sábado, 13 de noviembre de 2010

EE.UU. y Siria: ¿Relaciones y consenso?


La Secretaria de Estado de EE.UU, Hillary Clinton, señaló a la prensa que Washington buscará la participación de Siria con la esperanza de que va a defender los intereses de EE.UU. en Oriente Medio. Clinton aseguró que EE.UU. está involucrado en promover sus intereses y en encontrar áreas donde la cooperación pueda promover los intereses mutuos con Siria.

El presidente Obama nominó a Robert Ford - el subjefe de la misión en Irak - en febrero para servir como embajador de EE.UU. en Damasco, el primer enviado desde que Washington rompió relaciones diplomáticas con Siria en 2005.

Washington ha moderado
su postura en Damasco tras una política de compromiso adoptada por la administración Obama. Clinton dijo durante una entrevista con el periódico libanés An Nahar, que Washington no estaba interesado en el compromiso por el compromiso mismo. Quienes se oponen a la nominación de Ford, objetan que Siria está demasiado cerca de Irán y de la resistencia chiita Hezbollah como para servir de socio de Washington en la región.

Sobre este tema, Clinton agregó que han mantenido conversaciones útiles. Por ejemplo, el enviado especial George Mitchell, ha colaborado con Siria sobre los progresos de paz del Medio Oriente, y el Sub-secretario Feltman ha tenido buenas aproximaciones con funcionarios sirios sobre Irak, aunque recalcó que también ha tenido algunas discusiones muy difícil con Damasco sobre sus acciones en el Líbano y otros asuntos regionales.

"Nuestro compromiso nos ha permitido presentar a los líderes de Siria y al pueblo sirio, con una visión más equilibrada y optimista para el futuro de la región, que los mensajes de guerra y destrucción llevada por parte de Irán y Hezbollah", dijo Clinton.
La politica de la administración Obama sobre Siria se ha mostrado ambivalente respecto a los intentos deaproximación porr un ladoo y a la renovación de las sanciones por el otro, se busca apartar a Siria de la esfera de influencia iraní pero luego se la acusa de colaborar con Hezbollah y se apoya a Israel en lo referente al Golán. Hasta que no se solucionen estas aparentes contradicciones, la conducta siria será percibida por EE.UU. de diferentes como ha sucedido hasta el momento, cuando lo que varía en realidad es la conducta de política exterior norteamericana.