento del califato. Para el esquema tuviese éxito, Al-Zawahiri le advirtió a Al-Zarqaui que Al-Qaeda tenía que asegurarse el apoyo de las masas sunitas. Con lo cual, el presente problema del ISIS es en realidad, la continuidad del vacío de poder pos caída de Saddam Hussein y retiro de tropas norteamericanas.

El presidente Obama autorizó anoche una importante expansión de la campaña militar contra los yihadistas del ISIS que incluyen ataques aéreos estadounidenses en Siria y el despliegue de 475 asesores militares más en Irak. Además, Obama trató de disipar los temores que EE.UU. se embarque en una nueva guerra regional y señaló que estaba reclutando una coalición mundial para "degradar y destruir en última instancia a los militantes del ISIS”; además advirtió que "la erradicación de un cáncer como el ISIS era un reto a largo plazo que pondría algunas tropas estadounidenses en riesgo”.

A lo largo del año, los medios de comunicación sirios e internacionales señalaban que el presidente Bashar Al-Assad estaba ganando la guerra civil en Siria. Mientras que el gobierno había logrado éxitos notables –la retirada de los rebeldes de Homs y acuerdos de "reconciliación" en los suburbios de Damasco- todavía estaba bajo fuerte presión y era derrotado en otros frentes, por caso Raqqa y Deir Ezzor. La retención del poder por parte del presidente Al-Assad no es sinónimo de una victoria en la guerra civil y mucho menos ahora con el Estado Islámico de Iraq y Al-Sham (ISIS) golpeando a las tropas y amenazando las áreas alawita, situación que muestra crecientes signos de descontento en su contra. Y esta es una clave para comprender la guerra contra el ISIS, anunciada por el presidente Obama.

Irán está jugando un papel importante en Siria, donde miles de combatientes de Hezbollah han aumentado su participación en los combates en los últimos meses debido a expansión del ISIS. El grado de implicación de Irán es tal que el My. Gral. Qassem Suleimani, jefe de la élite de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, fue visto en la ciudad iraquí de Amerli tras un exitoso esfuerzo por romper el asedio del ISIS a esa ciudad y evitar la masacre de sus habitantes. Aunque era bien sabido que Suleimani había viajado a Bagdad un puñado de veces en los últimos meses, la foto dio a entender que podría estar jugando un papel más práctico y había ayudado a dirigir las operaciones directamente desde el campo de batalla. De esta manera queda en evidencia que Irán, Siria, Hezbollah y los kurdos son los únicos que combaten al ISIS.

Arabia Saudita accedió a una petición estadounidense para proporcionar una base destinada al entrenamiento de los combatientes de la oposición siria moderada. Un alto funcionario del gobierno de Obama señaló que "Ahora tenemos el compromiso por parte del Reino de Arabia Saudita para ser un socio de pleno derecho en este esfuerzo -de capacitación y equipamiento - y acoger ese programa". En una continuidad del “Programa Despertar Sunita” de la guerra de Irak, en la que las tribus hicieron causa común con las fuerzas estadounidenses para combatir al AQI, algunas de las unidades de la Guardia Nacional serían formadas por las tribus sunitas locales. Aquí la estrategia norteamericana se confunde, por un lado, con los temores sauditas de una desestabilización del Reino y en balancear el sectarismo dentro del Ejército iraquí, cuando esos mismos elementos no ofrecieron resistencia al ISIS y les entregaron sus equipos.

Curiosamente, en ningún momento el presidente Obama se detuvo a explicar lo que era el ISIS, que se originó en Irak como respuesta a la ocupación estadounidense, que mantuvo vínculos con Al-Qaeda y que Jabhat Al-Nusra -una franquicia "legal" de Al-Qaeda- era un grupo que recibió apoyo de Occidente y de los Estados del Golfo como opositor a Al-Assad. 

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Alexander Lukashevich, señaló que "El presidente de EE.UU. se ha pronunciado directamente sobre la posibilidad de ataques por parte de las FFAA de EE.UU. contra posiciones ISIS en Siria sin el consentimiento del gobierno legítimo." El canciller francés, Laurent Fabius, dijo que el gobierno iraquí había pedido ayuda internacional, pero que en Siria se tendría establecer en primer lugar el fundamento jurídico; funcionarios franceses han dicho que vendría bien a través de una resolución del Consejo de Seguridad o en virtud del artículo 51 de la Carta de la ONU, lo que permite la protección de las poblaciones amenazadas ya "Está en su interés, tanto como en el nuestro, luchar contra el terrorismo (…) Esperamos que podamos encontrar maneras pragmáticas y objetivas para resolver nuestras diferencias y encontrar una manera de llegar a un acuerdo."

El ex Comandante de las Fuerzas de la Coalición en Irak, Gral. David Petraeus, dijo en un discurso de junio que EE.UU. no puede ser "la fuerza aérea a las milicias chiitas o de una lucha árabe chiita-sunita". Y esta afirmación es cierta, como también lo es la flagrante ausencia de una política estratégica como la ensayada por Eisenhower u otros líderes norteamericanos, solo deja estas opciones a los actuales lideres norteamericanos.

El presidente Obama ha evitado la gran estrategia y una perspectiva global. Sus crecientes sanciones de Rusia, y sus ataques aéreos contra el ISIS han castigado transgresiones, pero no muestran un camino a la solución de cualquiera de crisis. Así provocaciones continúan, al igual que un ciclo de escalada. La presente amenaza rusa y los horrores del ISIS son amenazas objetivas, pero en gran parte porque Ucrania, Siria, Irak y otros posibles objetivos contienen dentro de ellos los grupos étnicos y sectas que luchan por el poder y la influencia; así que el gran reto de Obama es ayudar a los Estados débiles a conciliar, transigir y unirse para negarles a sus enemigos la oportunidad de empezar nuevas guerras civiles.

Buscando evitar los errores percibidos de la era Bush y para minimizar los riesgos, Obama presentó un plan que basado en una coalición de Estados para poner en común sus recursos contra el ISIS. A partir de cuatro elemento -ataques aéreos, más apoyo a las fuerzas de tierra (no estadounidenses), esfuerzos para luchar contra el terrorismo y aumentar la asistencia humanitaria- Obama anunció una estrategia que será reforzada por una reunión del Consejo de Seguridad al respecto. Aviones no tripulados, compartir Inteligencia y una participación limitada de operaciones especiales han golpeado quirúrgicamente al ISIS, pero no han jaqueado su capacidad de expandirse. El discurso de Obama no fue la presentación de una estrategia -metas alcanzables y un plan para llevarlas a cabo que responda a los intereses nacionales- sino que fue una mera lista de pasos a seguir.





miércoles, 14 de mayo de 2014

Siria: sanciones, armas y yihad


El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha cumplido hoy con el líder opositor sirio, Ahmad Al-Jarba, en darle una muestra de apoyo para los opositores al presidente sirio, Bashar Al- Assad. Pero el apoyo solo fue simbólico, ya que luego de la reunión de Al-Jarba con la asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, EE.UU. volvió a expresar su preocupación que las armas proporcionadas a los rebeldes sirios pudiesen terminar en manos de grupos extremistas.

Una muestra de este cambio en las prioridades de EE.UU. son las sanciones del Departamento del Tesoro. La entidad gubernamental añadió hoy a 2 líderes de Al-Qaeda en Siria, a la lista de terroristas globales especialmente designados, por diversas acciones que van desde liderar a los grupos islámicos en Siria a coordinar la compra de armamento pesado con sus homólogos de Pakistán y brindar apoyar los esfuerzos de Al-Qaeda en Siria.

Uno es Abd Al-Rahman Muhammad Zafir Al-Dubaysi Al-Juhni, un saudí que estaba en el centro de la Shura de Al-Qaeda (consejo consultivo) y se desempeñó como responsable de contrainteligencia el grupo antes de trasladarse desde Pakistán a Siria. El otro es un iraquí, Abd A Rahman Mustafa Al-Qaduli, quien se unió al grupo Al-Qaeda en Irak (AQI) cuando era liderado por Abu Musab Al-Zarqawi; Al-Qaduli se desempeñó como asistente de Al-Zarqawi y emir de AQI de Mosul, en la provincia de Ninawa, Irak. Al-Qaduli fue encarcelado a principios de 2012, cuando fue liberado y viajó a Siria para trabajar en una sede local del Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS). 

David S. Cohen, Subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, precisó en un comunicado que "Estamos muy preocupados por las redes de Al Qaeda se mueve dinero y combatientes a grupos extremistas en Siria". Pero esta no es la única preocupación de EE.UU.

Las agencias de Inteligencia de EE.UU. y Europa están trabajando con sus contrapartes del Medio Oriente para rastrear los elementos del ISIS y de Jabhat Al-Nusra, ya que los combatientes extranjeros que han viajado a Siria para unirse a la yihad están movilizándose. De los aproximadamente 110.000 combatientes en total oposición en Siria, ISIS tiene entre 5.000 y 10.000; Jabhat Al-Nusra tiene entre 5.000 y 6.000 combatientes comprometidos; y un tercer grupo extremista, Ahrar Al-Sham, tiene entre 10.000 y 15.000 miembros. Los extremistas de estos grupos son considerados los más duros y motivados dentro de la oposición.

Cerca de 10.000 a 15.000 combatientes extranjeros se unieron a la oposición desde lugares como Chechenia, Australia, Libia, Bélgica y EE.UU, entre otros. La Inteligencia norteamericana está especialmente preocupada por unos 1.500 combatientes extranjeros tienen pasaportes europeos, lo que les permiten viajar libremente por todo el continente y entrar a EE.UU. con relativa facilidad. Un dato interesante es que a principios de 2011, Al-Juhni estaba en la lista de criminales más buscados por Arabia Saudita y Al-Juhni señaló que “consideraba al Reino como un campo legítimo para la batalla."

El gobierno de Arabia Saudita afirmó que reclutas del ISIS, complotados con elementos dentro del Reino, planeaban asesinar a líderes religiosos y funcionarios de seguridad. El supuesto complot -junto a otro que implica Yemen rama de Al-Qaeda- estaba detrás de la detención de 62 sospechosos de terrorismo en Arabia Saudita. Entre los detenidos hay 35 saudíes condenados anteriormente, algunos terminaron el programa de rehabilitación del Reino para los militantes radicales.

El portavoz del Ministerio del Interior saudita, My. Gral. Mansour Al-Turki, sostuvo que, si bien los miembros saudíes de ISIS en Siria fueron alentados por sus pares saudíes en el Reino para llevar a cabo asesinatos, otros detenidos ya estaban trabajando para crear células destinada a la recaudación de fondos para la base en Yemen –Al-Qaeda en la Península Arábiga- y para el transporte de personas y armas.

El 25 de abril, un vídeo anunció la formación de un grupo alineado al ISIS en Ma'an, y amenazó con asesinar al rey Abdullah además de una serie de los ataques suicidas contra las instalaciones de Inteligencia en Jordania. El aparato de Inteligencia jordano ya estableció medidas de seguridad fronteriza que pueden servir para mitigar las amenazas del ISIS, pero los recientes acontecimientos en Ma'an sugieren que el movimiento ya echó raíces en el Reino Hachemita.

EE.UU. no tiene interés –si alguna vez lo tuvo- en armar a los rebeldes sirios, mucho menos ahora, que están en retirada y el escenario opositor está dominado por los yihadistas. El interés de EE.UU., y sus aliados, pasa por rastrear las acciones futuras de estos elementos radicales una vez que salgan de Siria y vuelvan a sus países o sigan la yihad en otro conflicto regional. 

Una de las principales características de los grupos yihadistas que operaban con Al-Qaeda a finales del siglo XX era su alta capacidad de interconexión, por lo que no debería sorprender ahora que se repita este patrón a nivel regional y que genere los mismos problemas de seguridad que sucedieron en los países árabes y occidentales hasta no hace mucho tiempo atrás. Lo novedosos es que, hasta ahora, se creía que el ISIS había limitado sus actividades solamente a Siria e Irak. Si las denuncias sauditas son ciertas, marcaría el primer intento conocido del ISIS de planear un ataque en el Reino.

Con la propagación de un mensaje renovado de la Yihad, en relación a su antecesor tradicional Al-Qaeda, el ISIS ha reforzado sus filas con los militantes de toda la región. El punto más inquietante es el radicalismo del ISIS, al punto de preocupar al líder de Al-Qaeda, Ayman Al- Zawahir, quien condenó sus operaciones por considerarlas demasiado radicales.




viernes, 11 de abril de 2014

Malos contra malos


El grupo Jabhat Al-Nusra, afiliado a Al-Qaeda, y sus aliados rechazaron un asalto de sus rivales yihadistas del Estado Islámico de Irak y de la Gran Siria (ISIS) en la ciudad de Albu Kamal –sobre la frontera iraquí- en una lucha que dejó un saldo de 86 muertos; 68 de los muertos eran combatientes de Al-Nusra, que recuperó el control del poblado después que los refuerzos llegaron a la zona y el ISIS se retiró al pozo petrolero T2, a 60 kilómetros al Suroeste de la ciudad. Las tropas sirias controlan sólo un paso oficial en la frontera iraquí – el paso de Al-Tanaf -Al-Walid- en la carretera principal a Bagdad, mientras que un tercer cruce, Yarabiyah-Rabia en el Noreste, está en manos de la milicia kurda.

Los rebeldes del ISIS y los de Jabhat Al-Nusra, han estado luchando entre sí en la provincia de Deir Ez Zor por semanas, sobre el territorio que capturaron juntos anteriormente las fuerzas gubernamentales, y las disputan incluyen a los campos petrolíferos. Pero las fuerzas rebeldes islámicas sufren más bajas por los conflictos internos que por combates contra las fuerzas estatales.

El mayor problema que los rebeldes tienen es la desunión. Hay una guerra civil entre los rebeldes iraquíes del ISIS y los otros rebeldes (tanto seculares como islámicos). Mientras los rebeldes anuncian que han derrotado al ISIS en el Norte de Siria, han perdido terreno en el Este porque el ISIS es fuerte en el Oeste de Irak (provincia de Anbar) y se debe a que esta zona históricamente ha sido un bastión de las tribus sunitas conservadoras que viven en ambos lados de la frontera. El ISIS está en guerra en Siria e Irak, y sus fuerzas a ambos lados de la frontera están cooperando para expulsar a las fuerzas gubernamentales del área; pero del lado iraquí hay más de 50.000 soldados y policías en Anbar y mucha de esta lucha es en los alrededores de Faluya se debe a la resistencia del ISIS. En el Este de Siria, el ISIS controla Raqqa, la ciudad más grande en El este y la única capital de provincia en poder rebelde.

Esta no es la primera vez que los árabes sunitas han trabajado con sus contrapartes iraquíes. Durante la campaña terrorista islámico en Irak 2004-7, más del 10% de los combatientes extranjeros en Iraq eran sirios (mientras que alrededor de la mitad eran sauditas). Estos voluntarios extranjeros llegaban por al menos 10% de los terroristas islámicos en Irak -durante este período- y muchos huyeron a Siria después que sus pares iraquíes se volvieron en su contra en 2007. Algunos han regresado, pero los terroristas sunitas iraquíes y sirios han aprendido a trabajar juntos, y Al-Qaeda ve a la guerra civil entre ISIS y el resto de los rebeldes como un desastre para la causa islámica, pero ha sido incapaz de conseguir que el ISIS coopere a pesar de sus amenazas y ofertas para negociar.

Abu Khalil Al-Madani, un alto miembro del Consejo de la Shura de Al-Qaeda, lanzó un audio donde exhortaba a abordar las luchas internas entre los grupos yihadistas en Siria. Al-Madani señala que las facciones están "obligadas a formar un Alto Comité de la Sharia, en el campo de la yihad, y este Comité será liderado por un grupo de los más sabios, que son los más conscientes y mejor entienden la realidad y condición de los muyahidines”. La sugerencia de Al-Madani es similar a otras propuestas anteriores: en un mensaje publicado el 23 de enero, el líder de Al-Qaeda Ayman al Zawahiri, sostuvo que los grupos yihadistas debían "establecer un Comité de Arbitraje de la Sharia, capaz de gobernar entre las diferentes facciones”; una propuesta parecida fue elaborada por el Dr. Abdallah Muhammad al Muhaysini, un popular clérigo saudita, que se ha trasladó a Siria y lanzó su propia iniciativa de reconciliación que incluía el mismo tipo de Comité.

¿Está ganando Al Qaeda? Fue el provocador título de una audiencia en la Cámara de Representantes de EE.UU. de esta semana para profundizar en la situación del grupo terrorista. El Representante Ted Poe (R) dejó en claro sus puntos de vista sobre el asunto desde el principio en su discurso de apertura donde señaló que "Al-Qaeda no está en el borde de la derrota (…) Al-Qaeda no se ha reducido a unos pocos hombres viejos se esconden en algún lugar de Pakistán (…) En aquel territorio donde los afiliados de Al-Qaeda pueden encontrar refugio, han crecido dramáticamente."

Cuando el ISIS comenzó sus operaciones en Iraq bajo el nombre de Al-Qaeda en Iraq, la red de Osama Bin Laden fue su principal promotor con armas y dinero. Abu Musab Al-Zarqawi fue su creador y la meta era establecerse como una amplia coalición de combatientes islámicos que tuvo elementos iraquíes pero también muchos extranjeros, y desde sus orígenes tuvo como meta la eliminación de los chiitas; otro dato interesante es que el ISIS tuvo conflictos con sus pares del Ejército Islámico de Iraq, forzando a los otros grupos nacionalistas-islámicos a combatirlos casi hasta la su desaparición. En abril de 2013, Abu Bakr Al-Baghdadi publicó una declaración en la que anunció que había creado a Jabhat Al-Nusra -financiado y apoyado por el Estado Islámico de Irak- y que los dos grupos fueron oficialmente fusionados con el nombre de "Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS)”.

Lo que comenzamos a ver en Siria, son nuevos capítulos de antiguos conflictos internos en el seno de la yihad internacional, que nacieron durante la invasión de EE.UU. a Irak, y que no han sido resueltos por sus propios actores. No se trata de buenos y malos, sino de malos contra malos, y el punto que debe preocupar es que Al-Qaeda está contra el ISIS porque lo considera demasiado radical. 




miércoles, 12 de febrero de 2014

El ISIS y los intereses de Al-Assad


Cuando Michel Kilo, miembro de la delegación de la Coalición Nacional de Siria en las negociaciones de Ginebra, dijo que la oposición estaba preparando su propio caso que implica al gobierno de Siria en colaboración con los grupos terroristas -incluyendo el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS)- sonó extraño, más proveniente de un disidente que fue arrestado por primera vez en los ´80 durante la represión del gobierno contra la Hermandad Musulmana, siendo Kilo un miembro del Partido Comunista de Siria en ese momento. 

Kilo sostiene que "Hay fotos en las que se han encontrado varios emires de ISIS con el presidente sirio, Bashar Al-Assad (…) Las fotos fueron tomadas antes de convertirse en emires de ISIS, cuando eran todos funcionarios del Servicio Especial de Siria. Hay documentos enviados por el Servicio Especial al ISIS, diciéndoles a quienes capturar o secuestrar en Raqqa y Jarabalus, y serán publicados estos documentos. Y se verá cómo el régimen fabricó estos grupos extremistas que no existían en nuestro país a principios de la revolución”. Kilo sostuvo que desde la oposición le dijeron a Rusia y EE.UU. que una guerra prolongada en el tiempo beneficiaría a los islamistas y que los extremistas serían los dueños del país; para el disidente la negativa a suministrarle armamento al Ejército Libre de Siria (ELS) fue un error y ahora son los extremistas quienes más y mejores armas.

Miembros de la oposición siria están empezando a identificar un patrón: cada vez que el régimen está en problemas, los grupo pro Al-Qaeda comienzan una pelea, ya sea con el ELS o los kurdos, aliviando así la presión sobre las fuerzas de Al-Assad; recientemente los militantes del ISIS irrumpieron en Azaz -cerca de Aleppo- y expulsaron a ​​los combatientes del ELS que ocupaban el pueblo, hecho que se repitió en las zonas de Al-Raqqa, Idlib y Deir Al-Zur. Para explicar este patrón, desde la oposición siria dicen que esos grupos aliados de Al-Qaeda o bien han sido infiltradas por el régimen o han forjado estrechos lazos con sus servicios de Inteligencia. Con sus operaciones, estos grupos debilitan a los verdaderos adversarios del régimen, alienar a la población civil y a Occidente contra la revolución dándole al régimen de la oportunidad de afirmar que es una lucha contra los terroristas.

Una investigación llevada adelante por el periódico The Telegraph, que cita las agencias de Inteligencia occidentales, rebeldes y desertores Al-Qaeda, corrobora las afirmaciones sobre que Al-Assad creó una “profecía autocumplida” sobre la lucha contra el terrorismo para justificar sus acciones y garantizar su supervivencia. Según el informe, "El régimen está pagando al grupo afiliado con Al-Qaeda, Jabhat Al-Nusra, para que proteja los oleoductos y gasoductos bajo el control de Al-Nusra en el Norte y Este del país, y también está permitiendo el transporte de petróleo a las zonas en poder del régimen (…) También estamos empezando a ver la evidencia de las instalaciones de petróleo y gas bajo control del ISIS”.

Jabhat Al-Nusra y otros grupos extremistas islámicos, comenzaron a luchar por el control de la mayoría de los pozos de petróleo en la provincia de Deir Ezzor, desplazando a las tribus sunitas locales, a veces por la fuerza, y también tomaron el control de otras áreas en poder de los grupos kurdos más al Norte-Este, en Al-Hasakah. Este interés por los pozos coincide con la decisión de la UE -en abril de 2013- de levantar las sanciones sobre el petróleo sirio para ayudar a la oposición se ha acelerado una lucha por el control de los pozos y oleoductos en las áreas controladas por los rebeldes y ayudó a consolidar el dominio de los grupos yihadistas de los recursos clave del país. Varios ex presos yihadistas, detenidos al principio de la revolución y liberados recientemente, y que ahora lideran los grupos rebeldes son quienes están a cargo de los pozos y oleoductos sirios.

La relación entre Al-Assad y Al-Qaeda no es nueva. En los Registros de Sinjar (un registro de Al-Qaeda del personal capturado en Irak y desclasificado en 2007), surge que el régimen sirio facilitó el movimiento de combatientes extranjeros de Al-Qaeda a Irak, bajo la ocupación norteamericana; curiosamente, Al-Assad liberó a varios yihadistas presos como Abu Musab Al-Suri (Mustafa Setmarian Nasar), un ideólogo clave, detenido a principios de 2012. Pero, si bien la idea de una alianza ISIS-Al-Assad es plausible, no es prueba de que realmente exista una relación explícita: la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia, la falta de una prueba contundente que Al-Assad está colaborando directamente con ISIS se sostiene ya que el argumento de una connivencia tiene asidero por los obvios que los beneficios que el régimen sirio tiene por la presencia los yihadistas en Siria.

No hay duda de la existencia de militantes yihadista en Siria –por caso el ISIS, Jabhat Al-Nusra, batallones Muyahidines- y que son útiles para la retórica del gobierno sirio, de una rebelión respaldada desde el extranjero contra Siria. No solo se trata de grupos con vinculaciones regionales o internacionales, sino que también hay redes de grupos –por caso el Frente Islámico- que tienen una difusa conformación nacional-regional, donde la retórica sectaria anti alawita y chiita es muy fuerte y va en concordancia con las ideas de sus principales patrocinadores, como Qatar o Arabia Saudita.

La instalación de los grupos yihadistas en el terreno influyó en la oposición, que se ve forzada a aceptar la necesidad de la continuidad del presidente Al-Assad en el poder, como garantía de contención de los radicales islámicos, y obligada a trabajar para derrotar al ISIS y a todos los grupos afines. La conformación de una retórica sectaria, desde el principio de las revueltas, y las acciones posteriores de algunos grupos enrolados en el Frente Islámico fueron suficientes para dar credibilidad a la hipótesis de Al-Assad; además alejó la posibilidad de una intervención militar internacional para su derrocamiento, ya que en teoría eso ayudaría a los grupos pro Al-Qaeda enemigos de Occidente. Este contexto le da la oportunidad a Al-Assad de ganar tiempo mientras reafirma su control sobre todo el país, su objetivo desde el primer día. 

A nivel internacional hay culpas para repartir. Mientras que el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, es libre de afirmar que el ISIS y el régimen de Al-Assad están en connivencia, ignora el papel de Turquía en la facilitación de la entrada de combatientes extranjeros a Siria, la mayoría de los cuales ya se congregaban en las filas del ISIS. Se hizo la vista gorda durante tanto tiempo porque no había duda que los yihadistas serían útiles contra los kurdos del YPG, pero Turquía ahora debe enfrentar las consecuencias de las luchas internas de los rebeldes.

También existe una responsabilidad interna, dentro de la oposición, que cometió el error estratégico de tolerar y aceptar a los yihadistas en sus filas por la capacidad y financiamiento que éstos aportaban a su llegada. Las internas rebeldes terminaron en enfrentamientos que debilitaron a los rebeldes nacionalistas y aseguraron un status para los yihadistas que no tenían al principio de la revolución; tanto los rebeldes como el gobierno deberán enfrentarlos en algún momento, ya que son estos elementos la principal amenaza para la estabilidad interna y regional.

Las conversaciones de paz, Ginebra III, están en un punto muerto ya que las partes no se ponen de acuerdo sobre el orden del día: el gobierno quiere se aborde la cuestión de combatir el terrorismo –como denomina el gobierno a los rebeldes- mientras que la oposición se niega a que entre en la agenda el terrorismo y en cambio desea que se discuta sobre el gobierno de transición y sin Al-Assad dentro del mismo. Son innegables los avances de las fuerzas oficiales en el terreno, pero no son tan contundentes para determinar el fin de la revolución siria; mientras el final siga abierto, hay muchas oposiciones que jugar en Siria, dentro y fuera del campo de batalla. Lo inquietante es que, mientras las conversaciones no van a ningún lado, la cifra de víctimas sigue marcando cifras records mes a mes.




jueves, 6 de febrero de 2014

El problema no son las bombas barril




Por casi dos meses, el gobierno del presidente Al-Assad ha llevado a cabo una campaña aérea intensiva contra partes de la ciudad norteña de Aleppo. Solo en los últimos seis días, los ataques aéreos han matado al menos a 250 personas, al mismo tiempo, el ejército ha intensificado sus ataques aéreos en el suburbio de Daraya, cercano a Damasco. El gobierno sirio no ha respondido públicamente a su dependencia de las bombas de barril, y aunque se ha sugerido que su uso cada vez más frecuente indica que la Fuerza Aérea se está quedando sin municiones, es sabido que los suministros constantes de municiones de Rusia e Irán siguen fluyendo.

Las bombas barril han evolucionado desde que el gobierno sirio comenzó a emplearlas en 2012. En sus primeras utilizaciones, tenían una mecha simple que un tripulante encendía antes de que el barril fuese empujado; pero los militares sirios mejoraron el diseño y ahora construyen con mecanismos de activación de impacto para mejorar su fiabilidad, en las últimos 6-8 semanas, parece que se llegó a un diseño más uniforme: un cilindro de metal de 2 metros por 3 metros, con unos 2.000 kg de explosivos y metralla para maximizar el daño.

Los rebeldes islámicos anunciaron una nueva campaña militar, “La promesa de la verdad se acerca", en referencia a un verso del Corán sobre el Día del Juicio, en la provincia de Aleppo en coincidencia con la intensificación de los ataques aéreos. El Frente Islámico, la coalición rebelde más grande y que unió fuerzas con Jabhat Al-Nusra, advirtió a los residentes cercanos a los puestos de control y las bases de las fuerzas del gobierno sirio para que abandonen la zona en las próximas 24 hs ya que serían los principales objetivos de los rebeldes. 

El gobierno sirio se consolidó en Damasco y la señal más evidente es que la mayoría de los informes sobre combate son de Aleppo, que estado bajo control de la oposición. Esto significa que el gobierno y sus aliados están llevando la lucha al terreno de los que luchan contra el gobierno y este cambio de situación ha motivado que comiencen a cuestionarse los métodos empleados por Al-Assad, por caso las bombas barril, cuando se han estado utilizando desde 2012. 

La denuncia del uso indiscriminado de estas armas también evidencia el retroceso de las fuerzas rebeldes en su conjunto, ya que no pueden derriban a un helicóptero que se debe detener para arrojar los barriles; los grupos rebeldes tienen un estimado de 1 millón misiles tierra-aire para su compra en el mercado negro de armas gris, pero carecen de fondos para hacerlo y por ello quedan a merced de los helicópteros. 

Siguiendo la ronda de “sincericidios” iniciada por el Secretario de Estado John Kerry, ahora James Clapper, Director de Inteligencia Nacional de EE.UU., declaró en su "Evaluación de la amenaza mundial de la Comunidad de Inteligencia de EE.UU.", ante el Senado Comité Selecto de Inteligencia, que "Las perspectivas ahora mismo [del gobierno sirio] es que se encuentra en una posición de mayor fortaleza que cuando hablamos de este último año, en virtud de su acuerdo de retirar las armas químicas, lo más lento que el proceso pueda ser (…) En ausencia de algún tipo de un acuerdo diplomático que siguió desde Ginebra, preveo más de lo mismo, un estado perpetuo de punto muerto en que ni el régimen ni la oposición pueden prevalecer.”

Sus declaraciones dejan varios puntos para el análisis: primero, las fuerzas sirias estaban avanzando sobre los rebeldes cuando se firmó el acuerdo de destrucción de las armas químicas y, de hecho los grupos islámicos combatían entre sí; segundo, la ausencia de un acuerdo se debe que no existe una oposición unificada y los rebeldes islámicos no están interesados en negociar, sino que desean la prolongación de la guerra para sumir a la región en el caos; tercero, las condiciones de violencia e inestabilidad propias de una guerra civil hacían prever que el calendario de la OPAC era muy voluntarista y de difícil aplicación en la realidad; y cuarto, en realidad el acuerdo de las armas químicas solo sirvió a los intereses de seguridad nacional de Israel, ya que si las armas o precursores caían en las manos equivocadas serían utilizados contra los israelíes.

Las fallas constantes de la Inteligencia norteamericana, sobre los hechos en el terreno, solo favorecen al gobierno sirio que tiene sus pilares en: la ayuda de Rusia, la asistencia de Irán, las tropas de Hezbollah y la oposición fragmentada (rebeldes y políticos). La cuestión de las armas químicas no le es inherente al gobierno sirio para su supervivencia como lo son los factores antes mencionados. 

Mención aparte merecen los grupos islámicos. El Estado islámico de Irak y el Levante (ISIS) trata de recomponer su situación con los otros grupos islámicos que operan en Siria, luego de ser rechazados por Ayman Al-Zawahiri –líder de Al-Qaeda-, mediante un acuerdo de cese al fuego con Suqour Al-Sham, una de las seis brigadas islamistas del Frente Islámico. Alguien puede pensar que el acuerdo se alcanzó luego de la exclusión del ISIS del patronato de Al-Qaeda y la consiguiente pérdida de fondos y personal; pero el ISIS es una red de sub-grupos que operan desde Iraq, por lo que sería más lógico pensar que los líderes del ISIS comprendieron que la ofensiva del gobierno sirio podría acabar con toda pretensión de oposición si los rebeldes no se unen en un mismo frente.

Tal vez sea el momento de involucrar a Irán en Siria. Ambos países comparten un enemigo, Al-Qaeda, que avanzó en Irak, Siria, Líbano y Afganistán. La posición de EE.UU., sobre que Irán debe respaldar el comunicado de Ginebra de 2012, sólo sirve para obstaculizar las perspectivas de una solución política ya que no habrá ninguna solución sin Irán; y la renuncia de Al-Assad debe convertirse en preferencia de EE.UU. y no una demanda, ya que con una lucha de poder entre sunitas y chiitas se deben establecer alianzas para contener y derrotar a los grupos terroristas en vez de sumarle más caos a la región con un vacío de poder, tal como sucedió en Iraq.




lunes, 3 de febrero de 2014

El hambre como arma



Luego que las ruedas de conversaciones de Ginebra 2 pasaron sin mayores resultados, un grupo de trabajo de alto nivel sobre la crisis humanitaria de la guerra en Siria se reunió en Roma con el objetivo de acabar con el sufrimiento infligido a los civiles sirios. La ministro de RREE italiana, Emma Bonino, destacó que ayudarlos a ellos es la primera prioridad ante todo: "El Gobierno sirio ha firmado todas las convenciones humanitarias y tanto como yo entiendo la lucha contra el terrorismo o el extremismo, esto no es una justificación posible para el hambre, la tortura, asesinatos y así sucesivamente." El gobierno sirio ha negado sistemáticamente el acceso de la ayuda humanitaria alegando cuestiones de seguridad, mientras mantiene a los enclaves rebeldes sellados por los tanques del ejército y francotiradores; esta política de asedio también es seguida por las fuerzas rebeldes contra las poblaciones pro gubernamentales.

Durante el último mes, un gran número de fotos y relatos evidencian los niveles horribles de sufrimiento debido al hambre. Se trata tanto de una estrategia militar como una forma de tortura, pero busca más castigar colectivamente a los enemigos políticos, el hambre ha tenido lugar en dos contextos: primero, en las áreas de la oposición que se encuentran bajo el control de régimen y que fueron bloqueadas posteriormente; y segundo, en los prisioneros bajo custodia que no son alimentados por sus captores. Los lugares que en la actualidad están bajo estado de sitio en Siria que podríamos identificar (que pueden sufrir el riesgo de la falta de alimentos o de los que se han recibido informes sobre la ausencia de alimentos) son: Babila, Beit Sahem , Duma, Harasta , Zamalaka, Deir Al-Asafir, Mukhayam Yarmook, Yelda, Al- Mo'adamia , Daraya, Qabuun , Jobar, Berzeh, Homs , Homs Al-Qadima, Al- Qasour, Al-Qarabiss, Jorat Al-Shayah, Al-Waer, Rastan, Telbissa , Hola , Al-Dar Al Kabira, Qal'at Al-Hosn y Zara.

La inanición de la población civil a favor del régimen también se utiliza como un arma por parte de las fuerzas rebeldes. Dos ciudades chiitas al Oeste de Aleppo, Zahraa y Nubl -con una población total de 45.000- están sitiadas por los rebeldes sunitas que acusan a la gente del pueblo chiita de apoyar al gobierno del presidente Bashar Al-Assad; otro ejemplo es el campo de refugiados palestinos de Yarmuk -llamado "Pequeña Palestina" con 160.000 personas- es solo uno de los tantos campamentos sitiados que ha afectado a los medio millón de palestinos en Siria. El gobierno sirio, con el respaldo del Frente Popular para la Liberación de Palestina - Comando General, ha asegurado el extremo norte del campamento de Yarmuk pero más allá de esto los grupos armados de oposición están en control y 1 kg de arroz cuesta u$s 40 en comparación de los U$s 2 por kilo fuera de la zona sitiada. 

El grupo radical ISIS también mata de hambre a sus prisioneros. En un video publicado on-line se puede escuchar que los prisioneros que tenían que comer ratas, además en ese video se escuchan relatos de ejecuciones de grupos de personas -por razones tribales, comandantes de milicias rivales, etc.- a gran escala. Este fenómeno también es compartido por el régimen sirio de acuerdo a un informe elaborado por Sir Desmond de Silva -ex Fiscal Jefe del Tribunal especial para Sierra Leona- Sir Geoffrey Niza -ex Fiscal Jefe del ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic-, y el profesor David Crane -quien acusó al presidente Charles Taylor de Liberia en el Tribunal Sierra Leona- donde se muestra el "asesinato sistemático" de cerca de 11.000 detenidos.

La mayoría de las víctimas eran hombres jóvenes y muchos cadáveres estaban demacrados, ensangrentado y con señales de tortura, algunos no tenían ojos, mientras que otros mostraban señales de estrangulamiento o electrocución. El informe de 31 páginas, fue puesto a disposición de ONU, los gobiernos y los grupos de DDHH y aunque su publicación pareció deliberadamente programada para coincidir con la conferencia de paz de Ginebra 2, y se considera que es uno de los documentos más detallados sobre violaciones a los DDHH en Siria ya que 3 expertos en ciencias forenses examinaron y autenticaron 55.000 imágenes digitales de cerca de 11.000 víctimas. 

Human Rights Watch publicó un informe detallado sobre la utilización sistemática, por parte del régimen sirio, de la demolición-destrucción de la totalidad de los barrios opositores en los últimos dos años. El informe, “Arrasados hasta el suelo", señala que los funcionarios gubernamentales y los medios de comunicación afines al gobierno afirman que las demoliciones eran parte de los esfuerzos de planificación urbana o la eliminación de edificios construidos de forma ilegal; sin embargo, las demoliciones fueron supervisados ​​por militares y con frecuencia combates seguidos en las áreas entre el gobierno y fuerzas de la oposición tales como los barrios de Masha Al-Arb y Wadi Al-Jouz –en Hama- o Qaboun, Tadamoun, Barzeh, alrededor del aeropuerto de Mezzeh y Harran Al-Awamid –Damasco-; todos son bastiones opositores y las demoliciones llegaron luego que las fuerzas oficiales ocuparon esos barrios o que el ejército sirio deseaba proteger algún objetivo estratégico.

El mando general de Al-Qaeda dijo hoy que no tenía ningún vínculo con el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), en un aparente intento por reafirmar su autoridad sobre los fragmentados grupos islamistas dentro de la guerra civil siria. Después de un mes de luchas internas entre rebeldes, el grupo Jabhat Al-Nusra es el representante oficial de Al-Qaeda en Siria; pero el ISIS está demostrando una gran fuerza: ayer liberaron más de 400 personas de una prisión en el norte de Siria que habían estado en poder de la unidad islamista Liwa Al-Tawhid y se apoderó del campo de gas Koniko, que estaba en manos de Jabhat Al-Nusra. 

En el interior de una conferencia de prensa en Ginebra 2, un periodista de la oposición -Ahmad Zakariya- le preguntó a Omran Al-Zoubi, Ministro de Información del Gobierno, cuando Al-Assad renunciará y Al-Zoubi exclamó que "Al-Assad no se irá! Assad no se irá!" y entonces un hombre agarró a Zakariya por detrás y arrugó su carnet de prensa. Más tarde, el viceministro de Relaciones Exteriores, Fayssal Mekdad, reprendió a Zakariya por preguntarle si Al-Assad estaba utilizando el hambre como un arma: "Sí, esa es una de las alegaciones presentadas por los grupos terroristas. Tal vez está representando a uno de ellos."

La Subsecretaria General para Asuntos Humanitarios de ONU, Valerie Amos, expresó su decepción por el fracaso de la comunidad internacional para garantizar el paso seguro de la ayuda a la población civil dentro de Siria. Los Estados occidentales están ahora planeando una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la cuestión, que podría estar listo esta semana, cuyo objetivo inmediato es sobre el destino de unas 3 millones de personas atrapadas en las zonas donde hay enfrentamientos o bajo bloqueo del gobierno o rebeldes.

La política del hambre es compleja en Siria y tiene una cara táctica destinada a doblegar a los opositores, pero también es utilizada con fines de propaganda. El problema se debe principalmente a la estrategia de sellado de las zonas que han sido capturados por la oposición o gobierno armada, y que permite el ingreso de los grupos de ayuda humanitaria neutrales -que eventualmente- van a confirmar los abusos a los DDHH perpetrados por ambos bandos contra la población civil.





jueves, 5 de diciembre de 2013

¿Occidente se acerca a los rebeldes islamistas moderados?



Un artículo publicado en el Washington Post, escrito por David Ignatius, señala que como Al-Qaeda se vuelve más poderosa en Siria en la búsqueda de "un control completo sobre las zonas liberadas" -según un informe de Inteligencia rebelde siria- los líderes moderados de la oposición están expresando un nuevo interés en la solución política de la guerra civil. Sin embargo, un acuerdo de paz sólo puede ser el preludio de una nueva guerra contra los terroristas; el Gral. Salim Idriss, comandante del ELS, dijo que está preparado para unirse a las negociaciones de paz de Ginebra 2, si el régimen sirio está de acuerdo en las medidas de creación de confianza, tales como un corredor de ayuda humanitaria a las zonas sitiadas.

Idriss no exigió como condición previa que el presidente sirio, Bashar Al-Assad, renuncie antes de que comiencen las negociaciones y en cambio dijo que la salida de Al-Assad debe venir "al final de las negociaciones." Esta posición fue compartida por Monzer Akbik, un portavoz del Consejo Nacional Sirio (CNS), brazo político de los rebeldes moderados; Idriss dijo que el ELS está tratando de luchar en una guerra de dos frentes: contra los combatientes de Al-Qaeda en 24 localidades en los últimos seis meses y contra el ejército de Al-Assad. 

Según Idriss si “Bashar Al-Assad deja el poder podemos tener un gobierno de transición bajo control de la oposición, y el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), como la filial de al- Qaeda se negará a abandonar el país (…) Cuando Bashar Al-Assad deje el poder, el ejército no será el ejército del régimen sino el ejército del pueblo". Estas declaraciones hicieron que muchos considerasen que Idriss podría luchar junto a Al-Assad, contra los grupos pro Al-Qaeda, pero en realidad se refería a un caótico escenario pos Al-Assad donde los grupos yihadistas controlarían el poder si no son contenidos por el Estado y los otros grupos rebeldes moderados. 

El enviado especial de ONU para Siria, Lakhdar Brahimi, sigue adelante para organizar la conferencia de paz de Ginebra 2, para tratar de terminar con la guerra civil siria; pero incluso si la lista de invitados se puede resolverse en los próximos días, es prácticamente seguro que algunos actores importantes dentro del conflicto no estarán en la mesa. En ningún caso los grupos extremistas islamistas, aun si ganan terreno en Siria, serán parte de las negociaciones internacionales por lo que el reto que presentan para Siria y la región seguirá en pie, pase lo que pase en la conferencia. Más de media docena de milicias islamistas y grupos militantes recientemente se unieron para formar el Frente Islámico (FI), unos 60.000 combatientes bajo un solo comando, rechaza a los militantes pro Al-Qaeda pero cree en la sharia y no ve lugar para el gobierno civil o "legislación humana."

Occidente y los Estados del Golfo han celebrado sus primeras conversaciones directas con más poderosas milicias islámicas sirias, en particular con Ahrar Al-Sham, Suqoor Al-Sham y la Brigada Tawhid -las tres brigadas que constituyen la mayor parte del FI- y que en conjunto representan una parte central de la oposición. Antes Occidente ignoró en gran parte a las facciones más islamistas, pero el nuevo acercamiento es un intento de socavar la creciente influencia de Al-Qaeda y respaldar a los rebeldes menos radicales.

Algunos funcionarios occidentales siguen siendo cautelosos acerca de cortejar a estos grupos, cuyo objetivo final es establecer un Estado gobernado por la ley islámica o Sharia, en Siria. Durante todo el conflicto, EE.UU. y sus aliados se han negado a enviar armas para cualquier facción islamista, por temor a esos envíos podrían terminar en manos de las fuerzas apoyadas por Al-Qaeda. Los grupos más seculares más cercanos a EE.UU. han perdido terreno frente a los yihadistas y al régimen de Al-Assad; el ascenso de estas milicias impulsó al gobierno de Obama a autorizar a un alto enviado de EE.UU. para reunirse con grupos islamistas que no están en las listas de terroristas del Departamento de Estado.

Pero tanto occidentales como sauditas temen que aún los grupos islámicos más moderados se vuelvan en su contra una vez que sea derrocado el régimen sirio. Si bien los grupos islámicos pueden dividirse entre anti y pro Al-Qaeda, en el fondo comparten su aversión por EE.UU. y desean el Estado islámico; el Gral. Idris y Ahmad Jarba, líder del CNS, son los políticos que prefieren Occidente y los sauditas, pero luchan por mantener la disciplina entre sus fuerzas sobre el terreno y no han podido generar una base de apoyo propia.

En el fondo, Idriss entendió que él y sus combatientes van a ser barridos por los yihadistas y que su única esperanza de supervivencia es el Ejército sirio, Hezbollah y las milicias chiitas iraquíes en Siria. El ELS no tiene otra esperanza que la supervivencia, a pesar de las declaraciones públicas, ya que Occidente ahora está luchando para fortalecer su posición antes de las conversaciones de Ginebra 2, donde el gobierno sirio llegará envalentonado por las victorias militares sobre el terreno mientras que los rebeldes pro occidentales no tienen más que derrotas.





viernes, 22 de noviembre de 2013

Nueva coalición de rebeldes en Siria



Las seis mayores facciones rebeldes islamistas en Siria declararon un nuevo Frente Islámico (FI), formando la alianza más grande de combatientes de la oposición; entre los principales grupos que se unieron se destacan Ahrar Al-Sham, Suqour Al-Sham y el Ejército Islámico. La Brigada Tawhid, que encabezó la ofensiva de agosto de 2012 que permitió la ocupación de Aleppo -y otras partes del norte de Siria- es otro de los principales miembros. Estos grupos no son vistos como algo tan intransigente como los rebeldes yihadistas pro Al-Qaeda. Las fuerzas rebeldes sirias han intentado muchas veces para unificar sus filas y han fracasado, en esta oportunidad han declarado que su objetivo no es solo derrocar al presidente Bashar Al-Assad; esta nueva coalición podría desafiar el ascenso de las facciones vinculadas a Al-Qaeda, que han crecido cada vez más, pero que se encuentran combatiendo entre sí.

Ahmed Abu Issa, líder de las Brigadas Suqour Al-Sham, fue nombrado jefe del FI y su suplente es Abu Omar Hureitan, de las Brigadas Tawhid. El FI representaría a las fuerzas sobre el terreno y socavaría el liderazgo de la Coalición Nacional de Siria; además anunciaron que no esperaban que el FI librase una guerra contra los grupos pro Al-Qaeda sino canalizar a los rebeldes moderados y recibir la ayuda de los Estados Golfo -especialmente Arabia Saudita y Qatar- que han estado armando y ayudando a los grupos rebeldes, pero cuya influencia es baja debido a la desorganización en el terreno.

Esta unión de grupos rebeldes moderados parece una respuesta frente al avance de los grupos yihadistas pro Al-Qaeda como el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) o Jabhat Al-Nusra, que siguen ganando en fuerza y en cuestión de meses se han extendido por todo el Norte de Siria. Los enfrentamientos entre ISIS y otros grupos rebeldes a lo largo de la frontera turca por el control de los abastecimientos hizo que el ISIS haya puesto los puntos de control en lugares estratégicos para que cualquiera que entre Siria desde el Norte deba pasar a través de ellos.

Pero los rebeldes más moderados están divididos sobre cómo responder. Las Brigadas Al-Tawhid han tratado en su conjunto evitar un enfrentamiento con el ISIS, cuando en septiembre les arrebató el control de la ciudad fronteriza de Azaz, al norte de Aleppo. Pero otros grupos rebeldes sirios han luchado en contra el ISIS y muchos rebeldes moderados han sido asesinado por sus pares yihadistas; resta ver que hará el brazo armado más moderado, encabezado por el Gral. Selim Idriss –que responde a la pro occidental Coalición Nacional de Siria- si se inclinará por los salafistas-yihadistas o si se unirá a los nacionalistas moderados.

Al-Qaeda ha comenzado a tener disputas internas luego que Ayman Al-Zawahiri comenzó su mandato como jefe de la organización hace dos años. Dos de las cuatro principales ramas de Al-Qaeda -Al Shabaab y Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI)- pugnan por la supremacía en el Norte y Oeste de África; otra rama –Al-Qaeda en Irak (AQI)- ha desafiado abiertamente a la voluntad de Al-Zawahiri en Siria. En gran parte las peleas internas es el resultado de la decisión de Al-Zawahiri desarrollar Al-Qaeda en términos demasiado amplios: la agitación en el mundo árabe ha creado vacíos de seguridad que Al-Zawahiri ha tratado de explotar al pedir a sus afiliados locales, pero a medida que avanzan en la lucha, crece el desacuerdo sobre quién debería estar a cargo de las ramas locales. 

Siria es un ejemplo de ello. El 9 de abril, Abu Bakr Al- Baghdadi, el emir del Estado Islámico de Irak -un grupo de fachada de AQI- declaró que su grupo estaba cambiando su nombre por el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) lo que indicaba su deseo de desempeñar un papel más importante en la guerra civil siria. El emir también afirmó que AQI ya había estado luchando en Siria en la forma de Jabhat Al-Nusra y que estaba subordinado a él; sin embargo, Abu Muhammad Al-Jawlani, líder de Jabhat Al-Nusra, se negó a reconocer Baghdadi como su líder y comprometió su lealtad a AL-Zawahiri. En respuesta, el líder de Al-Qaeda envió un mensaje donde decretaba que el ISIS tenía menos atribuciones y que Jabhat Al-Nusra permanecería como la principal filial de Al-Qaeda en Siria, un "poder independiente subordinado a la dirección general".

En octubre, en Bab al- Tabbaneh, un jeque salafista libanés se quejó que, aun cuando el gobierno de EE.UU. se había vuelto menos crítico de Hezbollah a causa del acercamiento con Irán, condenó rápidamente a los extremistas sunitas; tales percepciones erróneas tienen un efecto de radicalización como algunos salafistas que acusan a EE.UU. de permitirle a los chiitas mantenerse en el poder en Siria y otros consideran que el llamado de Obama a al presidente de Irán, Hassan Rouhani, así como las conversaciones sobre el programa nuclear iraní son evidencias que el gobierno norteamericano EE.UU. está apoyando a Irán en Medio Oriente, dentro de la guerra chiita-sunita.





lunes, 11 de noviembre de 2013

La democracia según Al-Qaeda



Según el Ministro de Defensa, Nikolai Wammen, Dinamarca puede contribuir con buques para que transporten las armas químicas sirias hacia su destrucción; pero el Ministro de Ayuda, Christian Friis Bach, agregó que no hay planes para las armas sean destruidas en Dinamarca. Por otra parte, Albania confirmó que EE.UU. le pidió desmantelar el arsenal químico siria en su territorio, lo que ha provocado protestas en la capital en rechazo a dichos planes; Ahmet Üzümcü, jefe de la OPAQ, dijo en una reunión que Siria propuso la destrucción de las armas fuera del país por una cuestión de seguridad.

El líder de Al-Qaeda, Ayman Al-Zawahiri, ordenó a la reorganización de las actividades yihadistas en Irak y Siria, aboliendo el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) y dejando como a Jabhat Al-Nusra como único responsable de las actividades en Siria; en una cinta de audio transmitida por la televisión Al-Jazeera el viernes, Al-Zawahiri estableció 14 puntos para resolver la rivalidad entre los dos grupos pro Al-Qaeda de inspiración. Al-Zawahiri acusó a los líderes de ambos grupos de actuar sin el conocimiento de Al-Qaeda y decretó que Baghdadi y Golani, son nombrados para dirigir sus respectivos grupos como "emires" por un período de un año, después de eso, el Consejo Shura de cada organización yihadista va a presentar un informe sobre su actuación a la dirección central de Al-Qaeda que decidirá si el “emir” sigue o deja el cargo.

Las fuerzas del presidente sirio, Bashar Al-Assad, respaldadas por un bombardeo de artillería y ataques aéreos comenzó un fuerte avance sobre la base militar 80, una posición militar que fue tomada por los rebeldes en febrero y cuyo control ayudará a al Ejército sirio a retomar las zonas controladas por los rebeldes en Aleppo y zonas aledañas. Rebeldes de Liwa Al-Tawid, el mayor grupo rebelde en Aleppo, dijo que habían sido desalojados de la mayor parte de la base junto al aeropuerto internacional de Aleppo y a la base aérea de Nayrab, ambos bajo el control del gobierno.

Informes iniciales sugirieron ambos bandos habían sufrido bajas en los combates. El Observatorio Sirio para los DDHH en Siria, señaló que las ciudades cercanas a la base estaban bajo un intenso bombardeo; los activistas en el terreno dijeron que "Hay una campaña demencial. El régimen está empleando una política de tierra arrasada (…) Las tropas del régimen están avanzando dentro de la base y ahora controla amplias partes del mismo, mientras que los grupos rebeldes y el ISIS están trayendo refuerzos”. 

Las fuerzas estatales capturaron la ciudad de Safira -20 km al Sur-Este de Aleppo- hace una semana como parte de una estrategia para enviar medicamentos y suministros a las zonas de Aleppo controladas por el gobierno, con la toma de la Base 80 ahora se asegura el control en la periferia sureste de la ciudad. Además ayer se recuperó el control de Sbeineh –al sur de Damasco- que estaba en poder de los rebeldes y amenazaban con cortar una ruta de abastecimiento para la capital. Sin embargo, los rebeldes aun retienen la mayor parte de la provincia de Aleppo y el propósito del gobierno es mantener un equilibrio en el Norte, donde los suministros para los rebeldes fluyen desde Turquía.

Diplomáticos de ONU, Rusia y EE.UU. han tratado de fijar una fecha para la conferencia de paz de Ginebra 2 esta semana, pero reconocieron que no iba a suceder este mes y tal vez no este año. El vicecanciller ruso, Mikhail Bogdanov, dijo que tanto los representantes del gobierno sirio como la oposición deben participar de conversaciones informales con la esperanza de crear "un ambiente favorable" para las discusiones más formales; el Secretario de Estado, John Kerry, realizó un viaje por Medio Oriente pero no tuvo la aceptación deseada y debió darle explicaciones a sus aliados acerca de la política norteamericana para la región. 

Las conversaciones de paz no tendrán lugar mientras las partes cuenten con apoyo externo, mediante el cual tratan de establecer avances en el terreno que los posicionen mejor en la mesa de negociaciones. Y es inviable que ambas partes ganen al mismo tiempo lo suficiente como para que se sientan confiadas y así vayan a Ginebra 2.

Los partidarios de Al-Assad -como Irán y Rusia- y de los rebeldes -como Arabia Saudita y Qatar- podrían crear un “mutuamente un punto muerto” al bloquear el acceso a los fondos y armas para ambos lados hasta que estén de acuerdo para dialogar, tal como ocurrió en Kosovo en 1999. Ningún patrocinador se detendrá de manera unilateral -equivaldría a aceptar su derrota- por lo que es necesario que los aliados externos actúen de manera concertada, como sucedió al final de la guerra civil en Líbano; asegurarse una retirada coordinada requiere que Irán y Arabia Saudita se reúnan en una mesa de diálogo, esta instancia no se logrará mientras se ponga a la renuncia de Al-Assad como condición y no se reconozcan los crímenes de guerra perpetrados por el régimen sirio.





martes, 15 de octubre de 2013

Líder de Al-Qaeda insta a la unión de los rebeldes sirios


Ahmet Uzumcu, Director General de la OPAQ, señaló que el gobierno del presidente Bashar Al-Assad había estado cooperando con los inspectores, que habían llegado a 5 de 20 centros de producción de armas químicas, pero que en algunos otros sitios habían "problemas de acceso", lo que refleja los peligros y complejidades que enfrentan los inspectores que están tratando de desmantelar las instalaciones de armas químicas. La presión se intensificó sobre los rebeldes sirios para que permitan el acceso a sitios de armas químicas, en las zonas bajo su control, ya que la comunidad internacional también espera la plena cooperación de la oposición. Si la oposición, cualquiera sea su ideología, no coopera se vería muy mal frente al gobierno que si lo hace y peor aun si por su negativa se complica el proceso de destrucción de los arsenales.

El 11 de octubre de 2013, la división de medios de Al-Qaeda -Al-Sahab- lanzó un audio de Ayman Al-Zawahiri, líder de Al-Qaeda. El mensaje de audio, que dura 16 minutos, se titula "Tawhid en frente del ídolo" y en el mismo, Al- Zawahiri dice que la muerte de decenas de egipcios tras el derrocamiento del presidente egipcio, Mohamed Morsi, prueba que el establishment militar-secular odia lo islámico en el país; además, dirigiéndose a los muyahidines en Siria, Al-Zawahiri instó a que se unan ya que su unidad y el posterior establecimiento de un Estado islámico servirán como un golpe contra el proyecto Safavid (chiita) en la región. 

Curiosamente, Al-Zawahiri habla de autonomía para que los muyahidines en Siria trabajen juntos para alcanzar esta meta y que deberían colaborar a través de su propio “acuerdo, consentimiento y opción", y que sus decisiones serán respetadas por Al-Qaeda. El llamado de Al-Zawahiri a la unidad es una referencia a la brecha que aún existente entre los dos grupos pro Al-Qaeda en Siria -Jabhat Al- Nusra y el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS)- mientras que la oferta de autonomía para que los muyahidines resuelvan sus propios desacuerdos, señala que el papel de Al-Qaeda, en general, será más de un observador que de liderazgo. 

Las recientes redadas antiterroristas en Libia y Somalia destacan una falla fundamental en el análisis del gobierno de EE.UU. sobre Al-Qaeda: un error común era considerar que hay una "base fija” de líderes terroristas en las ramas de Al-Qaeda de Pakistán y que los otros de lugares son algo completamente diferentes. James Clapper, Director de Inteligencia Nacional, señaló al Comité de Inteligencia del Senado el año pasado que “Con la fragmentación, el núcleo de Al-Qaeda probablemente será de gran importancia simbólica para el movimiento (…) Sin embargo, los grupos regionales, y en menor medida las células y los individuos en pequeña medida, impulsarán la agenda de la yihad global, tanto dentro de EE.UU. como en el extranjero”.

La tregua acordada entre el ISIS y el Ejercito Libre de Siria (ELS), fue negociada por Liwa Al- Tawhid -un grupo de militantes leales al ELS- y ambos grupos militantes se han puesto de acuerdo para el intercambio de prisioneros y otros asuntos; no está claro si la tregua tendrá un impacto en los enfrentamientos entre los dos grupos en el resto del país ni si respetarán que los problemas futuros que puedan surgir sean tratados por un comité de arbitraje.

Cada grupo rebelde desconfía de los demás y el régimen sirio ha sido inteligente en la explotación de este fenómeno: No hay enfrentamientos entre el ELS y Al Qaeda, sino también dentro del propio ELS y de yihadistas contra yihadistas. Varios grupos locales resienten el crecimiento territorial bajo control del ISIS, así como su brutalidad a la que los opositores suelen comparar a la del propio régimen de Al-Assad. El ISIS, por su parte, acusa a algunos grupos rebeldes afiliados Supremo Comando Militar de ELS de colaborar con Occidente y de "herejes".

Aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea siria bombardearon hoy varios distritos rebeldes en todo el país, el primer día de la fiesta musulmana de Eid al Adha, y los rebeldes dispararon cohetes en el corazón de Damasco -la Ciudad Vieja y el barrio de Mazraa-; activistas dijeron que aviones de guerra bombardearon objetivos en bastiones rebeldes en el Este y sur de la capital. 

La importancia del mensaje de Al-Zawahiri radica en que refleja el impacto que la lucha interna, entre los grupos rebeldes en Siria, está teniendo en Pakistán donde se encuentran las cúpulas máximas de estos grupos. Por otra parte, esta es la mejor oportunidad que los sectores radicales pro al-Qaeda han tenido en los últimos 1500 años para unir a los países árabes en un emirato islámico, pero que se está diluyendo por rivalidades internas y diferencias ideológicas que no suman a la causa de la unificación planteada por Al-Zawahiri. 

El anuncio del ELS para “acatar una tregua" en Homs y Rif Dimashq, con las fuerzas de Al-Assad durante el Eid Al- Adha, con el fin de facilitar el acceso humanitario a los dos gobernaciones es una manifestación del agotamiento de los rebeldes nacionalistas. Tanto la Liga Árabe y la Organización de Cooperación Islámica (OCI) pidieron a las fuerzas del gobierno sirio que declare un alto el fuego durante Eid Al-Adha; sin embargo, el ELS rechazó un alto el fuego 9 meses con el régimen sirio, con el fin de permitir a la OPAQ que lleve a cabo sus operaciones de supervisión de la destrucción de los arsenales de armas químicas de Siria.

Azaz, bajo el control del ISIS, ha comenzado a ser administrado con un nuevo tribunal bajo la Sharia y tiene una estación de policía que asegura la estabilidad. Los combatientes del ELS se han retirado, ya no tienen la intención de retomar Azaz, y tienen la esperanza de defender a otro cruce fronterizo a unos kilómetros de esa ciudad para que no quedar aislados de Turquía. Pero el ISIS tiene como objetivo borrar las fronteras de Siria con Turquí y establecer un Estado islámico transnacional, y es por ello que establecen -casi de inmediato- tribunales islámicos y las fuerzas policiales para hacer cumplir la Sharia cuando capturan una ciudad.




martes, 8 de octubre de 2013

Presidente de Siria reconoce "errores"


En una nueva entrevista, el presidente sirio Bashar Al-Assad, mantuvo un interesante diálogo con la revista alemana Der Spiegel donde reconoció errores en la forma que su gobierno abordó la cuestión de los reclamos y criticó el enfoque de Occidente sobre el conflicto sirio y el Medio Oriente en general. 

Consultado sobre si está realmente considerando renunciar al poder, el presidente sirio señaló que su segundo mandato finalizará el próximo mes de agosto y que dos meses antes iba a llamar a una elección presidencial. Al referirse a los opositores, Al-Assad dijo que “Una vez más, cuando se habla de las facciones, ya sean de oposición o partidarios, hay que hacerse la pregunta: ¿A quién representan? ¿A ellos mismos o el país que los hizo? ¿Están hablando por EE.UU., Reino Unido, Francia, Arabia Saudita y Qatar? (…) Este conflicto ha sido traído a nuestro país desde el extranjero. Estas personas se encuentran en el extranjero, viven en hoteles de cinco estrellas y dicen y hacen lo que esos países les dicen que hacer”. 

Sobre la represión de las primeras protestas en Daraa -donde comenzó la insurgencia- Al-Assad reconoció que “Toda implementación en el mundo tiene errores. Eres un ser humano (…) Hubo errores personales de los particulares. Todos cometemos errores. Incluso un presidente comete errores. Pero incluso si hubo errores en la ejecución, nuestras decisiones estaban siendo fundamentalmente las correctas (…) La realidad no es en blanco y negro. Tiene tonos de grises (…) Si se habla de las decisiones, estamos defendiendo nuestro país. Los errores son individuales, y como presidente, no se discuten los errores individuales, porque hay 23 millones de sirios. Cada país tiene criminales a los que debe combatir. Pueden existir en cualquier lugar, incluyendo en el gobierno o el ejército -o fuera del gobierno y el ejército- esto es normal, pero no tenemos la suficiente información al respecto.”

Al referirse a la posición de Occidente sobre Medio Oriente, Al-Assad sentenció que “Siempre llega tarde a la hora de entender la situación actual. Cuando hablábamos de violentas protestas todavía se hablaba de manifestaciones pacíficas. Y cuando empezamos a hablar de los extremistas, se empezó a hablar de algunos militantes. Cuando se habló de los extremistas, ya estábamos hablando de Al-Qaeda. Entonces se empezó a hablar de "unos cuantos” terroristas en un momento en que ya estábamos hablando de una mayoría. Ahora han comenzado a hablar acerca de 50-50. Por supuesto, John Kerry se encuentra todavía en el pasado ya que ahora estamos hablando de un 20% (…) Occidente tiene más confianza en Al- Qaeda que en mí (…) Todo lo que Occidente ha estado haciendo durante los últimos 10 años ha apoyado a Al- Qaeda. Tal vez no tienen esa intención, pero en realidad es lo que pasó.”

Consultado sobre en qué momento iba a ser capaz de reclamar la victoria sobre Al-Qaeda, el presidente sirio señaló que el daño es demasiado masivo y que se necesitará tiempo para superar este problema, pero advirtió que “No tenemos otra opción que creer en la victoria. La victoria es la estabilidad. La primera fase es la de deshacerse de los terroristas. La segunda, que es más difícil y peligrosa, es la de deshacerse de su ideología, que se ha infiltrado en algunas partes de Siria. No puede ser que un niño de ocho años de edad, intente decapitar a alguien, como ocurrió en el norte. O que los niños vean a la decapitación con júbilo, felices como si estuvieran viendo un partido de fútbol, por ejemplo. Si no nos ocupamos de este problema, que es más peligroso que los propios terroristas, vamos a enfrentar a un futuro sombrío”.

La Fuerza Aérea siria atacó la zona de Maaret Al-Numan, en el área rural de la provincia de Idlib, en un intento por consolidar su poder en el Norte del país luego que los rebeldes amenazaban con cortar las vías de suministros para las tropas del gobierno sirio en esa región. Gran parte de las zonas rurales del Norte de Siria están en manos de la oposición, y se desarrolla un juego del gato y el ratón entre el ejército sirio y los rebeldes, que tratan de cortar las líneas de abastecimiento oficiales.

Los rebeldes lanzaron un gran asalto contra dos bases militares claves -Wadi Deif y Hamidiyeh- en el noroeste de Siria, con un saldo de 14 personas muertas en los combates más duros que la zona haya visto en meses. La ofensiva –llamada "El Terremoto"- tenía como objetivo apoderarse de las instalaciones que han estado bajo asedio rebelde desde hace casi un año; Wadi Deif es una guarnición con una gran cantidad de armas en la provincia de Idlib y Hamidiyeh es el último bastión militar en una región que sigue siendo controlada por el ejército sirio. En el ataque participaron 25 brigadas y grupos menores de rebeldes, principalmente islamistas, incluyendo a Liwa Al-Umma, una brigada mayoritariamente formada por combatientes islamistas libios.

En una carta al Consejo de Seguridad, el Secretario General Ban Ki-moon llamó a una misión conjunta de 100 personas para supervisar la destrucción del programa de armas químicas sirias. Ban dijo que el objetivo de la comunidad internacional de destruir el programa de armas químicas de Siria a mediados de 2014 requerirá de "una operación del tipo que, simplemente, nunca se han intentado antes con más operativos y riesgos de seguridad debido a la velocidad requerida”; Ban también reconoció que "Sin un sostenido y genuino compromiso de las autoridades sirias, la misión conjunta fracasará en sus objetivos. "

Rusia y EE.UU. están de acuerdo sobre la forma de eliminar las armas químicas en Siria, según lo manifestó el presidente ruso, Vladimir Putin, después de reunirse con el Secretario de Estado, John Kerry. Putin dijo que creía que los expertos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) podrían lograr su objetivo de liberar a Siria de armas químicas dentro de un año.

Ahmet Uzumcu, Director General de OPAQ, informó que los 41 miembros del Consejo Ejecutivo de la agencia mostraron su beneplácito por el comienzo constructivo de la misión, pero que advirtió que todavía se hay "un proceso largo y difícil." La primera misión del equipo era esencialmente de sentar las bases para las actividades de inspección y destrucción. 

El despliegue de un segundo equipo sugiere que esas actividades ya están en marcha. La OPAQ ya envió el segundo equipo de inspectores a Siria, que llegaron hoy, para ampliar su misión; Uzumcu no especificó cuántas personas estarían en el segundo equipo, pero rondaría las 100 personas.

Los inspectores de ONU-OPAQ han comenzado la destrucción de las armas químicas de Siria y del equipo para su producción. Hasta ahora -según un comentario de un funcionario de OPAQ- se destruyeron un reducido número de cohetes y proyectiles de artillería que ya estaban cargados con agentes químicos; este es el primer informe que los inspectores encontraron artefactos montados y tiene su lógica ya que estas armas son binarias y requieren de un proceso para ser disparadas. Sin embargo, la mayoría de los informes sólo señalan que los inspectores encontraron productos químicos separados -sin mezclar- y las casi 1000 toneladas de armas químicas serán un indicador importante de la exhaustividad de la declaración de Siria.