martes, 13 de mayo de 2014

Renuncias y realismo en Siria


Lakhdar Brahimi, el veterano mediador de la ONU, renunció señalando las sombrías perspectivas para la paz en un conflicto cuya solución política cada vez parece más lejana. El Secretario General de ONU, Ban Ki-moon, declaró que “He decidido aceptar la petición de Lakhdar Brahimi a renunciar a su cargo (…) Brahimi durante mucho tiempo ha sido reconocido como uno de los diplomáticos brillantes del mundo, es un fracaso para todos nosotros."

Brahimi dijo al Consejo de Seguridad, a mediados de marzo, que no había ninguna razón para que permaneciese en su papel de mediador si Al-Assad seguía adelante con las elecciones; Al-Assad respondió fijando la fecha de las elecciones para el 3 de junio. Un diplomático de ONU, quien habló bajo condición de anonimato a su rango diplomático, dijo que "No tiene sentido al pedirle al pobre tipo que colgado de forma indefinida." 

Ban dijo que Brahimi "enfrentó dificultades casi imposibles con Siria, la región de Oriente Medio, y la comunidad internacional que se han dividido irremediablemente en sus enfoques para poner fin al conflicto (…) Él ha perseverado con gran paciencia y habilidad. Lamento que las partes, en especial el gobierno, han demostrado ser tan reacios a aprovechar esa oportunidad para poner fin a la miseria profunda del país."

El Emir Jeque Sabah Al- Ahmad Al- Sabah, soberano de Kuwait, aceptó la renuncia del Ministro de Asuntos Islámicos, Nayef Al-Ajmi, quien fue acusado por el Subsecretario del Tesoro de EE.UU. para Terrorismo e Inteligencia Financiera, David Cohen, lo acusó de promover la "yihad" en Siria. Al-Ajmi dijo en su cuenta de Twitter "Quiero agradecer al emir por aceptar mi renuncia y entender sus razones"; Ajmi también ocupa la cartera de justicia. Esta es la segunda vez en 5 semanas que Al-Ajmi dice haber presentado su dimisión, y los medios locales dicen que ha renunciado por razones de salud.


La renuncia de Brahimi se produjo en medio de la creciente frustración de Occidente y ONU con el presidente Bashar Al-Assad al ignorar la agenda propuesta por Brahimi –durante las conversaciones de Ginebra- para las negociaciones de un gobierno de transición y tuvo como respuesta la programación de una elección presidencial que probablemente instale a Al-Assad por otro mandato de 7 años más. Esta decisión fue un desafío a la posición de ONU, y del mediador en especial, por lo que dicha renuncia era evidente y solo falta ponerle una fecha.

La más sobresaliente de la tarea de Brahimi fue cuando llevó a los representantes del gobierno y de la oposición a una misma mesa en dos rondas de conversaciones, en Ginebra. Aunque las iniciativas terminaron sin acuerdo –algo previsible desde el inicio- se puedo elaborar una agenda mínima para las conversaciones como el tema de la ayuda humanitaria. El anuncio de las elecciones fue un desafío abierto a una de las principales bases la negociación: discutir sobre la forma de un futuro gobierno provisional de transición, por lo que la suerte de Brahimi ya estaba echada.

La renuncia de Nayef Al-Ajmi es una señal que Kuwait está reaccionando ante la preocupación por el tema de recaudación de fondos, campaña respaldada por clérigos y políticos locales que es considerada como ilegal. "Llamadas de Siria", se describe como una "Unión de las campañas de Kuwait para apoyar a Siria" y está respaldada por los clérigos locales de renombre y políticos de la oposición; pero es solo una fachada en línea para un grupo no aclaró debidamente para que exactamente se utilizará el dinero recaudado.

Kuwait ha sido uno de los mayores donantes de ayuda humanitaria para los refugiados sirios pero también ha tenido problemas para controlar los envíos de fondos de particulares hacia los rebeldes sirios. Algunos funcionarios kuwaitíes y estadounidenses temen que esos fondos vayan a manos de los grupos islamistas yihadistas para comprar armas que luego impulsarán la violencia en Siria, pero más grave aún, dentro del propio Kuwait.

El gobierno kuwaití se ha esforzado por organizar y canalizar la ayuda externa a los grupos rebeldes sirios que fueron examinados previamente para determinar que son "moderados". Ese objetivo se ha visto frustrado por los flujos de dinero de individuos y organizaciones benéficas del Golfo, que en muchos casos envían fondos y armas directamente a grupos rebeldes no autorizados.

En el fondo lo que vemos es un sinceramiento de la situación. Se trata de dos países: Homs es la capital de los alawitas y el Norte es otro país controlado por los yihadistas.

La capitulación de Homs protege la ruta de Damasco a la costa mediterránea y los rebeldes permanecen en la zona rural, alejados de la frontera con Líbano y los suministros. Las tensiones sectarias entre sunitas y alawitas dependerán de las acciones de Al-Assad en Homs. Brahimi entendió que la situación de poder del gobierno sirio no lo llevará a negociar, ya que está ganando, mientras que la renuncia de Al-Ajmi refleja el temor estatal que esos elementos yihadistas retornen a sus lugares de origen a seguir con su lucha en sus respectivos escenarios domésticos.




1 comentario:

Sergio elizondo garofalo dijo...

Falto agregarle que las luchas internas de la mal llamada oposicion siria y la guerra frontal entre los sectores yihadistas no dejaron mas margen de maniobra a Brahimi por lo que era mejor irse. Con ese desmadre de oposicion es facil darse cuenta que no habia nada que hacer. Lo de Kuwait es novedoso y veo que los reinos del golfo están viendo "pasos de animal grande" ya que los yihadistas ya se estan yendo a sus paises y solo falta que la cosa explote. Bandar Bin Sultan?. Este necesita un articulo mas prolijo puesto que es todo un personaje en el ajedrez de Siria.