jueves, 13 de enero de 2011

Siria y la situación de Líbano


Nabih Berri, vocero del Parlamento libanés, remarcó la importancia del papel desempeñado por el Rey Abdullah y el presidente Bashar Al-Assad, refiriéndose a la certeza de su sincera voluntad de alcanzar una solución de la crisis, pero parece que el juego era más grande e incluía a otras potencias.

Se han intensificación de los movimientos desde París en las últimas horas. En un contacto con presidente Bashar al-Assad, el presidente Sarkozy le expresó su satisfacción por el diálogo permanente entre Siria y Francia, en especial sobre la situación de Líbano.

Según fuentes francesas, Sarkozy trató de rescatar dos días antes el esfuerzo de Siria y Arabia Saudita cuando se reunió con el rey saudita Abdullah bin Abdul Aziz, en Nueva York. Las mismas fuentes revelaron que el presidente Sarkozy está convencido de la necesidad de actuar rápidamente para contener la situación en el Líbano e instó a Damasco a que no abandone el diálogo y continúe en su esfuerzo conjunto con Arabia Saudita.

Hasta el momento Siria ha obtenido una posición ventajosa para sus intereses. El acercamiento entre Siria y Arabia Saudita resultaba impensado hace meses, así como un descongelamiento de las relaciones con Francia y la administración Obama, que puso nuevamente un embajador en Damasco.

Un cable de la embajada de EE.UU. en Damasco del 22 de diciembre de 2009, dado a conocer dentro los cables revelados por WikiLeaks, señalaba que el régimen sirio no participaría si Hezbollah confrontaba con Israel.

Siria ha logrado romper su aislamiento diplomático y ha regresado a su papel histórico en el Medio Oriente, por lo que la intervención siria en Líbano debería mantenerse dentro de los canales diplomáticos –donde ha obtenido los mayores logros - y lejos de la arena política.